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miércoles, 24 de octubre de 2012

El mundo según Monsanto.


No es algo nuevo ni desconocido que la empresa multinacional Monsanto está llevando a cabo un control total de la producción de alimentos, pero con la difusión de un nuevo reportaje de origen francés, se ha puesto al descubierto, con datos y testimonios veraces, muchas de las intrigas que esta compañía lleva a cabo a nivel político; acciones merecedoras de la categoría de crímenes contra la humanidad porque van en contra de salud humana y del medio habiente.

Monsanto es un claro ejemplo de como la codicia de una empresa multinacional puede llegar a la falta total de escrúpulos y de ética en los negocios. No importa nada más que los beneficios, y si para ello se tiene que arrasar una población entera, lo hará, como lo está haciendo ya en la India y en otros muchos países, arruinando a pequeños agricultores y llevando a muchos incluso al suicidio. Pero lo más grabe es que lo está haciendo con la colaboración, necesaria, de los organismos encargados de velar para que esto no suceda; gobiernos y estamentos de seguridad alimentaria bien pagados por esta compañía.

Si ven el reportaje en su totalidad podrán comprobar como la historia de esta empresa no comienza ahora. Desde su creación allá por 1900, solo se ha dedicado a crear venenos legales, ya sea para destruir plantas o enfermar lentamente a la gente. Las enormes ganancias atesoradas siempre han estado relacionadas con la muerte. Su verdadero trabajo asesino no ha hecho más que empezar, de hecho es muy posible que la gente que ha muerto hasta ahora por sus productos, no sea más que una pequeña parte de los que podrán morir en un futuro próximo por hambre.

Cuando el gobierno de Estados Unidos permitió a Monsanto patentar sus semillas modificadas genéticamente, y cobrar derechos de explotación de las mismas, en la práctica supuso que una empresa privada se apropiase de la vida misma. Esto, a parte de crear un precedente muy peligroso, supone un terrible riesgo para la biodiversidad. Después de esto, la empresa no ha hecho más que crecer e imponer su ley de patentes, sometiendo a los agricultores con una ley hecha a medida de la empresa por el gobierno de Estados Unidos, cómplice de toda esta historia. Desde luego lo que han montado es un negocio redondo. Monsanto produce y tiene la patente de las semillas de algunas de las plantas más extendidas. A parte de esto, su gran éxito comercial consiste en que las plantas modificadas por ellos resisten el herbicida que ellos mismos producen. Con ello no hay competencia posible. Si eres agricultor y utilizas sus plantas estás irremediablemente obligado a consumir también el herbicida. Esto le ha dado a Monsanto, a parte de unas ganancias extraordinarias, un poder coactivo inmenso sobre muchos gobiernos, especialmente en la casa blanca. El riesgo de sus políticas totalitarias es la monopolización de cultivos como la soja y el maíz, algo que ya casi ha conseguido. Ahora imaginemos por un momento que toda o la gran mayoría de plantaciones fuesen de estas variedades de plantas modificadas. La planta, por supuesto es inmune al veneno de Monsanto, y puede crecer sin malas hierbas a su alrededor, dando mejores cosechas. Ahora bien, conociendo a la naturaleza y su funcinamiento, puede que un parásito u otra enfermedad, se especializase en alimentarse del maíz o la soja transgénica. Dado que todas las plantas son iguales, la enfermedad no tendría freno. Esto, en el caso hipotético que se produjera, llevaría un tiempo resolverlo, tiempo en que la escasez de alimentos podría llevar a la hambruna a medio planeta. Tanto la soja como el maíz, no son solo alimentos para los humanos, en su mayor parte se utilizan para la fabricación de piensos para la ganadería. Imaginen el desastre que se podría producir. Ya no haría falta una guerra para acabar con la mitad de la población del planeta.

Pero no quiero extenderme demasiado, les dejo el reportaje, que seguramente eliminarán prondo de la red.