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lunes, 4 de abril de 2011

Ya se murió el burro de la tía vinagre

Ya se murió el burro de la tía vinagre es lo que cantaban algunos paisanos cuando alguien indeseable de un pueblo se iba a criar malvas. Más o menos lo que le ha pasado a nuestro presidente José Luis Rodríguez Zapatero, aunque políticamente hablando, claro. Un canto que entonan hasta sus compañeros de partido.
Por fin este iluminado nos dice que se va, pero no lo va hacer ahora. Al menos un año más lo vamos ha tener que soportar. Un tiempo que estoy seguro, aprovechará para pisar el acelerador de las reformas “sociales”. Unas reformas encaminadas a continuar con su proyecto de sociedad intervenida, adoctrinada y atontada. No importará que los problemas de este país sean el el paro, la crisis financiera, estructural, educacional y de valores, entre otros. Este sujeto va a aprovechar para seguir haciendo lo que ha hecho hasta ahora, incumplir su programa electoral y hacer todo lo contrario de lo que decía; exprimiendo al pueblo llano para sacarle hasta la última gota de su sangre para pagar la enorme deuda que ha generado su nefasta política.
Durante su reinado hemos visto como la justicia se ha politizado más que nunca, como se han utilizado todos los cuerpos de funcionarios para tapar los desmanes y corruptelas que han teñido del color mierda todo el país. Se va, dice él, que con la conciencia tranquila, presumiendo de demócrata, en un país donde ese término suena más a broma que a otra cosa. Se va presumiendo que ahora unas primarias decidirán el nuevo candidato, como si eso fuese un signo de democracia. Para presumir de eso hubiese puesto una casilla al lado de los candidatos de su lista electoral, donde no solo se votase al partido, sino a quien debe encabezar la lista, vamos, listas abiertas. Además, si este hombre de pocas miras tuviese un poco del espíritu democrático del que presume, ya hubiese dimitida hace mucho tiempo.
Su legado es el desastre, un país en ruina y en desintegración. Por todo lo que ha hecho no se recordará en toda la historia de este país un dirigente tan inútil y nefasto. Pero no han sido mejores sus secuaces, todos ellos tan inútiles como él.
Desde luego, si este presidente es un experimento para ver hasta cuanto aguanta un pueblo sin sublevarse, ha triunfado de plano. Nuestro sometimiento es ya total.

El panorama que después de su marcha es desolador. La casta parasitaria que representan los políticos de este país no van a cambiar nada, mismos perros con diferentes collares. Los grandes problemas no se van a solucionar, pues todos están en lo mismo, la ambición del poder. Ninguno tiene en su programa la implantación de listas abiertas, la separación de poderes o el sometimiento a la justicia de los verdaderos artífices de esta crisis, los políticos y los bancos. Quizás con estas medidas este país podría empezar a ser algo más justo, pero no interesa. Toda esta clase parasitaria de políticos profesionales son marionetas de poderes en la sombra, llámense multinacionales, lobbies o lo que sea, pero todos son títeres, y sus decisiones están condicionadas a estos poderes. No tomarán nunca las medidas que se han tomado en Islandia. Cuando el gobierno entrante tome el poder ocultará, como lo hizo cuando entró Aznar, todos los trapos sucios. Saben que si hacen lo que deben hacer, luego lo harán con ellos.
Los alcaldes que ahora elijamos se convertirán en los saqueadores de nuestros ya vacíos bolsillos. Obligados por la deuda tremenda que tienen los ayuntamientos, veremos como aumentan los impuestos ya de por si abusivos, como los policías, más de lo que están haciendo ya, se dedicarán a buscar coches de personas que aparquen más de cinco minutos en las cientos de zonas de diversos colores que se crearán. Y nosotros, los esclavos, seguiremos riéndoles las gracias. Su objetivo está cumplido, han acabado con la sociedad civil.

Iremos nuevamente a las urnas para que durante cuatro años más, unos pocos vivan como reyes, para que la inmensa mayoría permanezca esclava y sometida a sus designeos. Preparados para un mundo feliz.

Y para finalizar le dedico esta bonita canción hecha para usted, espero que le guste Sr. Zapatero, si es que de eso le queda algo.