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sábado, 24 de diciembre de 2011

La moda asesina


Cada uno ve el mundo de una manera particular. Hay tantas formas de verlo como ojos que lo observan. Sin embargo, por muy distorsionada que se nos muestre la realidad, hay cosas que no se pueden ocultar y no dejan lugar a dudas, y por mucho que queramos evitarlas, se nos muestras con toda su crudeza.

Las pasarelas nos enseñan las últimas tendencias de moda, nuevos colores y tejidos hechos para deslumbrar y dar belleza a cuerpos cuyas mentes han dejado de pensar en las consecuencias de sus actos. Unas mentes que no ven  que detrás te toda esta industria se esconde un mundo de podredumbre y contaminación.


Muchos de los tintes utilizados por la industria de la moda son venenos, al igual que los tejidos son fabricados con productos tóxicos que deberían ser tratados con sumo cuidado. Manipular estos productos convenientemente es  algo muy caro. Por ello muchas multinacionales han trasladado su industria a la India o china, donde la legislación sobre residuos es prácticamente inexistente. Además, las condiciones de trabajo en que se fabrica la ropa es deplorable. La gente trabaja en condiciones inhumanas, expuestos a todo tipo de riesgos. Pero eso no importa nada a las multinacionales de la moda.


Una vez utilizados estos residuos son amontonados sin control o directamente vertidos a las cloacas o a la calle. Las muertes se cuentan por centenares, pero no importa, porque lo que sobra en estos países es mano de obra barata. Gente necesitada dispuesta a trabajar por menos de un euro al día expuestos a todo tipo de tóxicos. Se podría pensar que toda la culpa es de estas multinacionales, pero lo cierto es que es culpa de todos los que, sin conciencia, no pensamos en las consecuencias a la hora de comprar.


Sin saberlo, o mejor dicho, cerrando los ojos ante esta realidad, compramos cautivados por las tendencia marcadas por la publicidad, sin saber que con nuestros actos estamos envenenando nuestro planeta, llenado de porquería los cuerpos de otros seres humanos. Estoy seguro, que ninguna persona de bien metería en la boca de otra persona sales de cromo, al menos conscientemente; pero eso es lo que estamos haciendo cada vez que compramos un bolso de piel fabricado en la India. Allí las pieles de baca son tratadas con metales pesados cancerígenos, los tintes, sobre todo el negro que se utiliza en la ropa íntima, igual, y así una larga lista de productos tóxicos que después de ser utilizados son directamente vertidos al mar o a las calles, sin ningún miramiento ni precaución.

No es mi intención hacerles sentir culpables de todo esto, solo hacerles ver que son nuestros actos son los que hacen de este mundo el que es. Las pequeñas acciones que hacemos en nuestra vida cotidiana son los causantes de muchas muertes y la infelicidad de muchas personas, solo para que nuestro cuerpo luzca más bonito, mientras nuestras almas se empobrecen más y más.

Una pequeña reflexión antes de entrar en una de esas tiendas de moda, que todos saben donde fabrican la ropa, sería suficiente para evitar muchas muertes, a menos, claro está, que sea usted de los que piensan que es algo irremediable, que para que unos pocos lo tengan todo, muchos deben de morir.

Feliz navidad consumista.