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martes, 10 de julio de 2012

A fuego lento


Intervención es una palabra que les gusta poco a los gobiernos, sin embargo no hay gobierno que de facto no esté intervenido por el poder financiero. Hemos llegado al extremo de que ni siquiera los títeres se reconocen como tales, ni en eso son capaces de decir la verdad.
Cuando la máquina de imprimir billetes se pone en marcha, aunque estos billetes sean virtuales, siempre hay alguien que pierde libertades. En ente caso ha sido la máquina del BCE, y nada menos que 100.000 millones de euros. Los que pagarán los intereses de semejante cantidad de pasta no será el gobierno de España, ellos son solo los gestores que se encargarán de administrar la esclavitud por mandato de los que prestan. En este caso, y como siempre serán los ya machacados ciudadanos españoles.
Como se esperaba y dije en mi anterior artículo, no tardarían mucho en subirnos el IVA; bueno, el IVA y todo lo demás. No se si se han fijado, pero recientemente ha subido el butano, la luz,y de forma encubierta, y a pesar de que el barril de petróleo ha bajado, la gasolina. Están anticipando estas subidas porque ya sabían que tenían que subir el IVA, y claro, no iban a aplicar estas subidas de impuestos después de de pegar el gran sablazo. Aquí utilizan la táctica de la rana en agua tibia, primero suben un poquito la temperatura, para que nos aclimatemos al segundo paso, donde ya directamente nos cocemos todos. Si es que ya se les ve mucho el plumero.

Resulta desesperante ver a que grado de tolerancia al sufrimiento tenemos, como nos van cociendo a fuego lento sin que ni siquiera queramos salir de la olla. La guerra, al igual que las crisis o el terrorismo, han los argumentos que el poder ha utilizado para que vallamos cediendo nuestra libertad, no solo en España, en todo el mundo. El modus operandi de todos los gobiernos en todo el mundo es el mismo. Podría ser una prueba más de la confabulación de estos gobiernos con un ente superior que marcara las directrices. Si este ente existe este ente nos conoce bien, sabe por donde y como tocarnos para que nos rebotemos, y las pruebas me remito. Si en otro, quizás cuando la ética tenía algún valor, le dijeran que un tío se reúne todos los días con su servicio secreto para decidir a quien matan ese día, usted, en ese mismo instante explotaría en cólera. Pues bien, el presidente de Estados Unidos Obama, decide en su despacho, junto a la CIA, donde envía sus drones, aviones no tripulados que descargan indiscriminadamente su armamento sobre esos objetivos. Y no se crean que son ataques quirúrgicos, hay muchos daños colaterales; hablando en plata, muertos inocentes. Por cada terrorista muerto, quizás veinte inocentes. Todo esto pasa con el consentimiento del pueblo americano, un pueblo que lleva mucho más tiempo que nosotros sometido al aborregamiento y al engaño.
De momento, por aquí no hemos llegado a esos extremos, pero todo llegará, y entonces el poder hará con nosotros lo que quiera. De momento ya ha restringido nuestra libertad hasta convertirnos en dóciles corderitos, que por mucho que nos den con el callado y injustas que sean las decisiones del pastor, obedecemos sin protestar, pagamos y pagamos con nuestro tiempo y nuestra vida mientras ellos viven a cuerpo de rey y nos roban a manos llenas. Esto es lo que ellos llaman democracia y progresismo.  


Por cierto, ¿Es esto lo que opinan los políticos de nosotros?