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miércoles, 2 de noviembre de 2011

La conspiración en Emule y las redes P2P


Las redes P2P han sufrido varios ataques por parte de entidades interesadas en hacerlas desaparecer, entidades que, de una manera o de otra están vinculadas a los derechos de autor. Para quien no le suene esto de la redes P2P, les diré que es el tipo de redes en los que se basan la mayor parte de programas de intercambio de archivos, tipo Emule, Lineware, Ares, etc.

Desde la aparición de este tipo de redes en internet se inició una guerra entre los usuarios de esta  red y las entidades defensoras de los derechos de autor, que ha derivado guerra ajena a la más mínima ética por parte de ambos bandos. En el inicio de la contienda, las entidades defensoras de los derechos de autor, fueron a por los servidores centrales, aquellos que se dedicaban ha hacer públicas las fuentes de los archivos facilitando el intercambio. Aunque estos no compartían ningún archivo, las agencias de protección de derechos de autor acabaron con casi todos, principalmente gracias  a la colaboración de los gobiernos y de la presión que estas entidades ejercieron sobre ellos.  En estos países,  España, Francia o EEUU son algunos ejemplos. Pero como en algunos países las denuncias no prosperaron, y algunos servidores han sobrevivido a la quema desde entonces. Se dedicaron entonces a poner en marcha servidores falsos, con el objeto de dificultar las búsquedas e identificar a los usuarios de las redes P2P para  denunciarlos. Llegando incluso a  transmitir mensajes amenazantes a los usuarios por la linea de comunicación de Emule. Por su parte, los usuarios, denunciaron estas prácticas por lo que suponen una violación de los derechos fundamentales de privacidad, a la vez que contraatacaron. De echo, antes de que tumbaran los servidores centralizados ya habían creado la red Kademilla. Esta red es una alternativa independiente de los servidores centralizados, donde cada usuario se convierte en intercambiador de fuentes, de tal forma, que si se quisiera acabar con ella sería necesario acabar con todos los usuarios, algo realmente complicado para los enemigos de la red. Por otra parte, dotaron a Emule de un Firewall, un elemento que por un lado identifica a los servidores falsos y los excluye de las búsquedas y por el otro niega el acceso a los archivos compartidos a estos  servidores.
Después de años de lucha encarnizada, en este momento estarían perdiendo los usuarios, primero por contribuir con su insolidaridad e ignorancia a enmarañar la red, y por otro lado por el juego sucio que utilizan sus adversarios.

Pero dejándonos de metáforas, si ya es de por si un atentado contra la libertad destruir un medio de comunicación, lo que últimamente están haciendo ciertas entidades es un delito y demuestra una falta de ética intolerable. Imaginen por un momento que a su hija de 15 años le encanta la música de los 40, música ya descatalogada y sin derechos de autor, música difícil de encontrar. Como hay mucha gente que le gusta este tipo de música y además le gusta compartirla, sabrá por otros que en el Emule puede encontrar archivos comprimidos que contienen muchos temas de este tipo de música. Al iniciar la búsqueda y le salen varios archivos con el nombre que buscaba, lo selecciona y lo ponen en descarga. Lo que no sabe su hija es que en ese momento, que aparte de no descargarse lo que busca, estará cometiendo un delito de pedofilia. Se preguntarán como es posible esto, pues bien, alguien a cambiado el nombre del archivo, poniendo a un vídeo porno pedófilo un nombre y una extensión relacionada con lo que su hija estaba buscando. Si tiene suerte, su hija no podrá visualizar este vídeo porque tiene extensión RAR, pero si pone este archivo en un visualizador, tipo VLC, va ha tener acceso a unas imágenes pornográficas que hieren a cualquier adulto con un mínimo de sensibilidad. Pero la cosa no acaba ahí, puesto que su hija, sin tener conocimiento de ello, estará difundiendo y guardando en su disco duro un archivo pedófilo, que difundirá a otros, posiblemente menores, lo que significa que estará cometiendo un delito penado con cárcel.
Es evidente que un pedófilo pudo haber cambiado el nombre del archivo para ocultarlo, cualquiera puede hacerlo. Pero la difusión de este archivo, en tal caso, estaría mucho más limitada, y tampoco serían tantos los archivos con nombre falso, mayoritarios en este momento respecto a los auténticos. Estamos pues ante una posible falsificación masiva de archivos con una clara intencionalidad, y es dificultar todo lo que se pueda el uso de los programas de intercambio P2P utilizando para ello archivos de vídeo porno. Una prueba evidente que esto es una maniobra intencionada de entidades interesadas en la destrucción de la red, es que todos los archivos falsificados tienen nombres de discos o programas muy conocidos. La lógica me dice, que si un delincuente quisiera ocultar un vídeo de este tipo, no lo haría con un nombre comercial conocido, pero curiosamente es todo lo contrario.

Quiero que vean este ejemplo y juzguen por si mismos, de ello también podrán deducir como prevenir la descarga de un archivo falso. Voy ha buscar en el Amule ( versión del Emule en Linux, que es lo que yo uso ) “Música country”.

Como veis he tomado ya algunas precauciones para tener éxito en la búsqueda: He seleccionado búsqueda con opciones extendidas para asegurarme de que lo que voy ha encontrar es lo que quiero.He elegido la extensión de archivo RAR, es como muchos sabréis un archivo comprimido, ya que lo que busco son álbumes de canciones comprimidos, no una canción concreta. Si hubiese sido ese el caso, hubiese puesto en esa casilla MP3 o WAV, etc. Luego he seleccionado el tamaño mínimo que creo que puede tener un archivo de este tipo, que como se ve lo he limitado a un tamaño mínimo de 50 y máximo 300Mgbites. En la referencia que se hace a tipo, está seleccionada la búsqueda en la red Kademilla, podría elegir local o global servidor, en cuyo caso tendría que estar conectado a un servidor. Una cosa importante: Si os fijáis no he utilizado acentos, esto es importante, ya que los caracteres raros no le gustan a la red KAD. Le damos a ENTER y vamos a ver que sale.


Fijaros bien en el número de fuentes, ya que son el número de usuarios que disponen en el momento de la búsqueda, contra más usuarios más rápido se descargará. Vamos ha elegir el que está marcado en verde. 
Ahora nos vamos al tráfico, y vemos que como hay muchas fuentes el archivo a comenzado a bajar inmediatamente y a una velocidad considerable.

Ahora le daremos a propiedades del archivo con el botón derecho y comenzarán a surgir problemas.


Como se puede apreciar, el contenido de este archivo es todo menos una recopilación de música country. En realidad se trata de una felación de una menor a un hijo de su madre al que no se le ve la cara. Lo pero de todo es que al descargarme este archivo, estoy cometiendo un delito sin quererlo, ya que estoy difundiendo un vídeo pedófilo, por lo que no solo me pueden multar, sino que puedo ir directamente a la cárcel, todo ello resultado de una inocente búsqueda por conocer la música típica de EEUU.
Ahora haceros esta pregunta ¿A quien le puede interesar que archivos con contenido pedófilo sean compartidos con nombres de música, películas o programas con derechos comerciales?
No se yo, pero creo que los primeros interesados pueden ser aquellos que no desean que estos archivos sean verdaderos, pero es una opinión, claro. Dejo esta pregunta en el aire para que alguien se atreva a comentarla.  Si yo fuera un pedófilo, pienso que lo que menos quisiera es publicidad. 


Pero no quiero dejar este artículo sin antes daros una seria advertencia para aquellos que trapicheáis con este tipo de vídeos, o piensan inocentemente que vuestras acciones son anónimas. Sabemos quienes sois y como localizaros, sino me creéis mirad esta secuencia de imágenes.

1) Abrimos las opciones extendidas de las descargas y seleccionamos una fuente del archivo al azar.

2) Le selecciono detalles de la fuente.

3) Trazo su IP en Google Maps. 


En la casa de la derecha hay un pedófilo o un inocente que en el momento de escribir este artículo está compartiendo un archivo, que  más  que ilegal, un atentado contra un menor. Pero no tengamos en cuenta al sujeto o el lugar, es solo una de las millones de personas, que de forma consciente o inconsciente, contribuyen con su ignorancia, o su malicia a inundar la red de porquería; pero no son los únicos. Como he dicho antes, puede que esto sea promovido para que sirva de ariete  contra la comunidad P2P, parte de una guerra sucia que se está llevando a cabo por entidades que pueden estar vinculadas a los supuestos defensores de los derechos de autor. Como no lo sé, lo dejo en aire para que alguien me conteste o escriba algún comentario.

No me iré sin recomendaros que utilicéis para vuestras descargas páginas web dedicas a ofrecer links de emule, iréis sobre seguro. os dejo dos ejemplos buenos y fiables para ellos.

http://tomadivx.org/ y http://www.hispashare.com/