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jueves, 16 de noviembre de 2017

El fin del proceso soberanista

Leyendo las noticias derivadas del “Proceso soberanista”, me da la impresión, cada casa día  más clara, de la naturaleza española de este sainete. Para empezar, la planificación ha sido un completo desastre, un ejemplo claro de chapuza typical spanish. Si utilizásemos una comparación, sería   como una obra sin planos, en donde los obreros ni siquiera disponían de un mísero plomo para comprobar  si las paredes subían rectas o donde nadie se preocupó si había cimientos antes de  empezar construir. Y claro, si construyes sobre un pantano sin cimientos y sin herramientas las cosas no suelen salir muy bien.

Pero bromas con este asunto las justas , porque los  recursos utilizados para esta enorme chapuza son de un pueblo que las pasa canutas  para llegar a fin de mes; eso  si llega. Hay es donde uno se da cuenta que está ante algo muy serio y delictivo.

Si analizamos con un poco de rigor, nos daremos cuenta de que han sido incontables cantidades de dinero público gastados en este proceso que culmina ahora con un fracaso estrepitoso. Pero para hacer bien las cuentas no hay que contar solo los gastos finales, ya que este sainete hace casi treinta años que se viene gestando. han sido casi treinta años en los  ha estado  adoctrinamiento en los colegios y universidades, repartiendo generosas subvenciones entre los medios de comunicación afines, pagando embajadas en el extranjero, alimentando asociaciones y palmeros. En fín, ina ingente cantidad de dinero público destinado a fines que en nada mejoran la situación de la gente. A todo esto hay que sumarle las movilizaciones en la calle, los gastos en la consulta ilegal, la creación de un centro de inteligencia catalán y los gastos en normalización lengüística, que ya me dirá alguien se los que hablamos otras lenguas somos anormales o qué.  ¿Y todo esto para qué? Para crear un enfrentamiento entre catalanes, fundamentalmente.

¿Cómo estaríamos ahora los catalanes, catalanistas, independentistas o no,  si todos estos recursos se hubiesen utilizado para mejorar los servicios públicos u obra social?

Es muy difícil cuantificar el dinero y el esfuerzo destinado a este proyecto ya fallido. Un proyecto, que por cierto, parte de una idea  falaz. Porque ya me dirán a mí que la independencia, por si sola, solventa los grabes problemas que tiene la sociedad catalana. No entiendo a estos que llegaron a pensar  que una república más o menos, iba a cambiar algo en un mundo donde el sistema económico está controlado por poderes que trascienden a los gobiernos, que controlan la economía, capaces de producir colapsos y crisis económicas, que controlan la energía y compran voluntades; sí realmente pensaron que esto, es que no saben en qué mundo viven o son unos ingénuos.
Considero, cómo muchos, que el nacionalismo es un medio de control de masas para el poder, que ve a  la gente diferente por razones tan peregrinas como haber nacido en sitio o en otro; algo que no tiene ningún sentido. Para mí, el nacionalismo  está basado en un sentimiento egoísta y discriminatorio, que pasa  rozando por la xenofobia. Sin embargo, los políticos catalanes han destinado millones y millones de euros, motivados por esta ideología trasnochada y sin sentido. Una ideología, que al igual que la religión, recordémoslo, ha sido la principal causa  de los  conflictos bélicos en todo el mundo. La motivación lo es todo, y cuansdo esa motivación parte de un sentimeinto egoista , está condenada al fracaso.

 Nos la han intentado vender  una solución mágica para  problemas que ellos se han inventado. Y para ello no han dudado en reinventar la historia creando  un mundo de fantasía que nunca esistió, donde ellos son las únicas víctimas del sistema opresor español, de la guerra civil o de los reyes. Han creado una nación que nunca existió, víctima de todos los males de este mundo, degradando a los mismos catalanes, catalanes  que colaboraron en la derrota de Napoleón para obtener la libertad.

Seguro que entre los catalanes de bien hay muchos William Wallace, pero no así entre los dirigentes de este movimiento separatista. Dirigentes que han dilapidado presupuestos durante años,  engañado a su pueblo. Dirigentes ahora encarcelados o reclamados por la justicia. Ellos que se quejan de que España les ha robado, que Madrid les roba, que la justicia está en su contra, que viven en un estado represor donde no hay justicia o esta está al servicio del estado español. Lo alucinante es que haya gente que todavía les crea y hasta les de dinero para que no vayan a la cárcel. Precisamente a ellos, que lejos de ser víctimas, han vivido y se han enriquecido gracias al independentismo y los sueldos del cargo obtenido gracias a la constitución que han pretendido liquidar. Cobardes, que llegado el momento de la verdad y dar cuentas de sus acciones a la justicia, se cagan en los pantalones y dicen lo que sea para no ir al trullo. NO, estos no son William Wallace. Su líder  líder huye a Bélgica utilizando los mismos recursos protectores que los terroristas de ETA, incluso los mismos abogados que defendían a los terroristas.
 
Es mucho el daño que han hecho a la sociedad. Tras tantos años de adoctrinamiento y propaganda, no es de extrañar que muchos catalanes de bien, buena gente engañados por la radicalidad de sus líderes, piensen que los que no comulgamos con su credo estamos en contra de ellos, que no respetamos su identidad o que somos unos fascistas. Muchos de ellos tienen la semilla del odio incrustada en sus mentes como un cáncer maligno. Esos que salen ala calle disfrazados de superman, con la bandera a la espalda, no tiene ni idea a quien defienden.  Piensan que los que no pensamos como ellos no nos preocupa la corrupción o que estamos de acuerdo con este sistema opresor y corrupto. No es verdad, están muy equivocados, nosotros  vemos a sus dirigentes como parte del problema y sufrimos las injusticias del mismo sistema que les gobierna a ellos, pero no inventamos cumpables.
La solución a nuestros problemas, que son comunes a toda la humanidad, no está en nuevas repúblicas  tribales, sino en la destrucción del sistema fiduciario del dinero que da poder a los déspotas que nos someten, en acabar con la injusticia que supone que unos pocos se lleven los recursos de la mayoría, y que encima, sean los que dicten como se deben hacer las cosas. Basta ya de engaños y falsos profetas. Lo  que deberían hacer los catalanes, junto al resto de habitantes de esta tierra  es deshacerse de los políticos al servicio del poder, desacerse de los que dilapidan el dinero de sus impuestos y los recursos en engañarles, enfrentarnos y aumentar sus cuentas de resultados.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Se acabó Ponchi

Cesó la fuga de empresas, capitales y la inseguridad, se callaron los gritos y las fiestas; las banderitas y pancartas comienzan a desfilacharse. Ellos no se esperaban un golpe maestro de un presidente que había dado tanto signo de torpeza. No me refiero a la aplicación  del 155, que eso estaba cantado, sino a la convocatoria de elecciones en tan corto plazo. Esto ha sido un golpe de efecto que ha dejado completamente descolocado al bloque independentista, haciéndole entrar en unas graves contradicciones  y obligándoles a retratarse como demócratas o fascistas. Así mismo, ha puesto en evidencia las discrepancias, que como se ha visto, han  provocando la división del bloque, ya de por sí nada homogéneo.

Por otro lado, la aplicación de la ley y el estado de derecho, también ha dejado claro que no había mucho valiente entre sus filas. Primero el titubeo, después la vergonzosa negociación para conseguir que no se aplicase la ley a cambio de convocar elecciones. Y finalmente la culminación del esperpento,  la espantá de  Ponchi y su séquito a Bélgica. Pero lo más patético fue la negación de que fuese a pedir asilo, después de que se lo negaran. Todo ello, para mí , ha dejado demostrada la naturaleza cobarde del movimiento independentista.

Ahora se tendrían que evaluar los daños, lo que ha supuesto para todos esta fiesta, cuantos millones de euros se han ido al cubo de la basura. Si, ya se lo que dirán, y los de la corrupción del PP, la caja B. Pues lo siento, el "Tú más" aquí no vale, un clavo aquí no saca otro clavo. Esta sangría, como las demás tiene que ser evaluada y los responsables asumir las consecuencias de sus actos.

El 155 no va ha resolver el problema porque el independentismo seguirá estando ahí. Pero hay una parte de los ciudadanos que se va a movilizar y mucho, a los que llaman la mayoría silenciosa, que hasta ahora ha tenido que soportar las humillaciones del  nacionalismo. Y cuando digo humillaciones, no me refiero a que  los sometan, que de esto también había algo, sino a la malversación de fondos públicos destinada a fomentar la independencia, cosa que supone mas humillación que una represión, puesto que ese dinero iba, fundamentalmente, a acción social. Solo en cargos públicos destinados para este fin, se iban más de seis millones de euros, eso solo en sueldos, y total para decirle a los ciudadanos lo que ya son.  

miércoles, 18 de octubre de 2017

Nacionalismo, la nueva religión

Hay muchas similitudes entre el nacionalismo y la religión. Ambos conceptos parten de un mismo origen; las creencias. Tanto en nacionalismo como la religión son ideas elaboradas carentes de toda razón que determinan conductas y que arrastran masas de adeptos que creen. El nacionalismo, al igual que la religión se aprovecha de las personas gregarias que precisan  estar integrados  en un grupo para sentirse protegidos y aceptados por la sociedad.  Hacen de estas ideas una parte de su identidad como individuos.

El nacionalismo, al igual que algunas religiones, ha seducido a mucha gente hasta el punto de convertirlos en fanáticos. Los fanáticos, como todo el mundo sabe, ya no obedecen a la razón ni a la ética, llegando en muchos casos a convertirse en asesinos dispuestos a empuñar un arma contra sus semejantes. La tolerancia y la rivalidad entre religiones es la misma que pueda existir entre nacionalistas, por ello, no es de extrañar que todas las guerras se hayan producido por cualquiera de las dos causas.

Muchos confunden el nacionalismo con el amor a sus orígenes, la tierra o las tradiciones. El nacionalismo, aunque tome como origen estos sentimientos, no tiene nada que ver con ellos. Los sentimientos  son sanos y no interfieren con los de otros, no generan guerras ni odio. Al contrario que estos sentimientos y al igual que la religión, el nacionalismo tiene mucho más que ver con juegos de poder y la avaricia, nada que ver con el amor. El nacionalismo se alimenta de los sentimientos para controlar y manipular a las masas con un fin, casi siempre egoísta.

En estos días estamos viendo cómo el nacionalismo se manifiesta en Cataluña en todas sus formas y colores. Un mal llamado sentimiento nacionalista se apodera de las gentes de bien,  acrecentando su ira y ¡rabia hacia todo aquello que no es nacionalista o que no comulga con su fe. Como una religión se alimenta de los sentimientos primarios para crecer, creando demonios y canonizando mártires delincuentes . La mentira se convierte en verdad dicha mieles de veces, se aprovecha cualquier resquicio para colar argumentos falaces, llegando incluso a aprovechar desgracias ajenas para exacerbar la fe de los creyentes. Hasta los incendios gallegos sirven como argumento para el nacionalismo catalán. La mentira, la manipulación de imágenes  en la red o todo lo que pueda ser aprovechable lo será contar de seguir a delante. No importa que en camino la gente sufra penurias o que se pierdan las pocas libertades que nos quedan, todo será bueno si conduce al fin.  

Por mucho que los medios de comunicación catalanes y los políticos afirmen que no hay odio detrás de esta pretensión independentista, las declaraciones en privado de los políticos y las de los  fanáticos independentistas convencidos, hablan por si solas. Decir que no hay violencia cuando lo que se está haciendo es intentar imponer una idea a mucha gente que no quiere aceptarla, a gente que no tiene la misma idea de país propuesta por los independentistas, es faltar a la verdad; exactamente lo mismo que hacen  muchos  religiosos fanáticos. La ética y la razón mueren ante el nacionalismo de la misma forma que lo hace ante la religión.

Si bien es cierto que el sistema económico impuesto por las élites es una vergüenza para la humanidad, lo que traen estos  separatistas no es nada nuevo. El estalinismo no es nuevo como no lo es el totalitarismo. Lo que traen es una confrontación inevitable que puede llevar a mucha gente a la ruina o a una guerra para acabar en donde empezamos; es decir, un rebaño de borregos, eso si,  pastoreadas por otros.


         

lunes, 9 de octubre de 2017

La primera muerte en cualquier conflicto es siempre la vedad.

Hace tiempo escribí una entrada que hablaba de la importancia de la información y cómo se convierte en propaganda cuando se hace un uso interesado de la misma. En este artículo, también hablaba de la existencia de los mercenarios de la pluma, periodistas que se han vendido para servir artículos al mejor postor. Así mismo contaba como algunos, mal-llamados periodistas o expertos, salen  en los medios para crear opinión, siempre pagados o  en  función de sus propios intereses ideológicos.

El supuesto conflicto, por llamarlo de alguna manera, ente el estado español y los separatistas nacionalistas catalanes, a puesto en evidencia a varios medios de comunicación y a sus periodistas. Su decantación hacia un lado  u otro los delata a todos. Esto era de esperar, pues todos sabemos de que pie cojean cada uno y cada medio, especialmente los reporteros de TV3 y sus informativos; una entidad, recordémoslo,  que se alimenta de subvenciones de la Generalidad. La manipulación ha sido tan vergonzosa que sus informativos deberían llamarse nodo, ya que son como los publi-reportajes que ordenaba hacer el  dictador a RTVE durante su mandato. También se ha puesto en evidencia la poca credibilidad que pueden ofrecer las redes sociales y como éstas son manipuladas para que, hechos de aparente veracidad se tomen como fuentes fiables de información. Hasta tal punto ha sido así, que muchos medios de comunicación supuestamente serios, han tomado imágenes falsas como noticias o hechos verídicos, sin contrastar las fuentes o haciendo un mínimo análisis. El trabajo de  falsificación de fotos y creación de bulos, ha sido especialmente intenso y efectivo por parte de los simpatizantes del referéndum ilegal. Dramas como la chica a la que supuestamente le rompieron los dedos de la mano uno a uno y le tocaron las tetas, van a quedar en los anales de la historia. Fotografías sacadas de su tiempo o burdamente manipuladas, servirán de ejemplo para desconfiar y no creerse nada hasta que no se verifique de una manera fiable la fuente y los hechos. Dejo algunos de los ejemplos más evidentes. Saber hasta que punto lo que ves y escuchas es cierto, es complicado en estos días, donde casi todo el mundo miente en función de sus intereses. Por suerte todavía quedan periodistas de verdad y nos regalan, en ocasiones, la objetividad de antaño. También queda gente curiosa, que sin periodistas, son  capaces de sacar a la luz pública bulos y manipulaciones periodísticas totalmente malintencionadas y destinadas a cambiar la opinión pública.

El País.

El mundo.

Periodista digital

TV3 Manipulación total



ESdiario








   

martes, 3 de octubre de 2017

Disparando con pólvora del Rey en Catalunya


Que fácil es disparar con pólvora del rey, decían hace muchos años, cuando cada soldado debía pagar la pólvora de su bolsillo. Lo malo de la fiesta montada por la Generalidad Catalana, es que lo que utiliza para disparar contra el estado español  y contra el estado de derecho, a parte de propaganda y manipulación, no es ni pólvora ni es del Rey, sino son los impuestos del pueblo llano.

Pagar fiestas con dineros de los contribuyentes, en cualquier país serio, le llaman malversación de fondos públicos, pero aquí no pasa nada; como lleva lo de público, no es de nadie; como decía aquel famoso sabio masón de apellido Zapatero.

Es muy difícil ya calcular lo que han perdido ya los ciudadanos en pro del cambio de patrón. No se cuanto cuesta un día de transportes públicos parados, funcionarios sin trabajar, tiendas sin vender, papeletas urnas, propaganda, empresas sin producir. En fin, a esto hay que sumarle la molestia de los que han quedado atrapados en los atascos, los que querían trabajar y no han podido. Cuantos millones de euros se han perdido, pues nada, según la generalidad esto lo pagan las empresas afines.

Pues  va a ser que no y que son más mentiras. Esas empresas solo prestan el dinero a un interés. A ver si habrá todavía algún ingenuo que piensa que algo que haga el capital es desinteresado. Y sí, por supuesto que, pase lo que pase, será el pueblo quien tendrá que pagarlo a los usureros de siempre. Pero no solamente a estos, la subida de la prima de interés, posiblemente suponga todavía más coste que todo el dinero prestado por estos empresarios altruistas, ya veremos quien lo paga. Habría que hacerse una seria reflexión, analizando cómo es posible que entidades privadas puedan hacer política. Quizás estos que critican tanto las puertas giratorias, muy progresistas y anti-sistema, pero que se aprovechan de los dineros procedentes de terceros.

Cierto que Rajoy y todo su gobierno actuaron con una torpeza injustificable, pero lo que se está haciendo ahora lo vamos a pagar con creces todos, y claro está, siempre los mismos. Aunque en esta ocasión puede que sea algo diferente la cosa. Ya vendrán a buscarme pidiéndome los impuestos y ya veremos si cobran dinero u ostias. Mis impuestos no los he dado para que se hagan fiestas independentistas y no voy a tolerarlo.

Y todo ello por una falacias históricas o mentiras dichas por idiotas integrales.




lunes, 2 de octubre de 2017

1 de octubre. Acción reacción equivocada


Hay que dar la enhorabuena a los participantes del referéndum ilegal el día 1 de octubre por haber demostrado un civismo y una determinación merecedores de elogio y admiración. Sin duda quedó demostrado que un pueblo tiene la fuerza necesaria para derrocar al poder. Su derecho de opinar, reunirse y manifestarse es inalienable, como lo son todos los derechos humanos. Este pueblo no merece gobernate alguno y mucho menos los que enfrentan, manipulan, oprimen y conducen al enfrentamiento.


Bajo mi personal punto de vista, estoy seguro que el gobierno catalán ha llevado a su pueblo hasta aquí, plenamente consciente de la reacción que se produciría. Una reacción torpe y estúpida que esperaban de un presidente de gobierno inepto e incapaz de convencer ya a nadie. Y es que no es para menos: Como carta de presentación, este presidente ofrece el carnet del partido más corrupto que ha pisado el poder, al que se le añade ahora el de ser el más cínico y estúpido que ha parido madre. Porque hay que ser estúpido para no ver lo que se estaba buscando con esta convocatoria; precisamente la reacción violenta que mandó ejecutar.

Ahora las imágenes de vergüenza, hablarán. Para algunos servirán de justificación, para otros no serán para tanto y las justificarán y minimizarán en pro del statu quo. Como siempre, por los medios de comunicación,en función de sus intereses, las mostrarán de una manera o de otra. Lo que no podrá negar nadie son las testimonios de las gentes apaleadas. Imágenes de vergüenza que nos retrotraen a otros tiempos, tiempos indignos de seres humanos evolucionados.

Es bien sabida mi aversión a la democracia así como mi desprecio por el nacionalismo, las fronteras y las banderas; pero también mi profundo respeto a los derechos humanos e individuales. En este caso, el referéndum atentaba, como toda votación, contra la libertad personal de muchos, además de ser ilegal. Como en cualquier votación, era una  mayoría aplastando los derechos de una minoría. No obstante, el derecho a manifestar la opinión es un derecho absoluto, y mucha de la gente que estaba allí, no solo manifestaba su voto favorable a la autodeterminación, sino el descontento de ver como un gobierno corrupto y autoritario saqueaba sus bolsillos. Tenían todo el derecho a estar allí, ejerciendo ese derecho; pues lo hacían de forma pacífica. Hubiese sido muy sencillo dejar que  votasen y luego decir, lo siento, pero esto técnicamente imposible y con la constitución actual no se puede hacer. Pero vamos a ver como podemos solucionarlo. No hubiese sido necesaria fuerzas policiales más que para detener a los promotores de la fiesta, más que nada para que pagasen los gastos y los platos rotos. Pero no, lo que se esperaba se cumplió, y suerte de que la violencia no estalló más que por las fuerzas de represión y muy pocas veces contada  por el pueblo. La sangre hubiese corrido a raudales.De todas formas, hay que tener cuidado con las imágenes  y las fuentes, porque cuando hay intereses cruzados existe el riesgo de la manipulación o de la omisión.  En cualquier conflicto, y este lo és, la primera víctima es siempre la verdad.


Ahora las cosas ya están un poco peor que ayer, ya nunca serán iguales. Las heridas abiertas no cicatrizarán con facilidad, y eso si cicatrizan. El mismo odio que se generó en otros tiempos y que provocó una guerra entre hermanos ha sido convocado y empieza a asomar con fuerza. Ayer, igual que hoy, estos gobernantes pasarán a los anales de las historia como auténticos gilipollas, incapaces de llegar a acuerdos, corruptos y puede que hasta por ser unos genocidas. Solo espero que el pueblo sea más inteligente que sus gobernantes y no se deje llevar por ellos como siempre.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Nacionalismo catalán o fascismo encubierto


Han sido necesarios más de veinte años de ingeniería social y manipulación mediática para alcanzar la masa crítica que el independentismo necesitaba para su proyecto secesionista. Por fin, después de  años de intervencionismo sobre el sistema educativo, de manipulación de la historia, de sobornos a medios de comunicación con subvenciones millonarias y culpabilizar de todas sus carencias al "estado opresor", los políticos independentistas están dispuestos a llevar a todo un pueblo por un camino tan incierto como peligroso.

Estos iluminados han quebrado el estado de derecho para imponer su ley por la fuerza. Creen estar preparados para que su pueblo ponga en riesgo la economía, la paz social, el estado de derecho, su seguridad, Europa y el marco de convivencia, que aunque mejorable, ha proporcionado una de las épocas más prosperas para esta región del mundo llamada España. Pero todo esto, tan importante para la vida cotidiana de los ciudadanos, que aceptamos las condiciones y que ha costado tanto esfuerzo conseguir, es obviado por los promotores de este disparate.

Es cierto que el sistema es francamente mejorable, que hay y  habrá corrupción, que los servicios son deficientes y que hay políticos infames que solo piensan en su propio beneficio. Todo esto son verdades tangibles y comprobables. Pero que  la confrontación y la imposición de una idea absurda de independencia puede solucionar todos estos problemas, es una promesa sin fundamento ni razón, una gran barbaridad fruto de mentes trastornadas que persiguen sueños ya evaluados por la historia.

Fue  mucho el sacrificio y la sangre derramada para conseguir el estado de derecho, ponerlo en riesgo por  una idea falaz. Sin embargo, es comprensible que los políticos promotores de este disparate quieran arriesgar todo y que no les importe perder. Ellos tienen la vida resulta, y piensan que si  las cosas le salen muy mal, pueden cruzar los Pirineos y huir con sus dineros, como lo hicieron en el pasado, mientras los que se quedaron para defenderse de la tiranía del estado fascista fueron encarcelados o fusilados.

La memoria de pez de los ciudadanos y la manipulación en el sistema educativo ha hecho que de nuevo el pueblo  haya caído en el engaño, dejándose llevar por locos que no respetan ni su propia historia. No se dan cuenta que   se repite. De la misma manera que el partido nazi llegó al poder y proclamó el estado fascista en Alemania, los independentistas llegan para imponer su ley creyéndose poseedores de la verdad absoluta y de soluciones mágicas que arreglarán la vida de la gente; todo ello justificando un apoyo de la gente que han manipulado para que les apoye y utilizando chivos expiatorios para tapar sus vergüenzas.

Fue en el año 1.933, cuando Hitler pasó por encima de la Constitución de la República de Weimar y aprobada la “Ley para solucionar los peligros que acechan al Pueblo y al Estado”, abreviada como la “ley habilitante”. Para aprobar aquella ley, en realidad, era necesario disponer de una mayoría cualificada de dos tercios. El partido nazi (NSDAP) disponía de 288 diputados de un total de 647, es decir del 44% de la cámara. Menos de la mitad. Pero había otro partido por ahí, el Partido Nacional del Pueblo Alemán (DNVP), con el que llegaban a sumar el 53%. Necesitaban dos tercios, pero ¿para qué? Si las calles eran suyas, las iluminaban con sus antorchas, y se sabían los verdaderos representantes del pueblo alemán. ¿A qué había que hacer caso? ¿A la ley, o a la voluntad del pueblo expresada en el parlamento alemán? Decidieron que a lo segundo…y el resto ya es historia.

 Puede que esta sea una muestra más de que la democracia solo es válida cuando el pueblo que la práctica está preparado para ello. Creer que el apoyo enfervorizado demuestra que las ideas nacionalistas son buenas es tan erróneo como pensar que en una guerra se solventan los problemas. Lo único que demuestra es que existe un pueblo engañado por políticos populistas e irresponsables; un pueblo en manos de energúmenos que no pretenden más que su propio beneficio; ególatras dispuestos a llevar a todo un pueblo al desastre por satisfacer su insaciable ego.

Un pueblo nunca debería ser manipulado de esta manera por las falacias promulgadas por irresponsables, pero sigue ocurriendo y esto denota nuestro poco avance como sociedad y como individuos. La similitud con estos momentos de la historia son irrefutables.  Hitler ascendió al poder culpando de todos los males de Alemania a agentes externos y a las razas “inferiores”.  Los nacionalistas independentistas lo hacen con los que ellos llaman españoles,  y el pueblo se lo ha creído. En realidad están llamando “enemigo y fascistas” a familiares, vecinos y hasta hermanos porque no piensan igual. Pero todo esto no importa, como tampoco los años de convivencia, ni las raíces comunes, ni el parentesco, ni el vínculo territorial tan evidente. Para el nacionalismo independentista los españoles son como los judíos; una raza inferior y un país extranjero. El nacionalismo y este afán en romper el estado de derecho, evidencia solo  una huida hacia adelante para evadir su propia mediocridad como políticos, al no ser capaces de mejorar las condiciones de  vida de la gente que les ha puesto en el poder.

Esto es totalitarismo y fascismo en su más pura expresión.

Sobre la ráiz del problema

http://www.vozpopuli.com/desde_la_heterodoxia/Espana-necesidad-refundacion_7_1062863704.html

viernes, 23 de diciembre de 2016

EL TELEPROCES


Resulta difícil encontrar un solo día que los medios de comunicación catalanes no hagan alusión al “proceso soberanista”, especialmente aquellos cuya mayor fuente de ingresos proviene de las generosas subvenciones que la Generalidad Catalana reparte. No es difícil entender el empeño que ponen en esta labor, si tenemos en cuenta que muchos de ellos no existirían sin el reparto de dinero público.

Gracias a esto y a que ningún perro muerde la mano que le da de comer, día tras día taladran a la sociedad catalana, a veces de forma sutil y otras descarada, con el afán claro de cambiarla la opinión pública a opciones favorables al denominado proceso. Una sociedad plural libre, no debería ser permeable a y este ataque mediático, pero la catalana, como otras, es una sociedad hastiada debido a muchos factores pero especialmente porque son víctimas de las grabes carencias producidas por un sistema económico injusto y caduco. Para esta gente, que lo está pasando tan mal, es fácil encontrar culpables a su situación, más si cabe, si no hay día que no les digan donde están, quienes son y como acabar con ellos. Este discurso demagógico, populista y falaz, cala especialmente en una juventud sin futuro ni ilusión, aumentando el radicalismo y las protestas contra un enemigo claramente de diseño, que además está identificado por los medios que deberían ser, supuestamente, independientes y creíbles. Ningún partido político, salvo los llamados anti-capitalistas, hacen alusión al verdadero problema, que no es otro que mal reparto de los recursos fruto de un sistema capitalista; que es en realidad es una gran estafa piramidal. Pero el discurso de los anti-capitalistas, así como el de Podemos tan engañoso como el discurso independentista. Éstos partidos persiguen el estalinismo como objetivo último. Es decir, retroceder en el tiempo para traernos la ideología causante directa de la muerte de millones de personas en la antigua URSS o en la china de Maho.

Es muy complicado saber quienes son los verdaderos promotores del independentimo. Quizás la respuesta esté en intereses puramente económicos o en la estupidez más soberana, que es pensar que entre pocos se puede arreglar un problema tan grande. Lo cierto y si que se sabe con certeza, es que el independentismo cuesta mucho dinero, y que ese dinero sale de los bolsillos de todos los contribuyentes. Sale de los impuestos que pagamos todos; supuestamente para solventar los problemas y no para crearlos. Ese dinero es destinado a propaganda institucional, sueldos de cargos inútiles, asociaciones y palmeros afines a tal empeño soberanista, a embajadas y soliviantar a una masa cada vez más desorientada. Mientras esto sucede, la presión fiscal aumenta, las lista de espera en hospitales, la atención ciudadana y los servicios se deterioran. ¿Alguien se ha preguntado que cantidad de dinero se ha destinado a este fin o que cambiará de conseguirse? 
Porque después de esto qué ¿Hay un proyecto de futuro? ¿Se acabará con esta gran estafa que es el sistema capitalista?
Mucho me temo que no hay respuestas para esta pregunta, pues ninguno que plantea la independencia o cualquier otra distracción, desea acabar con el sistema.  

viernes, 9 de diciembre de 2016

A otras cosas


Ha pasado mucho tiempo desde que escribí mis últimas líneas en este blog, tiempo que he utilizado para otras cosas que nada tienen que ver con la política u otras de las que solía escribir. Han sido Asuntos más importantes y que me han proporcionado muchas más satisfacciones que escribir de cosas sobre las que no puedo hacer nada. No obstante, esta nueva dedicación también ha sido inspiradora, y por ello quiero intentar transmitir aquí parte de experiencias.

Nunca fui hombre de pasiones desmedidas y mucho menos amante del deporte, pero siempre hubo algo que me atrajo y a lo que nunca renuncié; volar. Hace dos años; dejó de ser un sueño para convertirse en una realidad. Arrepentido estoy de no haber topado antes con la oportunidad y lanzarme yo solo a las nubes, pero más vale tarde que nunca.

Todo comenzó cuando un familiar, conocedor de mi afición al vuelo y a los aviones, me regaló un paquete de aventuras que incluía, entre otras cosas, un vuelo en paramente. Como ya había volado en Ultraligero y sabía que estaba por encima de mil posibilidades y lo del salto en paracaídas me daba un poco de grima, opté por un vuelo en paramente con piloto; lo que llaman un biplaza.

Pocos tiempo después me encontré subiendo a una montaña del Pirineo aragonés por un abrupto camino que nos llevó a 3200mts de altitud. Allí, en una explanada, esperamos el el viento propicio para despegar. Hacía un día soleado, ni calor ni frío; un día perfecto para volar, escuché decir a alguien. La adrenalina y la emoción ya recorrían mis entrañas antes incluso de estar esperando ese momento, en el que después de una corta carrera, mis pies se separarían del suelo. Frente a nosotros un profundo precipicio, los picos de montañas lejanas y un enorme valle. Desde allí y mientras me preparaba, vi como otros, con la facilidad que dan años de experiencia, se elevaban del suelo con naturalidad, sin apenas esfuerzo; no daba la sensación de que aquello fuese difícil. Comenzamos la carrera y tras un intento fallido por falta de viento, la vela se infló correctamente y adquirió la forma de un ala lista para hacer lo que hacen las alas, volar. Bastaron cinco metros de corta carrera para que mis pies dejasen te cocar el suelo y aquella tela llena de ingeniería nos sostuviese, casi de forma mágica en el aire. El viento comenzó a sonar fuerte, azotando mi cara y los cordinos que nos unían a la vela. Mi piloto, que luego sería me mentor, me hablaba de las térmicas y otras sosas que todavía no entendía, mientras yo intentaba absorber todo lo que ocurría a mi alrredeor. Pasamos al borde de la montaña, surfeando el viento, con vistas de 360º absolutamente impresionantes. Debajo de mis pies pasaban árboles que parecían arbustos lejanos, un pueblo a lo lejos y mucho más lejos aún el prado que serviría de zona de aterrizaje. Lentamente el suelo se acercaba a la vez que nos acercábamos al lugar de aterrizaje. Luego sabría que aquello solo era un sucedáneo de lo que se siente cuando eres tú, y no un piloto experimentado, el que comanda la vela.

Los sentimientos que produce volar, solo o con instructor en un parapente, no tiene parangón. No es comparable con volar en un avión, ni siquiera en un ultraligero. Es libertad absoluta unida a un sentimiento de humildad producido por estar a merced del viento. Cuando miras hasta donde alcanza tu vista te sientes muy pequeño y frágil, pero a la vez feliz de ser parte del cielo y de sus caprichos. Esas sensaciones se graban a fuego en tu memoria y desde entonces, lo único que quieres es volver a repetirlas; eso fue lo que en mí caso me hizo repetir. La experiencia fue tan gratificante, que desde entonces perdí el interés por otras cosas y solo quedó asa vela y aprender a volar con ella. Al año siguiente comencé un curso, pero con tan mala fortuna que me partí el peroné debido a mi poca experiencia y por no utilizar un calzado apropiado. Lejos de amedrentarme, tan pronto me vi recuperado, volví y conseguí terminar el curso con éxito. Separar los pies del suelo en mi primer vuelo en solitario fue una de las experiencia más intensas y gratificantes que he sentido. Desde luego no comparables con el nacimiento de mi hija; es algo completamente diferente y muy personal. Posiblemente muchos dirán que exagero o que estoy demasiado entusiasmado y no veo las cosas como son, pero como he dicho, es una experiencia personal, por lo que nadie que no haya sentido lo que yo tiene el derecho a juzgar. Alguien que no haya mirado al horizonte y luego ver que debajo de sus pies todavía hay tres kilómetros para llegar al suelo, no puede juzgar, ni siquiera intuir, lo que se siente. El viento frio en la cara y retumbando en los oídos te da una noción de la velocidad. A medida que lo vas conociendo, ese viento deja de ser un desconocido y se hace tu amigo y aliado. Te dice a donde vas y te puede elevar por encima de las nubes, pero también ser tú perdición y debes respetarlo. Un parapente no tiene las naturales características otorgadas de forma natural a un ave, apenas las puede imitar. Pero te permite, al igual que las aves ascender y gobernar la trayectoria del ala, siempre y cuando respetes las normas de la aerodinámica. Una ascendencia debajo de una nube peligrosa puede llevarte a una altura donde el frío y la falta de oxígeno acaban contigo en cuestión de minutos. Las turbulencias, la falta de preparación del equipo o creerte poseedor de cualidades de piloto experto, sin serlo, pueden fracturar tus huesos o dejarte en una silla de ruedas. El riesgo es una parte ineludible de volar y la forma de minimizalo es ser meticuloso, precavido y no dejar llevar por las emociones inevitables que produce.

Espero que pronto sea auto suficiente y poder volar en cualquier lugar que sea bueno para ello. Porque entre otras muchas cosas que tiene este mal llamado deporte de riesgo, es que te hace salir de casa, tomar contacto directo con la naturaleza y aprender a respetarla. Te hace ser humilde, contactar con personas con tanto amor como tú por lo natural, por el vuelo y por el compañerismo. Son muchos los que he encontrado a través del corto tiempo recorrido con mí vela, pero todas ellas me han enseñado y ayudado. No tengo palabras para agradecer a todas ellas su inestimable ayuda y consejos. Algunos quitando de mi cabeza el ímpetu del principiante y otros enseñándome trucos y conocimientos. Este escrito va para ellos.





domingo, 17 de abril de 2016

El misterio de los papeles de Panamá.


Ya hacía mucho que no me daba por escribir y supongo que ser consciente de que tengo muy pocas posibilidades de cambiar nada, fue lo que me quitó las ganas. De todas formas, si bien es cierto que nada cambiaré ni lo pretendo ya, no quiero perder este desahogo que supone para mí escribir. Además, quizás algún día alguien lo lea esto, y si fuese uno de esos políticos salva patrias hipócritas, de esos que dicen ser nuestros representantes y que en realidad no representan más que la farsa a la que llaman democracia, ya estaría satisfecho.

Y hablando de políticos y de farsas: Que bien que han quedado retratados todos los fueron elegidos por el pueblo español. Ahora ya sabemos, sin ningún genero de dudas, lo que les mueve realmente. A la vista de los hechos, quedó claro que no es el interés común, como predican algunos a viva voz; esos nuevos progres, que de nuevo tienen lo mismo que Stalin. A estos, como a los acorbatados de toda la vida, producto de un sistema capitalista caduco, no les importan los problemas cotidianos de la gente que les votó, tampoco sacarnos de la crisis, ni la república, ni la supuesta identidad del los pueblos; otro invento de control e ingeniería social. Si fuese así o cualquier otra motivación altruista y honesta, hubiese sido muy sencillo llegar a acuerdos y formar un gobierno estable; cosa que no han hecho ni harán, porque en el fondo les importamos una mierda. La razón de tal insulto a los votantes es simple y cristalina, tanto como el porqué algunos de ellos tienen cuentas bancarias opacas en paraísos fiscales; solo les mueve el dinero, la ambición y el poder. No están en política para para ayudarnos, sino para lucrarse a a nuestra costa. Puede que alguno quede que no haya sido tocado por la la corrupción y la ambición desmesurada, pero poner la mano en el fuego por cualquiera de ellos es tener la certeza de que, más temprano que tarde, no quedará de la mano más que las cenizas.

Por cierto y hablando de cuentas bancarias opacas. La que se ha montado con los papeles de Panamá, eso si que es opaco. Nos quieren hacer creer que han descubierto ahora la Luna. Como si nadie antes hubiese alzado la vista al cielo nocturno y se preguntase que era aquello que brillaba. ¿Realmente se cree alguien que es nuevo que la gente con dinero evadía impuestos en paraísos fiscales? Lo que es nuevo es la forma en que el contenido de los documentos es sacado a la luz y la forma que está siendo utilizado por los diferentes medios de comunicación, según su ideología e intereses, para atacar objetivos políticos. Resulta muy sospechoso también, que en estos papeles solo aparezcan nombres y cuentas de importancia relativa, al menos de momento, no demasiado relevantes. Si, es cierto que ha caído algún ministro, artista o director de cine, pero todos ellos, con perdón, cucarachas, sí los comparamos con los grandes depredadores, esos cuyas fortunas equilibrarían la riqueza de este planeta. Los nombres de estos tipos, posiblemente los responsables de todo esto esto salga a la luz pública ahora, no saldrán nunca en los papeles de Panamá. Me pregunto, y esto es pura especulación, sino será que quieren quitarse de en medio una futura competencia o es una advertencia de los autoproclamados dioses para aquellos que pretenden acercarse al Olimpo. Aunque podría ser mucho peor, esto puede ser utilizado como una buena escusa para abolir definitivamente el dinero en efectivo, lo que supondría un control total y un paso de gigante en un más que posible plan maestro. De ahí al chip implantado para pagar, solo hay un paso.

Bueno, de momento ya me he quedado a gusto, así que hasta más ver.