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domingo, 14 de diciembre de 2014

El tiro por la culata


La cosa tiene su gracia, cuando lo que querían era primar a los grandes medios de comunicación en contra de los pequeños, va el todo poderoso Google y les rompe los planes. Y es que no se puede ser más estúpido. Yo no entiendo para que carajo el gobierno español se gasta una millonada en asesores, si luego demuestran su inutilidad de esta manera. Bueno, claro, no saben de lo que les estoy hablando, pues de la ley mordaza y la nueva sableada de los derechos de autor promulgadas por el gobierno del PP en España; ley que no ha apoyado nadie salvo ellos .

Si tenemos que recordar en que consiste esta dos leyes las resumiríamos en dos palabras, represión y capital. Por un lado viene a evitar que la gente proteste o actúe frente a las acciones del gobierno, y más concretamente de sus amos, los bancos. Por otro lado fomentaba la centralización de la información en los grandes medios, obligando a los buscadores y a los usuarios a pagar o pedir permiso por difundir sus noticias, algo que ya se intentó en Alemania y fue inmediatamente desestimado por ser una estupidez. Entendamos esto como una puerta que se planta entre dos prados sin vallas ni cercados, y en frente de esa puerta un cobrador que te pide pasta por pasar. Pues bueno, simplemente rodeas la puerta pasas al otro lado y dejas al cobrador con tres pares de narices. Pues esto es lo que pretende hacer el gobierno en internet. Bueno, este gobierno y todos, lo único que se lo ha impedido es que no tiene un cercado lo suficientemente grande para tapar todos los sitios de paso. La protección de los derechos de autor, a sido la escusa, nuevamente, para limitar la libertad de expresión, y nuevamente han sido intereses ajenos a lo común quienes han instigado este movimiento hacia la represión.

Por supuesto, los socialistas, estos que ya dieron los primeros pasos de esta carrera hacia la represión, ahora nos dicen que si suben al poder derogarán estas leyes. Sinceramente, creo que a estas alturas ya nadie cae en el cuento del poli bueno y el poli malo.

Los dos partidos u otros que lleguen al poder harán lo que los poderes fácticos desean que hagan. Esta claro que esta ley estaba hecha a dictado de los grandes medios de comunicación para salvar su constatada ruina económica, solo sostenida con subvenciones y la entrada de capitales de los que ya sabemos. Trabajar a sueldo de los mercados haciendo artículos de opinión en pro de sus intereses, les ha costado toda la credibilidad. A estas alturas ya es muy difícil saber cuando están manipulando o cuando están haciendo periodismo; cosa que raras veces ocurre. Esta es la causa de su declive que ahora intentan subsanar con esta ley. Lo malo es que no contaron con que Google, como ya ocurrió en Alemania, se pusiera por medio y les estropease el festín.