lunes 12 de marzo de 2012

La huelga de los señoritos sindicalistas


El derecho de huelga, reconocido en todas las constituciones democráticas, es una forma de protestar ante una situación laboral injusta. Es evidente que esta crisis artificial y promovida por el poder económico, no solo nos ha llevado a una situación laboral injusta, sino a la precarización general de todos los ámbitos de nuestra vida. Sin embargo, pensar que la  huelga general que proponen los sindicatos va ha arreglar este problema, o hacer cambiar de actitud a los que han promovido la crisis, causante de esta precariedad, es como pensar que un petardo de feria va ha servir para derribar el Empiere State.
La huelga general propuesta por los dos sindicatos mayoritarios, UGT y CCOO, ante una fragante violación de los derechos laborales, solo sirve para justificar la existencia de unos sindicatos trasnochados y convertidos en cómplices del poder, que ya no miran más allá de sus propios intereses, y por supuesto, del partido político que les ha dado de comer hasta ahora. Desde luego no seré yo quien les siga el juego.

La diversificación de objetivos y la creación de chivos expiatorios es lo que le gusta al poder para que no sepamos quien es el verdadero culpable. A los que están detrás de esta crisis, les encanta que volquemos nuestra ira contra el gobierno títere de turno o acudamos a las convocatorias de los sindicatos. De esta manera ellos permanecen al margen de las iras de los ciudadanos, y así seguir con su plan de esclavización. Mientras algunos se dejan ver por las calles con banderitas de diferentes ideologías y armando follón, van haciendo su trabajo con total tranquilidad: Se apropian de Libia, Amenazan a Siria y preparan su gran asalto al petróleo iraní, un asalto que podría conducirles a la ansiada guerra que necesitan para consolidar definitivamente su hegemonía y su sistema esclavista en la Tierra. Si a los sindicatos, realmente les importase el bienestar de la sociedad, renunciarían a ser cómplices de esta farsa, y arremeterían contra el sistema, el auténtico enemigo de los trabajadores y la herramienta del poder oculto. Pero claro, no lo hacen porque son parte del sistema, son colaboradores y no van ha morder a la mano que les da de comer.

Pienso que buena parte del apaciguamiento del movimiento 15M, lo podemos atribuir a la acción parasitaria que han ejercido los sindicatos y partidos de la llamada izquierda. Este movimiento 15M, surgido de forma espontánea del pueblo, se vio invadido por elementos ajenos, que inmediatamente vieron la oportunidad de dirigir su fuerza para obtener fines electorales, cuando no, otros más perversos, como acabar con él. Ha sido esta y no otra, por la que este movimiento ha decaído en sus actividad y ha perdido la fuerza que ilusionó y dio esperanza a muchos. Las acciones que hizo este movimiento fueron un ejemplo a seguir, nada que ver con lo que los sindicatos proponen ahora, que es tirar tierra sobre nuestro tejado.

Los sociólogos del poder saben hacer muy bien su trabajo, saben apelar a los egos y sentimientos de los que siguen ideologías. Confusión, división de ideas, desprestigiar, mentiras, nacionalismo y otras estrategias son prácticas habituales, y en ellas colaboran muchos, entre ellos los sindicatos y su habitual retórica trasnochada. No se dejen engañar, son más de lo mismo.

Me uniría a ellos si tuviesen alguna propuesta que limitase el poder financiero frente al pueblo, si tuvieran una idea para hacer un mundo más justo y sin dinero. Un mundo con una economía basada en los recursos y en el afán de superación del ser humano. Pero no es así. Como mucho, algunos de ellos persiguen el Comunismo estalinista más rancio y que tanto dolor causo en el pasado, un futuro donde ellos marcasen los tiempos y pudiesen decir quien está dentro y quien está fuera del sistema, de su sistema. Nada que se diferencia de lo que pretenden los que gobiernan el mundo en estos momentos.

No obstante, es una oportunidad de salir a la calle, sin banderas ni ideologías, y mostrar nuestro profundo desacuerdo, no solo con la reforma laboral, sino contra este sistema opresor, que dada día nos roba un poco de libertad.

Como siempre J.L, tan acertado como siempre nos deja este vídeo para la reflexión.

jueves 8 de marzo de 2012

Feminazis, el brazo tonto del poder


Nota del autor: Que no se asusten las mujeres por el título de este articulo, no pretendo ponerlas a los pies de los caballos, y mucho menos negar que hay personas  machistas o violentas. Solamente abrirles los ojos y enseñarles  que hay detrás de este movimiento totalitario y radical llamado feminismo.


Disgregar o separar de un todo, es lo que necesita un buen estratega para dominar o controlar a su adversario. Pero enfrentar a los disgregados es asegurarse de la victoria final; y esto es exactamente lo que se pretende hacer con la sociedad enfrentando a los sexos. La nueva doctrina de género es una estrategia perfectamente planificada para destruir lo poco que queda de la antigua sociedad, basada en núcleos familiares fuertes.
La idealización de que el hombre y la mujer son iguales, es algo más que una falacia, es una estrategia perversa que va contra natura y que tiene ese fin claro y siniestro. Esto no tiene nada que ver con la igualdad de derechos o hacer una sociedad más justa, es algo más

El movimiento sexista, comúnmente llamado “FEMINAZI”, es el caballo de Troya de los que pretenden crear la disgregación entre sexos. Este movimiento utiliza con habilidad la idea falsa de que la mujer es el sexo débil como estrategia para convencerlas que el hombre las ha estado explotando. Apelan a un sentimiento de inferioridad que degrada el hecho de ser mujer, no reconociendo su feminidad como una virtud, sino como una carga.
Obviamente, este movimiento sexista niega las peculiaridades y diferencias que hay entre ambos sexos. Llegan incluso ha exaltar el aborto como un acto de libertad, cuando lo que conlleva es la destrucción de un ser humano. Esto es sencillamente eludir la responsabilidad del daño que produce negar la vida a un no nacido. Lo más curioso de todo esto, es que es muy raro que una feminazi haya tenido que sufrir en sus carnes el terrible drama que supone un aborto. Los remordimientos de conciencia y las secuelas psicológicas, pueden marcar a una mujer de por vida, algo que no parece que estas exaltadas hayan sufrido. No hablarían con tanta ligereza si hubiesen tenido que pasar por la camilla de un abortorio de mala muerte, y sintiesen como una vida es arrancada de sus entrañas, y yo si hablo con conocimiento de causa.

Hablan de igualdad, pero en realidad  es supremacía, imposición, y degradar al sexo contrario, como lo hacen los machistas a los que tanto odian. Pero ver el profundo engaño al que están sometidas estas nuevas religiosas del feminismo extremo, tendríamos que ver los resultados nefastos de la implantación de la ideología de genero en la sociedad, y como ha afectado a la mujer:
Desde que las mujeres pertenecientes a la burguesía salieron a la calle por primera vez en Inglaterra, allá por el siglo XV, uno de los mayores “éxitos” para el poder, fue que las mujeres se pusiesen al mismo nivel de esclavitud que hombre. El “derecho al trabajo”, llevó a la mujer fuera de casa, con ello el estado se hizo cargo de las funciones de educador de los hijos. Tanto la calidad de vida del hombre como el de la mujer disminuyó hasta llegar a nuestros días, donde los hijos son adoctrinados por el estado sin impedimentos y ambos cónyuges se ven forzados a trabajar para sobrevivir. Otro de los logros esgrimidos por las feminazis, al principio del movimiento, fue el derecho al voto. Un derecho que ha sido tan útil como lo era y lo es en la actualidad para el hombre en esta farsa de democracia. En definitiva, más esclavitud y más dependencia del estado, justo lo que el poder necesitaba para controlar la población y crear una sociedad de borregos.

Lamentablemente, ninguna seguidora de la nueva religión es capaz de ver cual es el engaño del falso dios y quien están sirviendo en realidad. Desde luego parece una conjunción planetaria que sus tres más fervientes seguidoras, sean  personas que presentan un currículum tan extenso como la señora Bibiana Aido, Leire Pagin o María Teresa Fernández de la Vega, entre otras muchas, ejemplos claros del tipo de personas que siguen este movimiento y cuyo perfil psicológico, es una mujer en un constante enfrentamiento consigo misma, repudiando su naturaleza y sus sentimientos y sumida en una permanente contradicción entre lo que pretende ser y lo que es.

Tres ejemplos de feminazis para acabar 

Si te faltan recursos exagera.   


Ministra redescubriendo el Lenin 

Licenciada sin título que sabe más que la ciencia.

lunes 5 de marzo de 2012

Incumplir las leyes es un acto de pura libertad individual

Si nadie se hubiese cuestionado las leyes en el pasado, lo que está bien o está mal, si es justo o injusto; hoy estaríamos creyendo todavía en que la Tierra es el centro del universo, y que las tormentas son fruto del cabreo de Zeus. Pero hay muchas más razones para cuestionarse el sistema establecido y las leyes que manan de él, y de esto trata esta pequeña contribución a la reflexión.

Si juntásemos todos los libros sobre leyes que existen, solo en este país, y los quisiéramos almacenar en una habitación, con toda seguridad necesitaríamos una habitación muy grande. Son muchos libros y en ellos hay tantas leyes, que lo más probable es que ahora mismo esté incumpliendo alguna escribiendo esto. Es más, casi puedo afirmar que muchos de los actos que he hecho a lo largo del día de hoy, por insignificantes que me parezcan, han violado alguna  ley. Me inquieta saberlo, pues sé  que el desconocimiento de la ley, no me exime de su cumplimiento; algo que considero del todo perverso e injusto. Pero, aun conociendo estas leyes generales, hay reglamentos, normativas municipales, normativas de tráfico, leyes internacionales, control de aduanas y  otras formas de regulación y control que  seguro me dejo por el camino, que desconozco y no sé si he violado. Son leyes que condicionan y afectan mi vida y que pienso que  han sido hechas para dirigirme y controlarme. No importa que no me gusten o no las conozca, es lo que hay; me dice el poder.

Además tengo otro problema, pues como reflexiono a veces, y esta es una de ellas,  he llegado a la conclusión final de que  las leyes, que me han vendido como que son para mi bien, están hechas en realidad  para dirigir mi conducta y definir mi estilo de vida,  en definitiva  para crean un sistema de control férreo de mí libertad individual. Y buena prueba de ello es que las leyes  que me dan derechos son pocas. Por contra, aquellas que atentan contra una conducta "improcedente", las que me prohíben hacer cosas, son muchas. Además, me he dado que la tendencia es a ir a más, ha profundizar más en el control, las sanciones,  y la prohibición. Por otra parte, me doy igualmente cuenta, de que los legisladores, dan más privilegios  a los controladores, a los que tienen el dinero o a los que tienen el poder que a mí, algo ciertamente sospechoso. Por otro lado, me doy cuenta de que existen leyes, a  las que yo llamo leyes ilógicas. Son las  que defino como aquellas donde el legislador, no solo pensaban en controlar aspectos simples de mi conducta cuando las hacían, sino que quería establecer una sociedad a su medida, un modelo ajustado a sus creencias. Esto es la imposición de las ideas o creencias de una pequeña parte al resto de la sociedad. porque claro está que legislando sobre el individuo para controlarlo, controlas y diriges la sociedad. Y aunque no me guste  la sociedad que plantea el legislador,  no va a importar en lo más mínimo, porque sus leyes se deben cumplir si o si.

No me cabe ni la más mínima duda de que todo el sistema legislativo, con toda su intrínseca complicación, ha sido realizado para construir una sociedad controlada, no ordenarla, como debiera ser. Se meten en mi privacidad, en mis decisiones, en mi salud y en definitiva, en mi vida, y eso me jode mucho, porque no he dado mi consentimiento para ello. No admito que la democracia lo justifique todo, y mucho menos que pretenda ser el único sistema validado. Si aceptara esto, aceptaría ser controlado por parte de los que imponen, estaría dando mi vida  a quien no  merece un minuto de mi tiempo. Por ello, incumplir la ley, más que un delito, me parece un acto de rebeldía ante el poder. Incumplir la ley, no pagar impuestos, o no obedecer a la autoridad, es para mí un derecho individual, siempre y cuando, ese derecho no afecte a terceros, sino solo a la ley, y creo que eso ocurre en muchas ocasiones.

Las leyes rigen  los contratos, sean o no, tan incomprensibles como lo son algunas leyes, y son, como las leyes, de obligado cumplimiento. Gracias a esto,  los bancos nos la han metido hasta el fondo con las obligaciones subordinadas, acciones preferentes y demás inventos financieros, que al final siempre benefician a los mismos. Una prueba más de a quien benefician las leyes. Los hechos hablan por si solos y no creo que haga falta que de detalles; lo vemos todos los días en las noticias con puñetera crisis y las detenciones que hay de banqueros y gobernantes que se llevan los dineros, que son el fruto de nuestro trabajo mal pagado, y que ellos se llevan a manos llenas. Todos estos contratos, amparados por las leyes y con letra bien  pequeña, están repletos de condicionantes legales, lo mismo que hipotecas, prestamos o cualquier tipo de seguro o documento legal; están hechos para no ser leídos, salvo que se cumpla alguno de los condicionantes. Entonces se aplica la ley de quien lo ha redactado con la intención de salir ganando siempre. Es una más de las estrategias de control, y un producto más del sistema esclavista donde manan las leyes.

Como todas las leyes están construidas en un sistema monetario, que creo demostrado que es ineficiente e injusto, es razonable que piense, que  las leyes provenientes del mismo, son igualmente caducas, injustas e ineficientes. Incumplir estas leyes, es por tanto para mí, una justificación más que suficiente para trasgredirlas, es mi manifestación de no creer en un sistema que, a todas luces, se muestra agresor contra la mi libertad individual y condicionante de  mi modo de vida.

Este sistema capitalista, consumista y opresor, manifiestamente  inservible para el avance humano, no ha sido, al contrario que los legisladores, elegido por nadie, ha sido impuesto y consentido por la sociedad, y yo no soy la sociedad, no me gusta y no la quiero así.
Como dije, creo que la realidad es que es el  sistema capitalista es la fuente de donde manan las leyes, el arquitecto que ha construido esta sociedad controlada y miedosa. Es por ello, que trasgredir la ley, no es un delito, como me dicen, es un acto de pura libertad individual y de querer progresar. Galeleo Galiley lo hizo en su momento, transgredió y violó lo establecido para avanzar. Cierto es que le obligaron a claudicar, pero después de hacerlo dijo: "Y sin embargo se mueve"; nunca le faltó la razón. 

Para finalizar esta perorata, solo me queda decir: que con las leyes manadas de un sistema dispuesto a permanecer inamovible en un mundo impermanente y en constante cambio, no avanzaremos jamás en el bienestar humano. Cada vez más, y se está viendo muy claramente, tenderemos a la pérdida de libertades individuales, al sometimiento y al control por parte del poder establecido, el que nadie ha elegido, convirtiéndonos en una colmena, donde nuestra libertad consciente no valdrá nada. Y es sabido que especie animal sucumbe si no es capaz de evolucionar o adaptarse a los cambios. Decir esto, es mostrar nuestro futuro si cada uno de nosotros seguimos obedeciendo las leyes hechas por aquellos que quieren permanecer al margen del tiempo y de los retos. No somos niños para que nos traten como tales, sin embargo, aceptando sus leyes, aceptamos ser inmaduros, cobardes y esclavos.

lunes 27 de febrero de 2012

La violencia es la herramienta del poder


Cada vez que veo utilizar la violencia por parte de unos y de otros en las protestas, me doy cuenta que decrece mi esperanza en ver un mundo mejor antes de que se acaben mis días. Porque veo como, sin saberlo, muchos prestan sus actos al servicio de aquellos que tanto odian, los mismos que la provocan y desean su violencia para justificar los recortes de las libertades.

Los violentos, ya sea por olvido, o por no querer ver la realidad, no ven que detrás de cada disfraz de funcionario, policía o soldado, se esconde un ser humano, tan subyugado al poder como ellos mismos, y que con su violencia dan más poder a aquellos que ya lo tienen todo, convirtiéndoles en más esclavos de lo que ya son; acción, problema, solución.

Por su parte, la policía, soldados y funcionarios encargados de hacer y que se cumplas las leyes hechas por el sistema, olvidan que que los que protestas son, como ellos, seres humanos. Todos, sin saberlo, colaboran en beneficio de un sistema podrido y corrupto, diseñado, no para el bienestar, sino para esclavizar y controlar. Porque la realidad es que somos esclavos, aunque no lo suficiente como a algunos les gustaría.

Ya nos han quitado muchas libertades: Nos obligan a trabajar aunque no lo deseemos y en cosas que no nos gustan por un sueldo de subsistencia; lo justo para poder comprar lo necesario para mantener el sistema en marcha, lo justo para que seamos obedientes, como los corderos que van al matadero.
En cuanto al control, que les voy ha decir. Millones de cámaras vigilan nuestros movimientos, nos vigilan en internet, nos estudian y cada día que pasa tenemos más papeletas para ser delincuentes. Pero lo peor de todo, es que nos hemos convertido en nuestra propia policía. Ha sido tal el miedo que nos han inculcado, el resquemor, la desconfianza entre nosotros, que ya no nos fiamos, hemos perdido hasta la confianza en nosotros mismos.

Muy pronto, policías y soldados deberán decidir si aquellos contra los que levantarán sus porras y apuntarán sus fusiles, son sus enemigos o son seres humanos como ellos, cuando se quitan las ropas que los identifican como siervos del sistema. Deberán decidir a quien protegen realmente cuando estén destrozando vidas en el campo de batalla, cuando ellos mismos la pierdan, por qué la han perdido. Entonces ya será tarde para darse cuenta, que han estado sirviendo a un monstruo sediento de se sangre, opresor y esclavista.     


jueves 23 de febrero de 2012

Teniente de alcalde de Falset acusado de pederastia.


Escuchando las noticias, me ha sorprendido una, que por su cercanía y trascendencia me ha hecho reflexionar, y como consecuencia de esa reflexión he escrito este artículo.

En un pueblo de la provincia de Tarragona llamado Falset, el pasado lunes 20 de febrero, su tenientede alcalde fue detenido y acusado de pederastia. Tras ello, fue puesto en libertad con cargos. Dado que se trata de un personaje público y que el pueblo, a pesar de ser capital de comarca, es pequeño, la noticia ha conmocionado a la población. Como consecuencia el primer teniente de alcalde presentó su dimisión. De los demás implicados, solo son conocidas sus iniciales, no haciéndose públicas sus identidades.

No cabe la menor duda de la gravedad de la acusación, ni tampoco del deber del encausado de dimitir de su cargo, al tratarse de un cargo público; pero de lo que no hay duda tampoco, es hacer pública esta acusación es una flagrante violación de los derechos del encausado. Dada la cercanía del personaje con sus ciudadanos, hacer estos supuestos hechos públicos, con toda seguridad, le conllevará un juicio paralelo que, se demuestre o no su culpabilidad, lo va a marcar de por vida, a él, y con toda probabilidad a su familia.

Y después de exponer estos indeseables efectos me pregunto: ¿Como es posible, que sin haberse enjuiciado los hechos, sean conocidos por la opinión pública? ¿Donde queda la protección de la intimidad personal y sus derechos fundamentales?

No es la primera vez que la prensa da carnaza al populacho para escarnio de un personaje público, como no es la primera vez, que sumarios secretos salen a la luz pública sin ningún control con fines interesados. Esto, indiscutiblemente, lleva como he dicho antes, a juicios paralelos, donde el personaje queda totalmente desamparado y a merced de las hienas de revistas, periódicos y programas de infame gusto, por no hablar de los comentarios de los vecinos, si se trata de un pueblño pequeño como es el caso. La consecuencia directa es que su vida se convertirá en un infierno, quizás inmerecido.

No pretendo hacer una defensa de este personaje, y mucho menos de la pederastia, pero si una denuncia pública de como los derechos fundamentales son violados por la prensa sin ningún tipo de escrúpulos y sin esperar a que la justicia pruebe delito alguno. No sería el primer caso en el que un juez ha tenido que sobreseer casos de este tipo, al no poder demostrar que el acusado fuese consciente de lo que estaba haciendo, después de haber sido ya juzgado por la prensa rosa y la opinión pública.

Por otra parte, y ya aludiendo al delito del que se le acusa, deberíamos reflexionar todos un poco, sobre lo fácil que es que alguien sea acusado por posesión de material pornográfico infantil. En un artículo que escribí hace algunos meses llamado “la conspiración en EMULE”, aludía a algo que está sucediendo y que tiene muchos visos de ser organizado por alguien. Se trata de colocar material audiovisual en la red con nombres falsos, que en realidad esconden material pornográfico, algunos de ellos pedófilos. La gente que utilizamos Emule para compartir archivos y que no somos, ni mucho menos delincuentes como pretenden algunos, nos encontramos muchas veces con la ingrata sorpresa, de que al abrir el archivo, que pensábamos era una buena película descatalogada, en realidad se trataba de un vídeo porno con el nombre de esta película. En el momento en que usted baja ese material y lo graba en su disco duro, o simplemente lo está descargando, por supuesto sin conocer su contenido, puede estar cometiendo un delito, mucho más grabe de lo que pretenden las empresas de producción audiovisual que sea; puede estar incurriendo en un delito de pederastia. No estoy diciendo que sea este el caso de primer teniente de alcalde, pero podría serlo, ¿Y entonces qué? ¿Quien restaura su honor?

En conclusión es que gracias a unas leyes cada vez más intrusivas, a través de Internet, se le permite a la policía, con la colaboración necesaria de nuestros proveedores de internet, el acceso a nuestra privacidad; provocando en ocasiones efectos indeseables de consecuencias trágicas.

A nadie le gusta que otros conozcan aspectos de nuestras vidas que no deseamos que se sepan, pero hemos llegado a un punto donde esto ya no es posible, salvo que no busques nada en internet o no la uses como algunos pretenden que la uses, y aun así, si la utilizas solo para lo que ellos quieren, también sabrán tus gustos para comprar. Ver según qué es un delito, escuchar según qué es un delito, disentir ¿Será también un delito en el futuro?