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jueves, 26 de enero de 2012

Evgeny Morozov propone que Google controle los contenidos de sus índices


La naturaleza anárquica de Internet está convirtiéndola en un objetivo a abatir por poder. La aparición de una oleada de paginas web que aluden a conspiraciones o que dan otros puntos de vista contrarios al pensamiento único, han puesto en alerta a mucha gente poderosa. Seguramente es el motivo del intento de implantar la ley SOPA y otras por el estilo es una consecuencia directa de lo que afirmo. Unas leyes que supuestamente se han hecho para proteger los derechos de autor, pero que entre líneas esconden la capacidad de la autoridad para cerrar cualquier página molesta, sea o no contenedora de material con derechos de autor, sin que un juez tenga que intervenir en dicho proceso.

No es casualidad que se haya batido en el año 2011 el récord de detenciones y cierre de sitios web. La ONG periodistas sin fronteras R.S.F, ha llegado ha decir que el año 2011 ha sido el de la violencia contra los internautas. Más de 120 activistas, según esta organización, han sido detenidos y encarcelados por diversos delitos relacionados  con los derechos de autor. Delitos virtuales que solo afectan económicamente a las multinacionales más media. Pero también, entre estos detenidos, hay blogueros de países donde Internet se ha convertido la última línea de defensa ante la injusticia y la falta de libertad, especialmente china y Arabia Saudí.

Por suerte la ley SOPA ha sido apartada, de momento, y no por el rechazo de de la opinión pública, que a los que la querían imponer les importa bien poco, sino por estar en época de elecciones y afectar a sus encuestas. Pero no cantemos victoria, volverán a intentarlo cuando pase el carnaval; quizás con otro nombre más atractivo.

Ahora, quizás para compensar el fracaso de este nuevo intento de cercenar la libertad en Internet, algunos fieles perros del poder como Evgeny Morozov, presionan a Google para controlar los contenidos de internet, especialmente aquellos que hacen alusión a teorías conspirativas. Este tipo, que ha escrito para medios como The Washington Post, The International Herald Tribune, The Globe and Mail, The New Republic o Times Literary Supplemen, todos ellos medios controlados por la élite, viene ha decirnos que no podemos pensar ni escribir libremente; bueno, no es exacto, lo podemos hacer, pero no debemos ser tenidos en cuenta. Para él, solo la información proveniente de organismos oficiales es válida y fiable, organizaciones como la OMS y su gripe entre otras. No es el único que piensa así. Diversas asociaciones, todas ellas vinculadas con la élite, están presionando como él a Google, sabedores de su capacidad para discriminar contenidos, para que no ponga en sus índices información que aluda a estas cuestiones. Evgeny Morozov no va tan lejos. Propone que todas estas webs sean etiquetas con algún tipo de advertencia que anuncie su peligrosidad, repito, peligrosidad; pensar es peligroso.

Tiempos peores se han vivido en la antigüedad con la inquisición, no cabe la menor duda, pero esto ya roza el puro fascismo. Evgeny Morozov pretende poner límites a la libertad de pensamiento y opinión, pretende eliminar la disensión, poniéndoles a los detractores y discordantes algo así como  una estrellita amarilla, por ejemplo. ¿Que será lo siguiente? ¿Llevarlos a la cámara de gas o sencillamente hacerle lo mismo que a los médicos y científicos que discrepan de la existencia del SIDA o el cambio climático? ¿Condenarlos a la exclusión del sistema?
Lo que más me revienta de Evgeny Morozov y de las organizaciones que justificarían esta censura, es que digan que su motivación es la protección de la libertad y los derechos civiles, que es para protegernos de los ciberterroristas e indeseables y agitadores socilaes. 

Está claro que vivimos tiempos de crisis, pero no solamente económica. Por una parte mucha gente está despertando de un sueño muy largo, donde soñaban que vivían en un mundo cada vez mejor y más libre, y por  otro los poderosos arrecian en sus acciones porque no quieren que despertemos de este sueño, del cual son los arquitectos. Esta crisis no solamente nos está llevando a la ruina,  también   está poniendo a cada uno en su lugar, descubriendo quien es quien en este juego. Quienes presumían de demócratas  han mostrado su verdadera cara, lo que en realidad son; unos fascistas temerosos de perder sus dominios. Hasta tal punto están empecinados en mantenerlos  que ya han perdido la compostura, las formas y la discreción. Se nos presentan como lo que realmente son y han sido siempre. 

Mientras tanto en Europa El ACTA sigue gestándose.

El ACTA un tratado global que permitiría a las compañías censurar Internet. Negociado en secreto entre un puñado de países ricos y los grandes poderes corporativos, este acuerdo crearía un opaco organismo anti-falsificación que autorizaría la vigilancia, por parte de poderosos intereses privados, de todo lo que hacemos online. Este acuerdo también les permitiría imponer sanciones durísimas, incluyendo penas de prisión, contra cualquier persona que supuestamente perjudicase sus negocios. En estos momentos la Unión Europea está decidiendo si ratificará el ACTA, y lo cierto es que sin su participación, este ataque global contra la libertad de Internet fracasará. Sabemos que la UE ya se ha opuesto al ACTA con anterioridad, pero algunos miembros del Parlamento Europeo están titubeando. Démosles el empujón que necesitan para rechazar este acuerdo. Firma la petición -- la entregaremos en Bruselas cuando se reúnan más de 500.000 firmas:

 Es indignante. Los gobiernos que representan al ochenta por ciento de los ciudadanos del mundo se hallan excluidos de las negociaciones del ACTA (Acuerdo Comercial Anti-Falsificación), mientras que burócratas nombrados a dedo han trabajado muy de cerca con los lobbies corporativos para diseñar las nuevas reglas y un régimen de aplicación peligrosamente poderoso.


El ACTA afectaría inicialmente a EE.UU., Europa y a otros nueve países, y progresivamente se expandiría al resto del mundo. Pero si en este momento logramos que Europa le diga no al ACTA, el tratado perderá impulso y podríá hundirse para siempre. Bajo estas normas tan estrictas y opresivas, personas en cualquier parte del mundo podrían ser castigadas por actos tan simples como compartir un artículo de periódico, o por subir un video de una fiesta con música protegida por derechos de autor. Promovido como un acuerdo comercial para proteger los derechos de autor y la propiedad intelectual, ACTA también podría prohibir la comercialización de medicinas genéricas vitales, impidiendo también el acceso de los agricultores a cierto tipo de semillas que necesitan. Y, como si esto fuera poco, el comité del ACTA tendría carta blanca para cambiar sus reglas y tipos de sanciones, sin estar sujeto a ningún tipo de control democrático. Los grandes intereses corporativos están presionando fuertemente para que se apruebe el ACTA, pero el Parlamento Europeo se encuentra en su camino. Enviemos un fuerte llamado a los parlamentarios para que resistan a los feroces lobbies privados, y se mantengan firmes en defensa de la libertad de Internet. Firma ahora y reenvía este correo a todos tus conocidos para evitar que esto siga adelante:


http://www.avaaz.org/es/eu_save_the_internet/?cl=1531336602&v=12254