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jueves, 28 de junio de 2012

El partido del siglo, España Italia


Lo más probable es que la final de de la Eurocopa se juegue entre España e Italia y que en ese importantísimo episodio para la humanidad gane España. Será el momento preciso, cuando todavía se respire euforia y júbilo por la victoria, cuando el gobierno aplique sus nuevas medidas de esclavitud. Al día siguiente, o puede que unos días más tarde, todo será un 2% más caro. Pero tranquilos, el equipo de fútbol, con sus bien motivados jugadores por ingentes cantidades de dinero, habrá ganado; lo demás no importará.

No importará que nos rebajen el sueldo, que perdamos libertad, que no podamos coger el coche, ya no por la gasolina, sino por las muchas estaciones de recaudación que hay en ellas, todo eso quedará en un segundo plano ante el histórico acontecimiento. No será momento de protestar o rebelarse, será el momento de sacar la banderita a la calle y tomar cervezas para celebrarlo, eso si, pagando mucho más por ella.

Se que parezco un aguafiestas, pero lo cierto es que esta sociedad a perdido el Norte y creo que hasta la cordura. Han sido muchos años de una educación mediocre y destinada al aborregamiento y la sumisión. En tales condiciones, lo que yo u otros digamos no vale nada; es como tirar margaritas a los cerdos, aunque suene feo decirlo así. Disfrutad mientras podáis de este momento de gloria, porque después no habrá tregua en esta sistemático y bien planificado camino a la esclavitud.

De todas formas, si no es suficiente para encubrir este empobrecimiento de nuestra calidad de vida, el gobierno dirá que se sube el IVA porque está más bajo que en el resto de países de la unión. No nos dirá la verdad. Aunque saben que es que en esos países el sueldo medio es más alto, no nos lo dirán. Tampoco nos dirán que se trata de una imposición hecha desde Bruselas.

Si al final no se para que queremos un gobierno, si quien gobierna son los mercados y sus títeres de Bruselas. Me pregunto cuanto dinero podríamos ahorrarnos si prescindimos del parlamento, ayuntamientos y demás y ya, de una vez por todas, dejamos que los mercados nos impongan sus leyes abiertamente, al fin y al cabo, es lo que llevan haciendo ya hace mucho tiempo de forma encubierta, que más da, si ya hemos asumido nuestra condición.