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miércoles, 12 de junio de 2013

Crónicas desde los albores de 1984 (tercera y última parte)

Disidencia controlada

Descuidos, puede que intencionados, nos están dejando entrever una pequeña parte de lo que se mueve en las altas esferas del poder; parte del totalitarismo con la que la clase dominante hace las cosas, algunos esbozos de sus planes, su forma de actuar, lo muy poco que les importamos, su falta de escrúpulos a la hora de enriquecerse, y muchas otras cosas más que van saliendo a la luz, pero sobre todo se hacen visibles con pruebas circunstanciales, nada realmente constatable Por esta razón, y no otra, es por la que están apareciendo movimientos de contrapoder, páginas antisistema en internet, el 15M etc. Son muchos, de diferente ideología política y sin un rumbo concreto. Desde luego, trabajando por separado y sin un rumbo común no suponen ninguna amenaza para la élite; razón es porque les dejan actuar dentro de unos límites, claro. Pero cuidado, los que cruzan ciertas fronteras y puedan suponer una amenaza, ya sea porque tienen información fidedigna o demasiados seguidores. Inmediatamente cae sobre ellos la ley o la porra, como el ha ocurrido ya a varios. Aunque como buenos estrategas, primero echan mano de sus medios de desinformación, los desprestigian o criminalizan. Si esto no funciona aplican su ley, y si esto no funcionase tampoco, ellos tienen muchos otros métodos de persuasión o de eliminación.

Ahora hagamos un ejercicio de suposiciones, supongamos que realmente existe esta élite de la que hablo. Si es así no deben ser nada tontos, y tampoco le faltan medios para conocer como reaccionará la gente. Los mejores ordenadores calculando probabilidades, los mejores técnicos em estadística y vete a saber cuanta tecnología más puede estar que puede estar a su alcance. Teniendo en cuenta esta suposición ¿Es posible que la disidencia también esté controlada? Y si fuese así, y teniendo en cuenta las últimas noticias ¿No podría ser que estuviesen marcando a los que les podrían traer problemas en sus planes futuros ?

La idea de dejar que la disidencia se muestre para luego acabar con ella de una sola vez, no es nuevo. Aparece en un conocido libro donde el poder provoca que la disidencia se exprese para, uno a uno, acabar con ellos en un corto periodo de tiempo.

Hoy sabemos que graban nuestras conversaciones, que leen nuestros correos y que controlan todas las páginas web que visitamos, saben quien es un disidente y no aceptaría bajo ninguna circunstancia el denominado Nuevo Orden Mundial. Saben también, quienes somos peligrosos para el sistema, por tanto, también saben a quien tendrían que eliminar llegado cierto momento, y puede, solo puede, que nos estén provocando para que no quede ninguno sin identificar; piénsenlo.



Aquí dejo un vídeo de alguien que ya lo ha pensado.