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domingo, 12 de octubre de 2014

La ciencia y los medios de comunicación masiva son la nueva religión.




Los que no se buscan la verdad dan por sentado que se tiene la potestad de discernirla. Es típico, que aquellos que pretenden tal cosa, nos den digeridas las noticias o los hallazgos científicos con poco argumento y menos explicaciones de lo que debiera ser necesario para una afirmación categórica; nos tratan como a niños. También es típico de los que que pretenden darnos una mentira como verdad, apoyarse en el sistema represor de la ley, amenazando a los discordantes con represalias, es decir, imposición por la fuerza. Sucede así cuando pretenden que traguemos versiones “oficiales”, plagadas de argumentos falaces. En tal caso, no se escatiman medios ni noticiarios para defender tesis que no se sostienen. En definitiva, pretenden que tomemos sus palabras como palabra de Dios, y claro está, la palabra de Dios no se cuestiona.

El ataque directo de la cadena de telebasura por excelencia, Telecinco, acuso a varios blogueros, entre ellos al conocido como JL de confundir y difundir mentiras sobre el Ebola. Dichas acusaciones se refieren solo a la acusación, sin aludir a las supuestas mentiras difundidas por los blogeros, es decir, que no entran en un debate abierto de argumentos, sino que atacan sin más y además con un toco amenazante. No cabría esperar otra cosa de un medio de comunicación oficialista, que con entusiasmo se dedica a trasmitir las noticias que le vienen de agencias propiedad de multinacionales de la comunicación; siempre relacionadas con el poder económico. Pero al menos podrían encubrir un poco su clara sumisión a los dictados del poder, pienso yo.

Cameron afirmó que todos aquellos que cuestionan la versión oficial del 11S son equiparables a los terroristas o están en su misma línea. Aunque son estas palabras a título personal, no cabe duda que su pensamiento fastizoide está en la misma línea que los gobiernos de la EU o EEUU. Vemos otro ejemplo de el tipo de aptitudes pseudo religiosas que actúan como la policía del pensamiento, contrarrestando todo aquello que les moleste con violencia verbal. A este paso, muy pronto será imposible contradecir versiones oficiales o pensar de forma diferente al poder.

Hoy ser discordante con la línea oficial de pensamiento te puede llevar a la cárcel o ser acusado de intoxicador, difamador, paranoico o conspiracionista. Se trata de imponer un pensamiento único en todas las facetas de la vida, asumiendo este sistema como único posible y su verdad como la única y aceptada por todos. Decapitar a los no creyentes ya se ha convertido en el nuevo deporte practicado por los pseudo periodistas del sistema, baluartes del pensamiento único y parte del sistema policiaco que procura el control de los disidentes. Esto ya es una guerra abierta en contra los que defienden la libertad y los que pretenden imponer la nueva religión de la oficialidad. Para los oficialistas no se trata de quien tiene razón y quien no. Tampoco es una cuestión de argumentos o búsqueda de la verdad, sino de evitar que su verdad sea enfrentada o discutida.

Hasta el momento no se ha producido ninguna detención o cierre de blog, quizás porque saben que hay un apoyo importante de población que vería esto como una amenaza a ellos mismos. Por otro lado, una acción de estas características, a parte de poner en evidencia su verdadera naturaleza, sería complicada con la legislación actual. No obstante, pueden buscar algún subterfugio legal, como vulneración de derechos de autor o cualquier otra cosa que se inventen; habrá que estar atentos a lo que pueda suceder.