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martes, 29 de mayo de 2012

Más de 40.000€ por persona, es lo que debe cada español.


Con la cantidad de noticias desastrosas sobre la economía española, no es algo extraño que estemos desalumbrados y confusos. Sin comerlo ni beberlo, ahora resulta que debemos más de 40.000€ por persona en este país, incluyendo niños y ancianos, algunos dicen que es mucho más. Por su puesto, esta cantidad antes de que Bankia se fuese al garete, porque a esa cantidad hay que añadirle 42.000 millones más de euros que han surgido como deuda de la noche a la mañana.

Encontrar las causas a este desastre es complicado, sobre todo si se mira desde el punto de vista de un economista. Hay que tener en cuenta que este desastre no se ha hecho en un día, muchas han tenido que ser las decisiones erróneas para que esta deuda, ya impagable, haya florecido como flor de primavera. Los economistas y políticos nos dicen que es por culpa de que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, últimamente, que el gobierno anterior lo hizo fatal. Nos dicen también que el causante ha sido Mariano Rubio y zapatero, la confianza... En fin, que no tienen ni puta idea de quien ha sido. Porque si la tuvieran, supongo yo, que los causantes del desastre estarían ahora ante un juez dando explicaciones, algo que en este país, cuya justicia se amolda al tamaño del bolsillo del encausado o de su alcurnia, jamás ocurrirá espontáneamente. Mientras todos se hacen esta pregunta, los culpables, esos que llaman los mercados, que no son otros que aquellos que desde su chalet en algún paraíso fiscal dan ordenes de compra y venta se ríen en nuestra cara mientras aumenta su ya abultada cuenta. Ellos están contentísimos que de que tu sufras, pues a mayor sufrimiento más ganancia.

Lo único cierto en esta crisis, es que al final, los pagadores son los de siempre, aquellos que se levantan todas las mañanas de sus días laborables para hacer un trabajo, que casi a buen seguro no les gusta, y que se ven obligados ha hacerlo porque están chantajeados, algo imprescindible para que el sistema siga funcionando. Un sistema que nos muestra ahora con todas sus injusticias, cada vez más esclavista, con menos derechos y más explotador. Pero no se crean que en los demás países están mejor, simplemente son mejores ocultando sus abultados agujeros. Pregunten por la deuda americana, los intereses de la deuda que no cobrarán los alemanes. Todo el sistema está podrido desde su creación.

Lo que me irrita profundamente de todo esto es que, a pesar de la gravedad de la situación, lo injusta que resulta y la ineptitud de los encargados de resolver los problemas, sigamos parados; como esperando que alguien venga y arregle este desastre. Pues seguid esperando, pues nadie lo va ha arreglar. En todo caso, los que esperan, van a ver como sus derechos adquiridos, las prestaciones sociales, las ayudas o los servicios se irán desvaneciendo, como ya ha empezado a pasar. Mientras estáis en vuestras casitas, mirando el partido, viendo telebasura o dejándoos seducir por las cortinas de humo que ponen ante vosotros para manteneros tranquilos o excetados, depende lo que convenga, veréis como el futuro de vuestros hijos quedará a merced de los caprichos de los poderosos, de los que os habéis convertido en esclavos. Me pregunto si aceptáis vuestro destino como única forma de vida, cuando existen tantas posibilidades de una vida mejor para vuestros hijos y vosotros mismos ¿Es esto lo que queréis?