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lunes, 14 de noviembre de 2011

Manipulación en los libros de texto


La función natural de los colegios y universidades es difundir y transmitir conocimientos, es la que debiera ser su función natural. Aunque siempre ha sido así, hoy más que nunca, a parte de realizar mal su función, son lugares de adoctrinamiento y manipulación del pensamiento, convirtiéndose en algo así como la correa de transmisión de una ideología dominante que pretende ser única.

Esta manipulación se hace patente en todos los libros de texto que son susceptibles, los que no se limitan al conocimiento puro. Estos libros llevan tras de si una buena dosis de ideología entre líneas, más o menos disimulada que será mayor en función de la permeabilidad del tema del libro. Sin duda, los más proclives a esto, como es lógico por otra parte, son los libros de ciencias sociales. En otras circunstancias esto no debería ser un problema, pero hoy en día los profesores y padres no enseñaran a los alumnos a distinguir entre lo que es el conocimiento puro, de lo que es una interpretación u opinión. En la sociedad actual el tiempo para dicha tarea es escaso, una escasez de tiempo acrecentada por  unos modelos de familia que no propician en absoluto el apoyo de los padres para facilitar este aprendizaje.

No quisiera hablar de aquellos libros de texto de los que yo llamo de historia de geometría variable, donde los datos, a parte de falsearse se interpretan de manera interesada dependiendo de donde se hacen, quisiera centrarme hoy en aquellas ciencias que son la base del pensamiento crítico, literatura y filosofía.
La manipulación comienza ya en la elección de los libros, que son elegidos por criterios arbitrarios ajenos a la calidad, como debiera ser. Son elegidos siempre próximos al pensamiento dominante, a lo establecido. Siguiendo estos criterios se eligen libros que no ayuden a pensar por uno mismo, más bien están hechos  para evitarlo a toda costa. Son fácilmente reconocibles, pues están plagados de aseveraciones de índole ideológico, o despectivo hacia otras formas de pensamiento alternativo, que ponen en singular ventaja un tipo de ideología frente a otras.

El el libro editado por Mediterrania Cat Filosofía y Ciudadanía, escrito por Antoni Albert i Bonamusa, junto a tres autores más, se dan muchos ejemplos de este tipo de aseveraciones mal intencionadas con el fin de conducir al lector a una forma de pensamiento concreta. En la lección 3.5 titulada El problema de la demarcación se puede leer:

“Desde el nacimiento de la ciencia moderna, como resultado de la revolución científica de los siglos XVI y XVII, todo tipo de ideologías y doctrinas han pretendido calificarse de científicas. Esto es debido a los ininterrumpidos éxitos que la ciencia ha tenido en los últimos cuatro siglos, que le han otorgado un gran prestigio social y la han convertido en un tipo de conocimiento más fructífero y fiable. El conocimiento científico es el mejor ejemplo de conocimiento objetivo, racional, crítico y contrastable.”

Si bien todo lo expuesto tiene la apariencia de irrebatible, hay un trasfondo puramente interpretativo de los hechos. Es un mal principio para definir la linea de separación entre ciencia y pseudo-ciencia. En el desarrollo posterior de la lección, y a medida que se va leyendo, encontramos varias comparaciones tendenciosas destinadas a conducir al alumno a la creencia empírica de que la ciencia es la suprema verdad frente a lo demás. Esto lo hace cuando compara la astrología con la astronomía, o la alquimia con la química, pura obviedad destinada a resaltar la negatividad de estas pseudociencias. A medida que el autor se va adentrado en temas religiosos, es entonces cuando se ve con más claridad la animadversión de éste sobre el tema, no dejando lugar a la duda sobre que las pseudo-ciencias y religiones son patrañas comparadas con el método científico, como si las creencias religiosas tuviesen algo que ver con la ciencia en nuestros días. Aunque no se diga de forma explicita, se utiliza la retórica y un estilo sibilino con el claro objeto de conducir al lector a las tesis o creencias del autor.

Esto se puede leer cuando el autor hace referencia a la astrología dice: “ La astrología, basada en la antigua astronomía, se construye a a partir de una hipótesis inaceptable: la influencia astral. El destino y el carácter de una persona están fijados permanentemente en la posición concreta de los astros en el momento del nacimiento o, según otros de su concepción.”
¿Es la palabra “inaceptable” una negación contundente de la fiabilidad de dicha pseudo-ciencia o es una opinión personal?
Como acompañamiento de la lección se adjunta un texto de Isak Asimov radicalmente posicionado contra toda reflexión no científica. Curiosamente el autor hace una afirmación en la que dice: “La no- ciencia se distingue de la ciencia por utilizar la inducción.” Al decir esto, el autor entra en contradicción con sus argumentos, pues utiliza la inducción en muchos de ellos, incluyendo opiniones, comparaciones tendenciosas y textos de autores que avalen su posicionamiento, en una clara intención de llevar al lector a su redil.
Resulta curioso también que se mencionen textos de Karl Popper, Un filósofo que describió la diferencia entre la ciencia y no ciencia mediante el razonamiento lógico, alejado de prejuicios y opiniones personales, nada que ver con la forma en que está escrito el libro que menciono.
Esta forma de escribir estaría muy bien en un ensayo, pero no en un libro de texto destinado a ser una herramienta de aprendizaje clave para la formación del sentido crítico de los alumnos. Si está escrito de esta forma no es por negligencia, sino con una clara intencionalidad.

Este es tan solo un ejemplo de los muchos que hay en las mochilas de nuestros hijos, plagados de ideología y que conducen eficazmente a no salirse de la linea dogmática propuesta del pensamiento dominante; una forma más de manipulación para construir una sociedad de borregos, sin capacidad para discernir quien dice la verdad y quien miente, incapaz de plantar cara a una realidad infame, que por ser ocultada no deja de serlo.
Por todo lo explicado no es de extrañar que la sociedad entera se levante contra el poder establecido, pues han sido bien entrenados para ser dóciles y manipulables.