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miércoles, 21 de septiembre de 2011

Elecciones generales 20N, a quien votar


 Se acercan las elecciones y la maquinaría de los dos grandes ya se ha puesto en marcha. Están preparadas para convencer a las masas aborregadas de que ellos son los mejores para guiar al rebaño. No es de extrañar, que con tanta palabrería y afán por convencer, a algunos se les escapen promesas imposibles. Tampoco es raro que acudan a la más burda demagogia para convencer a los hijos de la L.O.G.S.E, que bien sabemos como han sido preparados para votar y tener criterio propio.
Unos y otros, derechas, izquierdas y otros partidos nacionalistas, nos van ha desplegar todo su arsenal de marqueting. No creo que me equivoque al decir que los mejores asesores de imagen, publicistas, maquilladores y demás están ya trabajando para el gran supermercado del voto.
A pesar de que todos estos partidos han demostrado sobradamente su valía para llevarnos al puerto donde estamos ahora atracados, muchos seguirán sus consignas y les votarán. Acudirán a la urna para demostrar que son demócratas y que creen en esto que llaman democracia; y que no es otra cosa que una cortina de humo para que unos pocos obtengan el ansiado premio, un buen sueldo, mejor jubilación, y sobre todo poder sobre los demás.

Si analizamos con un mínimo de sentido crítico a los candidatos de los dos grandes partidos, no veremos en ellos nada que pueda decirnos que tiene la valentía necesaria para determinar cual es la causa de esta crisis y mucho menos su solución. Tenemos a Rajoy, un hombre que no ha demostrado nada para merecer el puesto, si siquiera es capaz de controlar su partido, fiel defensor del sistema capitalista, como no podría ser de otra manera de un representante de un partido conservador. Por otro lado a Rubalcaba, al que conocemos bien, sobre todo por su faceta de manipulador y mentiroso, un gran fontanero de cloacas, y el hombre que ha estado muy cerca de los escándalos políticos más sonados de este país. Ninguno de los dos tiene para mi ninguna valía que me haga pensar que pueden solucionar algo, especialmente el que ha sido vicepresidente del gobierno más nefasto y patético que ha tenido este país y que hora dice tener soluciones milagrosas.

Si analizamos los partidos a los que representan, la cosa todavía pinta peor. El PP estuvo gobernando ocho años, y seguramente fruto de ese gobierno tenemos los problemas actuales. Por otro lado el PSOE, que también ha estado gobernando durante ocho años, y lo único que ha demostrado es su capacidad para desintegrar, separar, controlar, manipular y aborregar, y muchos otros ar, que llenarían la mitad de esta página. Pongo especial atención a ellos no porque les tenga animadversión, sino porque tengo más a mano los resultados obtenidos en la última legislatura, y porque me fastidia mucho que esta panda de inútiles haya llevado la justicia a ser simples títeres del poder, dañando muy gravemente la separación de poderes, algo que según dicen, es necesario para que exista democracia. En cuanto a la corrupción, solo hay que echar un vistazo por el Sur, y por supuesto el PP no es ajeno a esta lacra; al fin y al cabo, todos son iguales y se les puede meter en el mismo saco. Por otro lado están los nacionalistas, que con sus versiones de historia de geometría variable engañan a la gente para crear su propio rebaño de borregos. Los que incumplen la legislación, extorsionan, amenazan y promueven ideas que a buen seguro hubiesen sido escuchadas y aplicadas por el gobierno de Hitler.

En definitiva, yo no pienso votar a ninguno de estos, y recomendaría que el resto de personas que tiene un poco de sentido común hiciesen lo mismo. Hay muchos partidos pequeños que muy bien pueden representar otras posibilidades. Desde luego no quiero convencer a nadie, allá cada uno con su decisión, pero si el voto se dividiese entre partidos pequeños, tendríamos dos efectos beneficioso: por un lado una autentica regeneración democrática y por otro echaríamos a estos políticos profesionales de sus cómodos despachos. Yo personalmente, votaría aun partido que propusiese la salida inmediata de la unión europea y del sistema monetario, declarando nuestra deuda ilegal, que retirase todo tipo de subvenciones a sindicatos, partidos políticos, jubilaciones millonarias y todo tipo de subvenciones a demás organizaciones sacamantecas. Yo votaría aun partido que propusiese dejar de usar el dinero y implantara paulatinamente un sistema económico basado en recursos, una partido que centrase toda su atención en crear un estado autosostenible y libre, con un sistema de educación hecho para mostrar a las personas todas sus capacidades, y no limitarlos como se está haciendo ahora; pero claro, ese partido no existe, así que solo me quedará esperar hasta que llegue.


Por si tienen ganas de leer les dejo este esbozo de los que son los programas electorales, Téngase en cuenta que el análisis resumen está hecho con cierta ideología. Se darán cuenta de la similitud de propuestas, continuismo y la no resolución del gran problema de fondo, que no es otro que el mismo sistema.

Análisis de los programas electorales 2011

   


Contenido




Partido Popular


Vida y familia

El programa electoral hecho público por el Partido Popular ofrece esperanzadoras medidas encaminadas a enmendar los aspectos más destructivos de la legislación actual, aunque presenta lagunas en el terreno de la vigente ley del aborto.

El PP propone a los ciudadanos medidas concretas de apoyo a la familia y al derecho a vivir, lo que le distancia de las políticas protagonizadas por el PSOE de Zapatero, dirigidas a destruir el concepto jurídico de familia y a convertir el exterminio de seres humanos en un derecho.

Así, los populares proponen un plan integral de apoyo a las familias y ventajas fiscales:

“Aprobaremos un plan integral de apoyo a las familias, dirigido fundamentalmente a promover las medidas que faciliten la compatibilización de la vida profesional y familiar.”
“Elevaremos los mínimos familiares en el IRPF adaptándolos mejor a las circunstancias de los contribuyentes, especialmente en relación con las familias numerosas.” Programa electoral del PP

Aunque las medidas de apoyo a la familia van bien encaminadas, el programa electoral del PP no explicita cómo van a articularse; no se compromete con la creación de un Ministerio de la Familia; no cuantifica el presupuesto destinado a medidas concretas de ayuda familiar; no propone medidas para acabar con el creciente número de rupturas familiares, que se ha multiplicado en España desde 2004; tampoco aborda la destrucción jurídica de la institución del matrimonio, establecida por la legislación del Gobierno del PSOE con la llamada ley del “matrimonio” homosexual.

En referencia al derecho a vivir, el PP propone medidas que favorezcan el acogimiento y la adopción y una Ley de protección de la maternidad:

“La maternidad debe estar protegida y apoyada. Promoveremos una ley de protección de la maternidad con medidas de apoyo a las mujeres embarazadas, especialmente a las que se encuentran en situaciones de dificultad. Impulsaremos redes de apoyo a la maternidad” Programa electoral del PP

Esta es la referencia al aborto en el programa electoral del PP:

“Cambiaremos el modelo de la actual regulación del aborto para reforzar la protección del derecho a la vida, así como de las menores”. Programa electoral del PP

Esta redacción permitiría a una mayoría parlamentaria del PP la derogación de la ley vigente del aborto acabando con el sistema de plazos y la consideración del aborto como un derecho, pero también cabría la modificación parcial de esa ley, manteniendo en lo esencial la regulación aprobada en 2010.

Educación

Los compromisos asumidos por el Partido Popular en su programa electoral apuntan en la dirección adecuada, tanto para incrementar la calidad de la enseñanza (especialmente urgente en los niveles no universitarios) como para garantizar a los padres el ejercicio de sus derechos en relación con la formación integral de sus hijos.

Las reformas de la ESO y de la Formación Profesional que plantea el PP, así como la ampliación del Bachillerato a 3 años, contribuirían a la mejora de nuestro sistema educativo.

También estimamos apropiadas para alcanzar ese objetivo medidas como las anunciadas en el programa electoral popular, tales como la promoción de la excelencia, el refuerzo del aprendizaje de lenguas extranjeras, la introducción de una prueba de evaluación de carácter nacional, el cambio de modelo de acceso a la función docente o el reconocimiento del profesorado como autoridad pública.

Es muy positivo el intento de garantizar a las familias la libertad de elección de lengua vehicular y la sustitución de Educación para la Ciudadanía por otra asignatura cuyo currículo esté basado en el estudio de la Constitución y de las instituciones nacionales y europeas, eliminando con ello la inaceptable carga de adoctrinamiento ideológico que en la actualidad impregna el programa de esta materia.

Sin embargo nos parece criticable, por insuficiente, que los populares se hayan limitado a proponerse “reforzar” el ejercicio del derecho de los padres a elegir el centro educativo donde hayan de estudiar sus hijos. La Administración educativa tiene el deber de “garantizar” ese derecho, algo que sería mucho más factible mediante la implementación del cheque escolar.

Regeneración democrática y libertades

El programa electoral del PP se ocupa de algunas de las reivindicaciones por las que la ciudadanía más ha clamado en los últimos tiempos, incluyendo algunas de las exigencias de movimientos como el llamado 15M.

Los compromisos de los populares en su programa van desde la reducción del gasto público o la posibilidad de privatizar las televisiones públicas controladas por los partidos, hasta la ley de transparencia, tan reclamada desde sectores llamados “progresistas”, pasando por medidas de austeridad concretas.

Sin embargo el proyecto popular no aborda una reducción sustancial de la omnipresencia del Estado, que el PSOE ha establecido en los últimos ocho años, limitando sus propuestas a una racionalización del gasto público y a evitar duplicidades en las distintas administraciones. No es poco, ciertamente, a la vista del grado de despilfarro a que ha conducido el sistema autonómico. Pero es insuficiente para reducir el férreo control que el poder político ejerce sobre las libertades individuales y lo es también para frenar la permanente intromisión del Estado en la vida privada de los ciudadanos, fenómeno este que el PSOE ha convertido en cotidiano.

Racionalización del gasto público:

“Reduciremos el número de altos cargos, personal eventual y los gastos corrientes. Haremos un uso más eficiente de los coches oficiales.”
“Homogeneizaremos la fijación de las retribuciones de los cargos electos locales, teniendo en cuenta la dimensión de los municipios, las circunstancias socioeconómicas del entorno y los recursos económicos administrados”. Programa electoral del PP

Reducción de los organismos del Estado:

“Un plan de austeridad que comprometerá al conjunto de las administraciones, eliminará gastos superfluos y duplicidades, e introducirá incentivos a la eficiencia. Racionalizaremos y, eventualmente, suprimiremos aquellos organismos, entes públicos y entidades instrumentales cuyas funciones pueda asumir la administración”.
“Reduciremos el número de entes y organismos del sector público para asegurar una gestión más transparente y eficiente. Suprimiremos todos aquellos entes que no respondan a una racionalidad económica o administrativa, supongan merma de transparencia o de garantías jurídicas o cuya actividad pueda ser realizada por la administración con sus actuales medios.” Programa electoral del PP

El programa electoral del PP no propone medidas concretas para garantizar la independencia del poder judicial, pero sí concreta una propuesta interesante para el Tribunal Constitucional: un nuevo procedimiento de elección de sus miembros. Aunque no explicita esta propuesta:

“Modificaremos el procedimiento de elección de los magistrados del Tribunal  Constitucional de modo que se eviten dilaciones indebidas”. Programa electoral del PP

La política de subvenciones públicas en manos del Gobierno del PSOE se ha convertido en uno de los instrumentos más evidentes de corrupción de la democracia. El PP sugiere en su programa electoral medidas para sustituir el dinero público por la iniciativa privada, pero las refiere a la actividad cultural y no menciona la reclamación ciudadana del fin de las subvenciones a partidos, sindicatos y organizaciones dedicadas, por ejemplo, a ofender los sentimientos religiosos de los creyentes.

Sin embargo ese tipo de restricciones del dinero público sí están siendo aprobadas en las autonomías donde gobierna el PP y el propio Mariano Rajoy propuso una reducción significativa de la subvención a partidos y sindicatos en el Congreso de los Diputados.

El programa del PP se refiere de esta manera a la política de subvenciones públicas:

“Impulsaremos el mecenazgo para que tanto particulares como empresas se involucren en la financiación y promoción de la cultura, sustituyendo progresivamente el actual modelo basado en subvenciones.” Programa electoral del PP

En su programa, el Partido Popular propone también una ley de transparencia que proporcione al ciudadano contribuyente información sobre el destino de su dinero.

El creciente escándalo que acompaña la política económica de las autonomías y el desbarajuste que supone la existencia de 17 regiones con creciente vocación de miniestados es abordado solo parcialmente en el programa electoral del Partido Popular:

”Delimitaremos con mayor precisión el marco competencial de cada una de las administraciones, evitando los solapamientos innecesarios, la proliferación de estructuras burocráticas y el aumento excesivo del personal al servicio de las administraciones.” Programa electoral del PP

Desde VotaValores.org echamos de menos en este capítulo propuestas concretas sobre el fortalecimiento de las competencias del Estado y una lectura del régimen autonómico más acorde con el espíritu constitucional, y no con las ensoñaciones “nacionales” de demasiados gobiernos regionales.

En el programa electoral popular se echa de menos un compromiso de reforma del sistema electoral vigente para permitir listas abiertas y desbloqueadas.

Tampoco aparece un pronunciamiento claro sobre la previsible crisis institucional que se producirá cuando dentro de no demasiado tiempo los parlamentos regionales catalán y vasco se pronuncien a favor de la secesión.

El programa electoral popular contiene otros aspectos positivos en la recuperación de las libertades individuales: libertad lingüística, fin del canon digital, fin de la persecución a manifestaciones culturales como la fiesta de los toros.

Terrorismo

VotaValores.org se congratula de que el Partido Popular se pronuncie con claridad sobre ETA y sobre una eventual negociación con los terroristas:

“No negociaremos con terroristas ni por la presión de la violencia ni por el anuncio de su cese. Éste será un principio básico de la política de seguridad del Estado.” Programa electoral del PP

La misma claridad aparece en el programa electoral de los populares con relación a las víctimas del terrorismo:

“Promoveremos el reconocimiento y la memoria de las víctimas, y apoyaremos las iniciativas de la sociedad civil en este sentido.” Programa electoral del PP

Partido Socialista Obrero Español


El programa electoral del Partido Socialista Obrero Español se asemeja a una ducha escocesa: a sus hermosas proposiciones electorales les sucede la cruda realidad de su práctica de gobierno durante los últimos ocho años. El programa del PSOE canta las excelencias de la familia, la vida y la libertad, pero no logra ocultar su voluntad de mantener e incluso sobrepasar el proyecto de destrucción de la vida, la familia y las libertades encarnado hasta ahora por Rodríguez Zapatero.

Vida y familia

Las declaraciones de intenciones positivas se suceden en torno a asuntos como el derecho a vivir y la importancia de la familia:

“Las familias son el principal elemento estructurador y transformador de nuestra sociedad. En la historia española, la familia ha jugado un papel determinante en el ámbito social.  Como principal proveedor de educación, salud y  protección social, es por tanto también determinante en  el avance hacia la efectiva igualdad de oportunidades en nuestro país.
Así, existe una relación causal entre el nivel de prestaciones destinadas a la familia y a los hijos y las tasas de pobreza infantil en los países de la OCDE. Por otra parte, distintos estudios internacionales constatan una clara correlación entre la ayuda directa a las familias y el número de hijos.” Programa electoral del PSOE

El programa socialista incluso aporta argumentos que fundamentan justamente lo contrario de lo que el PSOE ha hecho en las dos últimas legislaturas:

“El aumento de la tasa de natalidad en España es imprescindible para mantener el Estado de bienestar del futuro”
“Reforzaremos el vínculo entre decisiones clínicas y la evidencia científica.” Programa electoral del PSOE

Tras afirmaciones prometedoras de este tenor, que podrían llevar a pensar en una rectificación en asuntos como el aborto, donde la evidencia científica ha sido silenciada por de los intereses partidistas, la presión de los lobbies feministas y abortistas y la ideología de género, el PSOE se arroga la bandera de la defensa de la familia:

“Los socialistas siempre hemos reconocido el importante papel de las familias, y hemos trabajado para atender a sus necesidades.” Programa electoral del PSOE

¿Dónde está el truco? En el significado del término: cuando el programa electoral del PSOE habla de “familia” no se refiere a la familia natural:

“En los últimos años nuestro país se ha convertido en un referente internacional en el reconocimiento de los derechos civiles de  lesbianas, gays, transexuales y democracia bisexuales. Estos profundos cambios en el reconocimiento de la igualdad y la diversidad han traído consigo otros aspectos que requieren de mejoras  legislativas e impulsos normativos en ámbitos como la filiación, la educación o la donación de óvulos entre mujeres casadas.” Programa electoral del PSOE

Junto a las medidas destinadas a minar la institución familiar y a mantener la desaparición jurídica del matrimonio, en continuidad con las políticas llevadas a cabo hasta ahora por su Gobierno, el programa electoral del PSOE se ocupa de asegurar a los electores que se mantendrán los programas de exterminio de seres humanos:

“La Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo es parte fundamental de las políticas preventivas y del derecho a la salud pública; su aprobación ha supuesto el reconocimiento del derecho de las mujeres a decidir sobre su propia maternidad, terminando con la inseguridad jurídica que afectaba a las mujeres y a los profesionales sanitarios que intervenían en las interrupciones de embarazos no deseados.”

“Retomando el proyecto presentado por el Gobierno en esta legislatura, aprobaremos la ley de muerte digna” Programa electoral del PSOE

Además los socialistas se proponen poner en marcha la Estrategia Nacional de Salud Pública, que permitiría consolidar la presión abortista en ámbitos como el educativo o el sanitario:

“Impulsaremos programas de formación en salud sexual para profesionales sanitarios, incluyendo los aspectos relativos a la salud sexual en todos los planes integrales de salud, y fomentaremos la sexología en el ámbito académico y profesional.” Programa electoral del PSOE

Educación

En el ámbito educativo, el PSOE promete más de lo mismo. Ninguna autocrítica ante el evidente fracaso de sus políticas en este campo durante las últimas décadas. Ninguna intención de reformar el sistema educativo. Muy al contrario, muestra una injustificable autocomplacencia en el modelo actual, el que se implantó con la aplicación de la LOGSE y se desarrolló aún más tras la entrada en vigor de la LOE.  

Asegura el programa socialista que su propuesta educativa “se basa en los valores de igualdad, inclusión, socialización” y también en “los de mérito, esfuerzo, excelencia y promoción del talento”, tan poco fomentados en la educación española desde los años 90. Poco creíble es que puedan lograrse tan loables y buenistas propósitos insistiendo en las fracasadas ideas pedagógicas que nos han relegado a la cola de los países de la OCDE en todos los indicadores internacionales.

Sirva como ejemplo de esa contumacia en el error el empeño en tratar de imponer desde los poderes públicos la educación mixta, que no es sino una opción pedagógica; respetabilísima, pero no más que la diferenciada. O la insistencia en conculcar los derechos de los padres, pues el programa socialista plantea la inclusión de contenidos que inculquen la ideología de género (¿como los de Educación para la Ciudadanía, de la que no se hace ninguna mención expresa?). Respecto del derecho a elección de centro, el PSOE parece querer soslayar el deber que los poderes públicos tienen de garantizarlo, escudándose en que supuestamente “se puede convertir en el derecho de los centros a escoger a sus alumnos”.  

Aun así, también se pueden encontrar en el programa electoral del PSOE algunas medidas e intenciones que merecen ser consideradas como positivas. Entre ellas, el propósito de “garantizar una plaza pública de educación infantil de 0 a 3 años a todas las familias que lo requieran”, el compromiso de crear 200.000 nuevas plazas para estudiar FP de grado medio, el impulso del aprendizaje de la lengua inglesa o la modificación del sistema de acceso a la función docente para introducir un modelo similar al MIR de la sanidad.

Regeneración democrática y libertades

El programa electoral del PP recoge algún guiño al movimiento 15M. El del PSOE se entrega a la complicidad con los ocupas de plazas y edificios públicos y privados. Además, en el ámbito de las libertades, el programa socialista recurre de nuevo al doble lenguaje: buenismo e intenciones impecables se alternan con las trampas que va dejando por el camino en forma de leyes de restricción de las libertades civiles.

Los socialistas proponen al electorado una nueva lectura de la iniciativa legislativa popular (ILP) “rebajando limitaciones y requisitos” y propone la creación del llamado “diputado 351”, un representante de los impulsores de la ILP que intervenga en trámite legislativo de la iniciativa con voz pero sin voto. ”

El programa socialista habla asimismo de una Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública, como exige el 15M; de las “reformas legales necesarias para garantizar que los cargos públicos no puedan cobrar más de un sueldo de las Administraciones Públicas o de los partidos políticos” (117); y de “la posibilidad de aplicar listas electorales desbloqueadas” (119), si bien no se plantea una reforma global de la ley electoral.

Al margen de estas medidas, el programa socialista incide en su práctica de restricción de libertades, habitual en los últimos años, proponiendo la creación de organismos de control de los contenidos de los medios de comunicación al estilo del CAC catalán, es decir, controlados desde el poder: un Consejo Estatal de Medios Audiovisuales y consejos regionales en todas las autonomías. Por otro lado, el PSOE expresa su voluntad de mantener las televisiones públicas que controlan los partidos garantizándoles la financiación “a futuro”.

Asimismo mantiene su intención de acotar los espacios de libertad de los creyentes, siguiendo la política aplicada en esta legislatura por el PSOE de expulsar a los cristianos de la vida pública:

“Aseguraremos la neutralidad religiosa en los espacios y actos públicos” Programa electoral del PSOE

De paso, el programa socialista aprovecha para volver a presentar a la Iglesia católica como un grupo social privilegiado y dotado de prebendas de las que carecen otras instituciones:

“Suprimiremos los privilegios que se conservan en la legislación hipotecaria en beneficio de la Iglesia Católica.” Programa electoral del PSOE

Nada se dice en el programa electoral del PSOE acerca de las subvenciones a sindicatos, partidos o sectores privilegiados, como el cinematográfico.

Más intervencionismo y cortapisas al libre desarrollo de las relaciones que establecen los ciudadanos entre sí aparecen en las propuestas socialistas cuando se abordan cuestiones relativas a la igualdad:

“Sistema de cuotas obligatorias en los consejos de administración de las grandes empresas con el objeto de lograr una representación equilibrada de ambos géneros”.
“Se apoyará el reconocimiento de la figura de los agentes de igualdad como personas expertas en la aplicación y evaluación de este tipo de medidas, lo que también generará nuevos empleos” Programa electoral del PSOE

Uno de los proyectos más intervencionistas y restrictivos de las libertades individuales del PSOE (hasta el punto de que el Gobierno lo tuvo que dejar aparcado ante el generalizado rechazo que produjo), se retoma en el programa electoral de Pérez Rubalcaba: la ley  integral para  la igualdad de trato y no discriminación, que abre la puerta a la restricción del derecho a la libre opinión y a la intervención del Estado en la organización interna de instituciones como la Iglesia o los seminarios.

En cuanto al desbarajuste autonómico y la profunda incidencia que tiene sobre la  crisis económica la existencia de 17 autonomías con vocación estatal, que duplican servicios y crean costosas redes clientelares, el PSOE se muestra partidario de avanzar en el fracasado modelo y de llevarlo todavía más lejos:

“La cultura federal es el sistema de gobernanza multinivel que mejor responde a los desafíos en las sociedades complejas y democracias avanzadas, España no es una excepción.” Programa electoral del PSOE

La separación de poderes y la independencia del poder judicial no existe en las propuestas electorales del PSOE. Tan solo hay una referencia a la promoción en la carrera judicial, que resulta sorprendente a tenor de las políticas seguidas en este sentido por los socialistas en el Gobierno:

“Revisaremos el sistema de promoción en la carrera judicial y fiscal, fomentando la productividad de jueces y fiscales a partir de criterios objetivos, transparentes, y evaluables de manera independiente”

“Reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial para adaptar la administración de justicia al Estado autonómico” Programa electoral del PSOE

No faltan en el programa electoral del Partido Socialista Obrero Español el revanchismo y la reescritura del pasado para adecuarlo a los intereses partidistas:

“Promover el reconocimiento y la reparación por haber padecido violencia ilegítima y a hacer efectiva la garantía en el acceso a archivos y fondos documentales de memoria histórica” Programa electoral del PSOE

Terrorismo

No aparece ninguna mención en el programa socialista a los acuerdos con ETA y sus satélites, a una eventual ilegalización de formaciones políticas etarras, a la aplicación de la Ley de partidos o a la política antiterrorista. Tampoco a las víctimas del terrorismo.

Leyendo el documento se diría que en España jamás ha habido terrorismo.

UPN


Unión del Pueblo Navarro se presenta a las elecciones generales de 2011 en coalición con el Partido Popular. El cabeza de lista de esta coalición al Congreso es Carlos Salvador, de UPN.
A lo largo de las dos últimas legislaturas, Salvador ha ocupado un escaño en el Congreso de los Diputados en representación de UPN. En ese tiempo, todas las iniciativas que ha presentado han ido en la dirección de preservar el derecho a vivir; la libertad educativa; la derogación de Educación para la Ciudadanía; la prohibición de la venta libre de la “píldora del día después”; la ayuda a las mujeres embarazadas y en riesgo de exclusión; a las familias con hijos y numerosas; el apoyo a las víctimas del terrorismo y el rechazo a cualquier tipo de negociación con ETA; la reforma electoral para avanzar en una mayor y mejor representatividad; o la oposición a la leyes como el “divorcio exprés” o el “matrimonio” homosexual.
La trayectoria de UPN y Carlos Salvador durante los años de gobierno socialista se ha convertido en paradigma de la defensa de los valores que el proyecto del PSOE ha tratado de destruir.
Sin embargo el sentido de las iniciativas futuras de UPN en el Congreso puede quedar  matizado a partir de ahora por el pacto suscrito con el Partido Popular en Navarra. La libertad de actuación de que ha gozado Unión del Pueblo Navarro durante los últimos ocho años podría verse limitada a causa de esta circunstancia.

UPyD


El programa electoral de UPyD es claro heredero (y en muchos aspectos continuador) de la izquierda española de los 80. De carácter reformista y socialdemócrata, propone esencialmente una reforma constitucional en muy diversos campos. En ocasiones el texto parece más un programa de reforma de la carta magna, que un programa para las elecciones legislativas.
A tenor de su programa electoral, a UPyD no parece preocuparle la familia y sus necesidades, las familias con hijos y numerosas, las mujeres embarazadas en dificultades o riesgo de exclusión o la libertad de elección de centro educativo.
En otros ámbitos, como la libertad religiosa, sus propuestas son restrictivas y suponen  un claro retroceso en el ámbito de las libertades.
Desde el punto de vista de los valores sobre los que ha actuado la labor de destrucción del PSOE en los últimos ocho años, UPyD comparte plenamente los principios de actuación política de la izquierda española.

Regeneración democrática y libertades

El programa de UPyD tiene aspectos positivos únicamente en el ámbito de la regeneración política. Sin embargo no es tanto un programa electoral como un proyecto de reforma constitucional que queda claramente fuera del alcance de una formación que, por más que aspire a crecer, no dispondrá de la mayoría suficiente como para poner en marcha semejante proceso.  
UPyD propone una reforma electoral “para recuperar la igualdad del voto y una representación territorial más equilibrada”, sustituyendo la circunscripción provincial por la regional y la nacional e introduciendo las listas abiertas.
Pide asimismo la reforma del título VIII de la Constitución (organización territorial del Estado); la supresión del concierto económico vasco y navarro: la recuperación de las competencias de Justicia, Sanidad, educación o gestión del agua; o la derogación de la ley Sinde.
En coincidencia con el PSOE, UPyD se muestra partidario de la existencia de televisiones públicas y de un organismo que las controle, como el que proponen los socialistas con la denominación de Consejo Nacional de Medios Audiovisuales.

Terrorismo
El aspecto más positivo del programa electoral de UPyD concierne a la política antiterrorista:
“Penalización del negacionismo de cualquier genocidio o crimen terrorista, tal y como ocurre en nuestro país con aquellos partidos políticos o asociaciones afines a la banda terrorista ETA que continuamente utilizan expresiones como presos “políticos” o violencia “política” para referirse a los miembros o a la actividad de la citada banda terrorista, como si sus crímenes no hubieran existido.” (36)

CiU


El programa electoral de Convergència i Unió tiene como objetivo fundamental situar a la coalición en vanguardia del nacionalismo catalán, disputando el liderazgo a la miríada de partidos y grupos secesionistas existentes en la actualidad y superando los esfuerzos de los socialistas del PSC por aparecer como los paladines de una identidad catalana que legitimaría la reclamación de privilegios y derechos distintos a los del resto de regiones españolas.

Para CiU el programa electoral de 2011 es la ocasión de mostrar su agenda de construcción “nacional”. Partiendo de las ventajas que le proporciona el estatuto de autonomía reformado con el apoyo socialista, el texto ofrece una suerte de “plan Ibarretxe” a la catalana.

El nacionalismo identifica esta nueva etapa en la construcción “nacional” catalana con una nueva expresión-tótem: el pacto fiscal.

Frente a quienes, como UPyD, propone una lectura estricta de la Constitución y aun su reforma para reconducir el estado de las autonomías y suprimir los privilegios fiscales del País Vasco y navarra, CiU propone sumar a estas dos regiones una más, la catalana, para la que exigen un trato fiscal privilegiado.

La preocupación nacionalista y las propuestas económicas para salir de la crisis “en clave catalana” centran el programa electoral de CiU, que también aborda la destrucción de valores llevada a cabo por el PSOE en los últimos ocho años, aunque lo hace de manera secundaria.

Vida y familia

En este ámbito, el programa electoral de Convergència i Unió se centra de manera especial en la conciliación de la vida familiar y la laboral, de la que habla extensamente, y en las políticas de ayuda a la familia:

“Cualquier revisión de la fiscalidad deberá procurar un tratamiento más favorable para las familias, especialmente para las que tengan hijos a su cargo y personas dependientes.” Programa electoral de CiU
CiU propone ayudas a “las familias numerosas, monoparentales y con hijos con discapacidad”. Asimismo la federación pide “ampliar el concepto de familia numerosa a las familias que tengan dos hijos y que convivan con una persona mayor de 65 años”.

Por otra parte, el líder de Unió y cabeza de lista de la coalición por la provincia de Barcelona, Josep Antoni Duran i Lleida, siempre a votado a favor de la vida y la familia en el Congreso de los Diputados.

Educación

En materia educativa, el programa de CiU sigue el mismo patrón: medidas positivas se combinan con imposiciones desde el poder para ofrecer un resultado dispar. Así, se propone el desarrollo de la Ley de Educación de Cataluña, se insiste en reforzar el modelo de inmersión lingüística denunciado por la Justicia en reiteradas ocasiones.

Junto a estas medidas restrictivas de los derechos civiles, el programa de CiU ofrece aspectos positivos en materia de educación, como la “libertad de elección de centro educativo”.

Además CiU propone que la Generalidad catalana ejerza competencias exclusivas en materia de cultura “plenamente y sin interferencias del Estado” y defiende que “todo el mundo ha de tener accedo a la lengua propia del país”, es decir, al catalán, para lo cual “es necesario un plan de enseñanza del catalán”.
Regeneración democrática y libertades

Por regeneración de democrática y libertades civiles CiU entiende autogobierno. Su programa electoral fija las premisas para la regeneración democrática de esta manera:
“Premisas. Primera. Cataluña no puede ni quiere renunciar a su autogobierno, a su identidad y a su construcción nacional, por más piedras que le pongan por el camino. Después de todo lo que ha pasado, las relaciones entre Cataluña y el Estado español indudablemente deben cambiar.
España quiere seguir siendo una sola nación. Ante ello Cataluña tiene dos opciones: aceptar y por lo tanto diluirse hasta convertirse en una región administrativa, homogeneizada, casi folclórica, obien no bajar la guardia y seguir defendiendo sus libertades como nación. No podemos renunciar: somos una nación, nosotros decidimos.” Programa electoral de CiU
A partir de estas premisas se despliega la propuesta de avanzar un paso más en las diferencias frente a España. En el ámbito laboral con un “marco catalán de relaciones laborales”; en el económico con una “economía verde” no menos catalana;  en el fiscal, con el mencionado pacto.
Además se reclama mantener la relación bilateral entre la Generalidad y el Estado y el servicio exterior:
“Haremos que el Gobierno español reconozca la facultad de la Generalidad de participar en los organismos internacionales.” Programa electoral de CiU
Regeneración democrática es para CiU que la suerte de los inmigrantes dependa de su adhesión al nacionalismo, adhesión a la que denominan “arraigo”. Sin “arraigo” del inmigrante a los valores “del país” tal como los entiende el nacionalismo, no hay permiso de residencia. Los costes económicos que comportará convencer a los inmigrantes de la necesidad de abrazar la lengua obligatoria y la visión de la historia y la cultura que impone el nacionalismo correrán a cargo del Estado:
“Hace hace falta pedir al Estado la dotación presupuestaria. Exigiremos la restitución de la dotación del fondo de apoyo a la acogida y la integración de los inmigrantes. Uno de los programas de este fondo es para el aprendizaje de la lengua catalana.” Programa electoral de CiU
Regeneración democrática es también para CiU “impulsar la proyección internacional del deporte catalán para conseguir el reconocimiento y la integración directa de las federaciones deportivas catalanas, como miembros de pleno derecho, a las federaciones internacionales correspondientes. Instaremos al Consejo Superior de Deportes a la devolución de los documentos deportivos requisados por el gobierno franquista y actualmente en poder de una universidad de Madrid.”

Asimismo se recoge el “derecho a  decidir” de los catalanes:
“Queremos que las instituciones del Estado reconozcan el derecho a decidir por nosotros mismos lo que queremos para Cataluña.” Programa electoral de CiU
Para ello CiU propone listas electorales abiertas en las elecciones locales y circunscripción electoral propia pero solo en las elecciones europeas.  Reclama que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña sea la última instancia judicial de todos los procesos y que el Consejo de Justicia de Cataluña pase a ser el órgano de gobierno del Poder Judicial en la región.  
Terrorismo
Única mención indirecta a asuntos de esta índole: CiU pide en su programa el cierre de la Audiencia Nacional.

PNV


Si el programa electoral de CiU avanza hacia la denominada construcción “nacional” y traza un proyecto de tinte soberanista, el del PNV radicaliza todos estos aspectos y se sitúa en la turbia pugna por superar en secesionismo y medidas antisistema a la formación etarra Bildu.
Por ello, de todos los programas electorales analizados, el del PNV es el más radical y extremista. Sus propuestas se pueden resumir rápidamente con la afirmación que figura en el principio de su relación de ofertas electorales:
“Oposición frontal a modificar las leyes aprobadas en las dos últimas legislaturas y que han supuesto indudables avances producidos en cuanto a igualdad y derechos ciudadanos.” Programa electoral de PNV
A partir de semejante declaración de principios, no aparece en el programa electoral del PNV ninguna mención a la ley del aborto, a la abolición de de la asignatura de EpC, a la venta libre a las menores de la “píldora del día después”, ni a ninguna otra norma del proyecto desarrollado por el PSOE para la destrucción de los valores de nuestra sociedad.
La única ocasión en que el programa del PNV alude a alguna de estas leyes que tanto elogia es la siguiente:
“Nos posicionamos con la máxima claridad en contra de derogar  la Ley del Matrimonio Homosexual (sic).” Programa electoral de PNV
El resto del programa nacionalista profundiza en el proyecto secesionista del PNV y enarbola la misma bandera que la formación etarra Bildu. Por ejemplo:
“Eliminación de las legislaciones excepcionales. Derogación de la imprescriptibilidad de los delitos de terrorismo.”
“Eliminación total y persecución de los malos tratos y las torturas. Derogación de la legislación antiterrorista y persecución inmediata de los casos de malos tratos y torturas que se pudieran producir en los centros de detención.”
“Transferencia urgente de la competencia de ejecución en relación a la política penitenciaria.”
“No a la cadena perpetua, incluso si esta tiene carácter revisable.”
“Adecuación de la administración de justicia a la realidad autonómica.” Programa electoral de PNV
El programa electoral del PNV tampoco tiene a bien definirse ante los asuntos relacionados con la familia, planes de ayuda a las familias con hijos, familias numerosas, libertad educativa o sistema electoral. El proyecto secesionista y la complicidad y a la vez la competencia electoral con la formación etarra Bildu no dan tiempo para más. Se diría que el PNV está demasiado ocupado con “la construcción de Euskadi” o con el “nuevo estatus político para Euskadi”, como para ocuparse de los ciudadanos.

Coalición Canaria


La ambigüedad preside el programa electoral del nacionalismo canario. A diferencia del resto de nacionalismos españoles, Coalición Canaria no propone medidas especialmente extremistas y presenta ofertas más moderadas.
Sin embargo esta formación no recoge en su programa electoral propuestas concretas sobre aspectos como la ayuda a las mujeres embarazadas, a las familias con hijos o numerosas, la libertad de elección de modelo educativo, la dignidad y justicia para las víctimas, la derogación de Educación para la Ciudadanía o la derogación del aborto, del “matrimonio” homosexual.
Coalición Canaria votó contra la ley del aborto en el Congreso de los Diputados pero  apoyó normas como la ley del “divorcio exprés” o la ley del “matrimonio” homosexual.
La posición de Coalición Canaria depende demasiado del partido en que se apoya para gobernar. Su ambivalencia ideológica le lleva a pactar con socialistas o populares y su postura termina siempre matizada por la necesidad de apoyos que con cada uno de estos partidos necesite.

Primera edición: noviembre 2011

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