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martes, 20 de marzo de 2012

La disidencia económica, un peligro para el nuevo orden.


El doctor en economía Bernd Serf, sobredamente cualificado para hablar de la materia, afirma en sus conferencia que el sistema económico actual está condenado al fracaso. Esta afirmación, que formaba parte de su tesis doctoral y que es una gran verdad, fue motivo suficiente para que fuese expulsado de la universidad donde presentó su tesis, lo que deja patente que la disidencia en economía conduce irremediablemente a la exclusión, aunque los argumentos sean aplastantes y suficientemente razonados.

Ya en la antigua babilonia, 30000 Años antes de cristo, se sabía que la deuda tendía al crecimiento expotencial debido al interés que generaba, y que este crecimiento de la deuda conducía a la ruina y terribles desigualdades sociales. Es por ello que, con muy buen criterio, los reyes babilónicos adoptaron una medida de regulación, que hoy en día funcionaría de la misma manera que lo hizo entonces. Cuando un nuevo rey subía al trono todas las deudas quedaban canceladas. Con ello, el sistema se reiniciaba volviéndose a una situación sostenible. Para ellos ya eran conocidos los intereses y las funciones matemáticas que los calculan, lo que les daba, como hoy en día, la certeza de la inviabilidad de un sistema económico basado en la deuda y el interés compuesto. Desde luego, como dice el Dr. Bernd Serf, todo esto no se enseña en las universidades de ciencias económicas, como tampoco la procedencia real del dinero, ni la función real de los sistemas de regulación.

Dado que hoy por hoy, los gobiernos no controlan el sistema monetario ni tienen la fuerza que los reyes babilónicos tenían, es un hecho, que es imposible promulgar leyes de regulación del sistema, tan drásticas y eficaces como lo fueron en la antigüedad. Hoy las decisiones referentes al control monetario, ya no está en manos de los políticos, que son los representantes del pueblo, o al menos así deberían serlo, hoy asas decisiones están en manos privadas, que se benefician directamente de que este sistema se mantenga. Casi se puede decir que ellos son los únicos beneficiados del mantenimiento artificial del sistema, y por supuesto de que no cambie.

Cuando se diseñaron los sistemas de regulación como la Reserva Federal, o el Banco Central Europeo, supuestos reguladores del sistema, debían ser independientes, pero independientes de qué, ¿Del avance humano, del bienestar social, de la pobreza..? Desde luego que no. A estas entidades todo eso se la trae bien floja. Estas entidades, repito ”privadas”, solo fueron creadas para sostener lo insostenible, protegiendo sus intereses y los de sus acólitos, sin reparar en nada más. Está en su genética ser los esbirros del sistema de deuda e interés por el cual, el esfuerzo, las vidas y el trabajo de millones, sirve para pagar los caprichos y la insaciable avaricia de unos pocos.

Siendo esto verificable y científicamente demostrable, entender porque a pesar de las evidencias no se cambia el sistema es  sencillo de explicar. El poder acumulado por la oligarquía beneficiaría de este sistema, ha alcanzado todos los ámbitos de la sociedad actual. Por decirlo de una manera sencilla, la sociedad se ha convertido en una cárcel de barrotes de oro. Este poder económico, no solo influye en la política, sino también en la educación, una educación que no está diseñada para crear disidentes, sino nuevos consumidores que mantengan al sistema en un perpetúo crecimiento; algo que es  a todas luces insostenible en un mundo finito.

Todo aquél que se atreva a alzar su voz contra este sistema, será inmediatamente neutralizado, relegado a la exclusión social, y jamás podrá pertenecer al club de los considerados sabios, tal y como le pasó al Dr Bernd. Y lo peor de todo esto, es que ahora, al verse acorralados por la propia naturaleza del sistema que han creado, desean reiniciar el sistema. Por supuesto, sin perder su hegemonía. Su forma de reiniciar el sistema no es cancelar las deudas como los reyes babilónicos, eso les llevaría, irremediablemente a su desaparición; ellos no son reyes. Su plan es crear un conflicto armado, una guerra, para dejarnos de eufemismos. Esta guerra acabaría con buena parte de la población mundial, tomando ellos el control de los que quedasen vivos. Así se convertirían en  los salvadores, y a la vez los mayores criminales de la historia de la humanidad, eso si, con todo el poder, y un gran número de esclavos para seguir manteniendo su estatus.

No es una novela de ciencia ficción, es el desarrollo lógico de los acontecimientos. Sino piénsenlo por un momento, miren la evolución de los acontecimientos, examinen su nivel de libertad, y díganme si esta a aumentado o ha disminuido, si tiene que trabajar más o menos, para tener lo mismo, si se ha aumentado el nivel de la educación. Son signos claros que evidencian cual es el futuro, cuales son las pretensiones de los poderosos, ¿Verdad que el panorama no es bonito?


Les dejo este fragmento de una conferencia del Dr Bernd, para que puedan juzgar y reflexionar sobre mis palabras. y no se preocupen, hay soluciones si empiezan a ser conscientes de las realidades que quieren ignorar.