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domingo, 20 de abril de 2014

El Periódico Cuidado, llegan los antisistema




Cuando leo un titular como este me puedo dar cuenta hasta que punto el cáncer se ha enraizado en los medios de comunicación. Solo le falta un gran cartel de peligro y después una leyenda que rece así: “si votáis a estos subversivos estáis perdidos”. Cuando ves el titular así, ya te importa un carajo lo que diga después, pues la idea primordial del artículo se ve desde el principio; inducir al miedo.

¿Acaso este sistema es el mejor, es inamovible o los llamados por ellos, antisistema, no tienen derecho a presentarse a unas elecciones?

No hubiese dicho ni palabra si el titular hubiese dicho, fuerzas políticas alternativas se presentan a las elecciones europeas, pero no, los llaman así de forma intencionada y peyorativa con una intencionalidad clara. Quizás con el objetivo de defender la alianza PPSOE y la prevalencia de su sistema, o porque tienen miedo a que les quieten las subvenciones que mantienen al periodico.
Este tipo, que se hace llamar periodista, me parece que no es más que otro títere protegiendo su mísero puesto de trabajo subvencionado. Uno más, como todos los obedientes y serviles títeres que trabajan para mantener la prevalencia de este sistema y contrarrestar cualquier movimiento que lo amenace.
Espero, que no suceda lo mismo que sucedió en la edad media, cuando cualquier voz disonante apoyada en la ciencia disentía de los postulados de la iglesia.

jueves, 10 de abril de 2014

La estafa eléctrica.


La electricidad, como todo el mundo sabe, es uno de los motivos de nuestro éxito como especie encima de la tierra. Sin ella, todas las comodidades de las que ahora disfrutamos serían inalcanzables. Pero a pesar de su importancia, cuando encendemos un interruptor no nos cuestionamos, ni por asomo, cual es su procedencia y como llega hasta nosotros. Lo único que nos preocupa es que llegué y que no falte. Y la preocupación es bien fundada, pues sin ella todo nuestro modo de vida se iría al garete. Cuando una avería o problema en la red de distribución nos priva de este elemento fundamental de nuestra vida, nos damos cuenta lo dependientes que somos de ella. Se ha convertido, por tanto, en un bien indispensable de primera necesidad. 


Al principio, cuando en nuestro país, la distribución y suministro de energía estaba en manos del estado, en teoría nos pertenecía a todos y todos disfrutábamos de ella a un precio asequible. Pero llegaron los tempos de las privatizaciones, y lo que era de los ciudadanos de este país, y que había costado tanto sacrificio e impuestos crear, fue vendido furtivamente. Se vendieron las redes de distribución, las centrales eléctricas y hasta los pantanos. Nada quedó en manos de sus propietarios legítimos. Por supuesto, y en concordancia con los tiempos que corrían, nadie preguntó a los ciudadanos si queríamos vender tan importante patrimonio. Simplemente, al igual que la red telefónica, las refinerías y tantas otras cosas, se vendieron a espaldas del ciudadano. Así fue como el ciudadano, sin apenas ser consciente de ello y sin recibir ni un solo duro, perdió el control de su futuro. Todo ese dinero se tradujo en inversiones funestas, dinero que pasaba de político en político a través de lo que luego se llamó boom inmobiliario. Todo eso acabó formando parte de lo que hoy conocemos como crisis económica. 

Actualmente, la energía, gracias a la magia del neoliberalismo y el capitalismo salvaje, ha quedado en manos de unos cuantos empresarios, o mejor dicho especuladores. La consecuencia directa, como era de esperar, es que la competencia, argumento al que aluden siempre los neoliberales, es inexistente. Si solamente fuera eso, podríamos decir: bueno, el gobierno antes de vender las compañías ya fijaba el precio; no hay gran diferencia. El problema, es que estas compañías han adquirido tanto poder, que mandan sobre el gobierno, y hasta dictan las leyes que le son favorables. 

Muchos convencidos o aducidos por el neoliberalismo, argumentan que esto nos ha traído un mejor servicio, pero como toda falacia tiene su punto débil. Nadie sabe que hubiese pasado si la energía hubiese quedado en manos públicas.
Esto lo podemos extrapolar a todo el sistema capitalista, basado en el dinero fiduciario. Ellos, los que salen tan beneficiados, en comparación con el 99,8% del planeta, afirman que el capitalismo es bueno porque nos ha traído el progreso. Y yo me pregunto ¿Que presente hubiésemos tenido con otros sistemas? Pues la verdad, que yo sepa no se ha probado ningún otro sistema.
Menos mal, que cada vez más gente se está dando cuenta de este engaño y en la falacia en la que se apoya este sistema. Organizaciones de todo tipo ya están comenzado a despuntar. Organizaciones que ven en la propiedad un condena a la miseria y que abogan por la disponibilidad, un concepto sencillo, pero de una aplastante lógica. ¿Que es lo importante de un objeto? ¿Disponer de él cuando se necesita, o que sea nuestro?

Nos dicen que la crisis ha pasado, que comienza la prosperidad, sin embargo, nunca he visto tantos pobres pidiendo algo que llevarse a la boca, jamás a tantos en paro y en situaciones críticas. Todas las posesiones importantes del país están en manos de los banqueros, infraestructuras, energía, viviendas. Los únicos que están saliendo de la crisis han sido ellos, sobre todo después de regalarles miles de millones de fondos públicos. Quizás sea porque ahora se han dado cuenta de que existe un filos de sangre que todavía no han explotado. Nuestro sistema de seguridad social, el estado de bienestar, eso todavía no esta en sus manos.


domingo, 6 de abril de 2014

¿A quien defienden las organizaciones sociales?


Las organizaciones ecologistas y defensores de los derechos humanos, esas que los medios de comunicación dan tanta trascendencia cuando denuncian o protestan, están dirigidas por los mismos multimillonarios y multinacionales causantes de los desastres ecológicos, y atrocidades cometidas en países pobres. Las personas que pertenecen a las bases de estas organizaciones desconocen quienes son sus jefes, y en más de una ocasión se han jugando la vida con convicción, pensando que la causa que defendían lo merecía, pero la realidad es que están sirviendo a intereses económicos.
Dicho de otra manera, el control de la opinión pública necesita de válvulas de escape que sirvan de aliviaderos cuando se pretende hacer algo que va contra toda justicia, y las mayoría de estas organizaciones serven para este propósito. Buena prueba de ellos es que su actividad se centra, fundamentalmente en minucias. Sirven, de esta manera, a desviar la atención de las atrocidades e injusticias de mucho mayor calado, repercusión social o ecológica.

¿Por qué altos cargos de Amnistía Internacional son miembros o ex-trabajadores del Departamento de Estado de EE.UU., de la CIA, millonarios, como por ejemplo Henry Solomon Benenson, Irene Khan, Zbigniew Brzezinski o Heather Odom, que son los mismos que controlan supuestas organizaciones sin ánimo de lucro como Greenpeace, WWF (presidida por cazadores de tigres y elefantes) o Sierra Club , Human Rights Watch, Amigos de la Tierra y Ecologistas en Acción?”



Siempre los vemos actuar cuando se trata de memeces, pero cuando se trata de brutales atentados ecológicos que se cometen por parte de las grandes multinacionales, casi siempre apoyadas por el estado intervencionista de EEUU, ni están ni se les espera. Lo mismo ocurre con las organizaciones que defienden los derechos humanos. No es que no puedan ni tengan recursos para actuar, lo que ocurre es que les sucede lo mismo que a los perros, que a menos que sea un perro salvaje, nunca muerde la mano del amo que le da de comer.



No nos debería extrañar todo esto, pues estamos hartos de ver como la industria de los transgénicos, militar, energía o farmacéutica, controla a los gobiernos en todos los países utilizando lo que llaman las puertas giratorias, es decir: altos cargos de estas compañías son propulsados al poder mediante inyecciones de grandes cantidades de dinero en las campañas electorales. Una vez en el poder, apoyan leyes que benefician a las compañías, a las que nunca dejan de pertenecer, y luego vuelven a su puesto con grandes recompensas. Aquí es donde la democracia se convierte en una ilusión y la política deja de ser el poder del pueblo para convertirse en el poder del capital. Es una forma de corrupción que propicia un totalitarismo encubierto contra el que no se puede luchar políticamente.
Esta misma forma de corrupción es la que impregna a las organizaciones sociales o ecologistas. De hecho, nada queda exento de este cáncer propiciado por el propio sistema capitalista. En todo este entramado de corrupción, las buenas acciones, los ideales o el sentido común, quedan diluidos en un mar de fango.
Es muy difícil atinar donde acabará todo esto, lo que está claro es que es una senda de auto-destrucción propiciada por una avaricia sin mesura. Si añadimos que los medios de comunicación, y sobre todo la educación, han sido, ya hace varias generaciones que sometidas a esta dictadura del capital, no se puede esperar nada bueno del futuro, tan solo esperar que un gran número de personas se de cuenta de esta realidad y les de la espalda.

domingo, 30 de marzo de 2014

Tiempos de cambio

Estamos en una época de cambios, y con ellos la verdad está siendo revelada. Los opresores salen a la luz y se manifiestan como lo que son. Un ejemplo caro es el de aquel que un día fue nombrado premio novel de la paz. Hoy ya no se ve como  un mesías negro, sino como lo que siempre fue; un maniaco homicida dispuesto a iniciar una guerra por defender los intereses del gobierno en la sombra. No le basta con matar a inocentes cada día con sus juguetes voladores dirigidos por niños, tampoco mentir a su pueblo o llevarlo a la pobreza para satisfacer a sus amos; ahora quiere iniciar una guerra con el eterno enemigo rojo para tapar sus problemas. Al fin y al cabo, que puede sentir una marioneta movida por los hilos del  poder del dolor ajeno. Su amigo turco, sigue su ejemplo, conspira en la sombra para provocar un ataque de falsa bandera en Siria, y cuando se ve pillado, cierra youtube y twiter, en una demostración más de su idea de libertad. 

Más cerca, otros títeres, después de haber mentido e incumplir todas sus promesas, llevando también a su pueblo a la desesperación y la pobreza, untan con su asqueroso dinero a los medios de comunicación, todos ellos condenados al cierre sin su ayuda económica. De una manifestación de miles de personas  que pedían justicia, solo quedó, para la mayor parte de la opinión pública, que un grupo de violentos agitadores  sembraron el caos en la ciudad; quien sabe si bien pagados también. Del motivo de su su protesta nada quedó, ni siquiera que pedían una justicia que cada día que pasa se hace más lejana.

Esta es la crónica de tiempos donde desaparecen aviones sin dejar rastro, donde el dinero de los pobres acaba en en manos de los banqueros o condenaciones a concesionarios de autopista. Ya nada nos sorprende, y con nuestra carencia de sorpresa, crece su osadía. Poco falta ya para que nos dicten nuestros pensamientos, pues la opinión casi perdió la batalla bajo la manipulación masiva de la televisión y los periódicos.  Pronto nos pedirán que aceptemos al gran hermano como un dios, y obedezcamos sin dudar sus mandatos, y pobre de aquel que ose rebelarse.

Si queremos que los cambios nos favorezcan este es un ejemplo de como se tienen que decir y hacer las cosas. Parece mentira, pero es monja.

martes, 18 de marzo de 2014

El pueblo crimeo decide y el NOW se cabrea


El gobierno de Estados Unidos y sus lacayos europeos tienen una curiosa visión de la democracia. Cuando el pueblo elige y decide en contra de sus intereses, se pone de morros y dice que reconoce ni acepta los resultados. Por el contrario, cuando un neonazi corrupto toma el poder sin ser votado, es legítimo. No hace falta ver más, ha quedado en evidencia la democracia que desea en NWO; que viene a ser algo así como un embudo, lo ancho para mí, y lo estrecho para los demás.

La rabieta que han cogido los auto-proclamados policías del mundo con la decisión del pueblo de Crimea por retornar a la madre Rusia, también ha puesto de manifiesto dos cosas más:  Unidos hace ya tiempo que ya no es lo que era, y se refuerza la alianza entre Rusia y China; principalmente gracias  con las malas estrategias del gobierno americano, cada vez más debilitado y odiado por sus políticas intervencionistas. No quiero que se entienda que siento predilección por ninguno de los dos jugadores, al fin y al cabo, el pueblo, como siempre y en todos los movimientos de este juego macabro, no es más que una pieza accesoria.

Mientras todo esto sucede, algunos aspirantes a califas, como Mas, en Cataluña, aprovechan para distanciarse de lo sucedido en Crimea, y es normal, se trata de una unificación no de una escisión. Aquí cada uno mira por lo suyo, sobre todo si lo que hay en juego es poder y dinero. Lo que le ocurrió a este buen señor, es que su capacidad deductiva es algo lenta, en un principio pensó, bueno, ya tengo otro clavo ardiendo donde agarrarme, pero luego,  se percató del error y se  distanció, cada uno tiene las neuronas que tiene, y cuando se trata de políticos, pues bueno...
Aunque en apariencia la situación de Crimea, no tiene nada que ver con la de Cataluña, Mas se equivoca, hay una similitud, a mi juicio, la manipulación. Al igual que los medios occidentales han intentado polarizar la opinión publica de forma descarada. Sucede lo mismo en Cataluña. Dos intereses contrapuestos, cada uno utilizando a sus voceros, y el pueblo en medio. Apenas se escuchan otra voces, otras preguntas que quieren hacer otras organizaciones al pueblo catalán. ¿Declararía la deuda como odiosa? ¿Instauraría una democracia participativa? Esas no interesan a los medios bien pagados.

El juego continuará hasta que la humanidad despierte y se desprenda de los parásitos que le impiden evolucionar y vivir en paz. Mientras estos sigan decidiendo nuestro futuro y sometiéndonos con su sistema represor, seguiremos a su merced, cada vez más pobres en un mundo de abundancia. Hasta que ese momento llegue, sean bienvenidas estas pruebas del carácter de los que nos gobiernan. De paso quiero darle  también, no se si llamarlo así, la bienvenida al estado fascista de la U.E. a lo que queda de Ucrania; No saben lo que les espera.

sábado, 15 de marzo de 2014

La receta para salir de la crisis.


Por un momento, quiero abrir una ventana a lo trascendente, dejando de lado la matrix y la indignación que me provoca. Quiero dar cuenta de que hay una realidad paralela, que está lejos de su nefasta influencia y que esa realidad no es un mundo tenebroso como reflejó cierta película, sino un mundo donde se manifiesta nuestra naturaleza divina en plenitud.
El simple hecho de intentar llegar a este remanso de paz, que siempre ha estado dentro de nosotros, es una forma de salir de la prisión que nosotros mismos hemos construido.

La verdadera naturaleza de nuestro espíritu reside en el silencio que existe entre cada uno de nuestros pensamientos. Por desgracia, lo que debería ser naturalmente escuchado está velado por el murmullo incesante de nuestros pensamientos. Un murmullo que que está en constante divagación, siempre en el pasado o en el futuro, pero nunca en el presente, donde debería estar para encontrar este silencio y poder escuchar a nuestro ser interior; el verdadero y único.

Si observamos nuestra mente como si fuéramos simples espectadores de lo que pasa y no participantes, sin juzgar ni entretenernos en lo que sucede o cuestionarnos porque sucede, observaríamos el incesante ruido estéril al que nuestra mente nos somete. Esta práctica es un tipo de meditación trascendental que puede, por si sola, permitirnos llegar al silencio. La espontaneidad, la genialidad y originalidad, residen en él. Del silencio de una mente aquietada parten las decisiones correctas, y estas son las que nos harán libres y fuertes ante la opresión y la esclavitud a la que la sociedad nos somete. La práctica continuada y periódica de la meditación descrita aquí, puede llevarnos al entendimiento de que nuestra cárcel no es la sociedad, ni los políticos ni la crisis, sino nosotros mismos.

Muchas veces, seguro, habéis tenido el impulso de hacer algo original, sea lo que sea. Puede, y sucede en la mayoría de las veces, que la idea que dio origen a ese impulso partiese de una necesidad de vuestro interior. Puede que fuese una decisión o acción, aparentemente descabellada, sin lógica y que contravenía las reglas establecidas. Cuando los percibisteis el deseo de hacer algo así, inmediatamente vuestra mente apareció y comienza a evaluar los pros y contras del acto, a pensar en lo que dirán los demás, que sucederá y que consecuencias tendrá en el futuro; y fue en ese preciso instante, cuando la mente intervino, donde la genialidad se esfumó y las necesidades de vuestro espíritu cayeron en saco roto, frustrando así vuestra oportunidad de crecer. La causa de esto,  fue vuestro programación; si, como lo digo, vuestra programación.

Desde muy pequeños nuestra mente ha sido programada para no obedecer a nuestras verdaderas necesidades. Hemos sido educados en la represión de nuestros sentimientos y nuestras necesidades naturales. A medida que hemos ido recibido esta educación socializadora, la espontaneidad y originalidad de los actos que realizábamos de niños, fue siendo cizallada por la represión; que al fin y al cabo, es una forma de violencia. La consecuencia de esto es que nos hemos convertido en unos seres incompletos. Y aunque está tan cerca que la podemos tocar, esa parte de nosotros que falta, es la que nos debilita y nos hace sufrir, además de hacernos susceptibles a la influencia de otros; que no siempre pretenden nuestro bien, sino aprovecharse de esa debilidad.

Imaginad por un momento, tener la inocencia, espontaneidad y originalidad de un niño con vuestra mente completamente desarrollada, sin barreras mentales que obstaculizan todo vuestro potencial. Eso es, precisamente, lo que nos ha sido arrebatado al socializarnos. Evidentemente, una persona completa, en absoluto, sería una herramienta para el sistema, nunca un esclavo, y mucho menos sometida. Es por ello, que la sociedad se guarda muy bien de que no haya un acceso fácil a este saber ancestral. Nunca recibiremos una enseñanza destinada al aprendizaje de la meditación o al auto-conocimiento porque no interesa que los miembros de una sociedad jerarquizada sean autosuficientes.

Pero tranquilos, por muy enraizado que esté el programa en nuestra mente, podemos desprogramarnos y acceder a nuestro ser interior sin ayuda, tan solo hay que meditar profundamente , y no para ello necesitamos, en un principio, abandonar todo lo que hemos aprendido hasta el momento. Es más, nos servirá de medio para comprender hasta que punto la matrix forma parte de nosotros.

Las técnicas de meditación son diversas y dependen enteramente del sujeto que las practica. El nivel, la profundidad y tiempo requerido, también. Pero al final, todas las técnicas conducen a lo mismo; la completa liberación. Podemos empezar con la técnica del observador, de la que ya he hablado al principio. Sin embargo, hay que tener en cuenta, que aunque parece simple, en la práctica resulta difícil, sobre todo al principio. Como he dicho, la técnica del observador es simple: basta con ponerse cómodo en un lugar silencioso y con temperatura agradable, apagar el móvil o cualquier cosa que pueda interrumpir nuestro momento. Uno puede cerrar los ojos o no, puede poner la vista en un punto fijo, desfocalizarla o, simplemente, no prestarle atención. No recomiendo poner música relajante o cualquier otra distracción, al menos en un principio.
Antes de comenzar la meditación, propiamente dicha, es necesario unos sencillos ejercicios mentales para preparar nuestra mente. Hay muchos que nos podrían servir, de ellos este ejemplo: Nos concentrarnos en nuestra respiración de esta forma. Al inhalar el aire, sentiremos como este se desliza por nuestra nariz hacia los pulmones a medida que desciende nuestro diafragma. En ese instante, debemos imaginar que el aire que penetra en nuestros pulmones es de un color rojo intenso. A medida que desciende a nuestros pulmones y penetra en los alveolos, donde deposita el oxígeno, el aire lo debemos imaginar tornando, paulatinamente, de un color rojo a blanco. No es necesario respirar de forma diferente a como lo hacemos habitualmente, es simplemente prestar atención. Cuando nuestros pulmones han absorbido el oxígeno y este comienza ha ser absorbido por nuestra sangre, sube el diafragma y notamos como es expulsado, lo correcto es que salga por nuestra boca. Imaginan entonces que el aire se ha tornado de blanco a azul, y notad como va subiendo hasta salir. Si lo deseáis, podéis imaginar que, a medida que sale, sale con el todas las preocupaciones que habéis acumulado a lo largo del día. Haced esto diez veces, después de lo cual, si lo habéis hecho correctamente, con un buen nivel de concentración, notaréis un extraño estado de quietud. A partir de entonces, y sin dejar de prestar atención a vuestra respiración, imaginaros que salís de vuestra mente, como si fueseis alguien que mira desde arriba. Enseguida, sin apenas ningún esfuerzo, comenzaréis a escuchar a vuestra mente. ¿ Estaré haciendo bien esto de meditar? ¿Que sensaciones me producirá? Estos serán los pensamientos más habituales, a los que seguirán muchos más. Debéis de dejar que fluyan, no los juzguéis, no buscar respuestas, simplemente dejad que fluyan. Cuando la mente se encuentra en esta situación, tiente a adoptar medidas defensivas, a intentar distraeros. Comienzan a aparecer picores y cualquier ruido, por insignificante que sea, reclama vuestra atención. Eso es normal que suceda los primeros minutos, sobre todo, si no se ha practicado antes. No os dejéis arrastrar a su juego, permaneced por encima siendo escuchándola en sus divagaciones. Cuanto más tiempo dediquéis, mejor serán sus resultados.
El objeto de esta sencilla meditación, no es otro que tomar consciencia de que no somos nuestra mente ni tampoco nuestros pensamientos, sino que somos el observador. No porque yo lo digan u otros que lo han experimentado, algunos de ellos grandes maestros, sino porque tú, como observador, lo ves por ti mismo.
La práctica continuada de la meditación produce cambios directos en tu forma de ver la vida y el mundo, cambia tus prioridades y eso te acaba liberando de tu programación. Con el tiempo y la práctica constante, pronto, entre pensamiento y pensamiento, el observador percibe su verdadera naturaleza. Puede que al principio de forma fugaz, pero con la práctica, esos momentos se alargarán. En este estado de meditación perfecta, el observador siente su verdadera naturaleza, y adquiere un estado de paz inimaginable, que la mente, con todos sus sentidos, no podría percibir.
En este estado, eres inmune a los problemas mundanos, tu mente funciona como lo que es, una herramienta y no como tu carcelero. Quedas liberado de la opresión, los miedos y las preocupaciones, todo ello fruto de tu mente a la que antes llamabas yo. Te amino a que lo intentes y experimentes por ti mismo, no hay riesgo, no cuesta dinero y no se te exige resultado alguno, merece la pena.

sábado, 1 de marzo de 2014

El gran juego

Para entender las reglas del juego que se está jugando en la política internacional hay que ir más allá de la apariencia, porque  son estrategias de un juego, que en último término, persigue la conquista del poder absoluto y el control de los recursos naturales de todo el planeta. Una parte importante de este juego consiste en que los que no jugamos a el, no sepamos de que va, y la otra, no menos importante, es que no descubramos que los acontecimientos que parecen desligados unos de otros, en realidad son movimientos de los contendientes en su afán por ganarlo. 

 Hemos visto como EE.UU, o mejor dicho, las fuerzas oscuras que gobiernan este gran país, utilizando como justificación un auto-atentado contra su propio pueblo, invadían y se adueñaban de Irak, sometía a Libia al caos y consolidaban su posición en Afganistán; siempre con el apoyo de los peleles europeos. El modo de operación en Libia ha sido el mismo que con, no tanto éxito, han utilizado en Siria, y que todavía hoy siguen utilizando.

 Para quien todavía no se haya percatado, la cosa es muy sencilla: arman y financian grupos, supuestamente liberadores, para derribar el gobierno establecido en el país, con el propósito para colocar a gobernantes que sea más afines a sus políticas; claro está, que les permita espoliar sus recursos sin impedimentos.

Como vemos, la similitud de acción y procesos, delatan el rol de los jugadores y objetivos. En este juego, la gente de a pie no somos más que números que ni siquiera cuentan en sus cálculos; tan solo somos ganado que pasa de manos de un pastor a otro. Lo que realmente importa en cada movimiento del juego es la posición estratégica que se ocupa. Por la forma que tiene este tablero, por así llamarlo, las acciones del juego  pude ejecutarse de forma simultánea en varios lugares y en diferentes tiempos, sin un orden aparente. Es por ello, que dado que el escenario sirio se les resiste, ahora el juego se ha trasladado a Ucrania. Aquí, están utilizando una mezcla de dos estrategias exitosas, quizás con el objeto de confundirnos o, simplemente, poniendo en práctica lo aprendido. ¿Recuerdan  la primavera árabe? ¿ no creen que se parece? Efectivamente, esta es una de ellas,  la otra, más conocida,  la utilizada primero el Libia, Egipto y otros países de la islámicos, y por último en Siria. Por supuesto, sea cual sea la estrategia, no puede faltar, en todo movimiento, la colaboración necesaria de los medios de comunicación de masas; siempre distorsionando la realidad o conduciendo a la opinión publica a creer lo que ellos quieran que creamos.  

Lo realmente complicado de este juego, es descubrir la identidad de los jugadores. ¿Quienes son y con quien se enfrentan? Solo podemos especular con que se trate de  los hombres más ricos del planeta, sionistas, multinacionales o ,tal vez, alguna organización secreta. ¿Y quienes son los que se enfrentan a ellos? Puede que sea la antigua Unión Soviética, China, ambos, o puede que otras organizaciones secretas, no lo sabremos porque ningún periodista que valore su puesto de trabajo, o su vida, si adentrará para averiguar las identidades que se esconden detrás de todo esto. Lo que si sabemos con total certeza, es quienes serán los perdedores si alguno de ellos gana este juego; es fácil de deducir, puesto pra el ganador, el premio somos nosotros.

jueves, 27 de febrero de 2014

Un baño de realidad

Para quienes todavía confían ciegamente en la clase parasitaria que votan para gestionar sus autonomías, ayuntamientos o estado, despreocupándose de sus responsabilidades, les dejo algunos vídeos que quizás les hagan cambiar de actitud.









Solo son ejemplos, esto ocurre en toda España

Y claro, después no entendemos como pasa esto

miércoles, 12 de febrero de 2014

Justicia Universal


La Justicia Universal planteada por el gobierno de España en la anterior legislatura, no fue mas que una ilusión fallida, una cortina de humo estéril que nunca sirvió para nada, salvo para alimentar organizaciones satélite del mismo partido político que gobernaba entonces. Ahora, con la llegada de la prefabricada crisis, y un nuevo gobierno títere, esta ilusión se desvanece definitivamente, como se desvanecieron las esperanzas del pueblo saharaui, hace ya muchos años, cuando Mohamed reclamó para si tierras que no le pertenecían y el gobierno de entonces cedió a la presión ejercida por Estados Unidos y Francia.
La idea de Justicia Universal era, ciertamente, hermosa y válida para un mundo justo, pero no para éste. En el mundo que hemos dejado a merced de déspotas y tiranos no hay sitio para la justicia, y mucho menos si pretende ser universal. ¿De que hubiese servido juzgar a un genocida, si nunca cumpliría ninguna pena o resarciría el daño? No era más que un teatro de variedades de poca monta, que a parte de ser caro no divertía a nadie.
Que país, gobierno o juez, se iba a atrever a condenar y perseguir a un genocida asesino como Jang Zeming, responsable de sesgar la vida de cientos de miles en las tierras usurpadas del Tibet por el gobierno chino? Cuantos intereses económicos tendrían que ser obviados para tal hazaña....
Tanto la justicia como la democracia, son palabras que han perdido su significado en estos tiempos de oscuridad donde gobierna la hipocresía y la vileza. Donde el engaño, la distracción, la mentira y la corrupción son partes ineludibles de gobiernos que no son capaces de defender a su pueblo del latrocinio de los bancos, las multinacionales o de la especulación financiera. ¿Como estos gobiernos iban ha defendernos de los grandes tiranos mundiales, cuando no saben defendernos de los que tenemos en  en casa?

domingo, 2 de febrero de 2014

Yo soy antisistema


Es repetitivo y hasta ofensivo escuchar  en los medios de comunicación llamar a los disidentes antisistema y a los que proponen alternativas demagogos o cosas peores. Los medios de comunicación, en este aspecto como en otros, están  uniformado y todos van a una cuando se trata de referirse al creciente malestar social y a los disidentes de este sistema; pero es normal que suceda así ya que todos están ligados, de una forma u otra al capital y, en último término, a los bancos. Así no es de extrañar esta  conducta servil. Muchos buenos periodistas han sido despedidos por salirse de la línea y hay miedo. Los pocos periodistas  de verdad han quedado apartados en medios de comunicación alternativos y de poca difusión, y otros, que parecen disidentes, solo forman parte de lo que se llama disidencia controlada o se salen de la línea por ganar una audiencia cada vez más decepcionada y escéptica.Son fácilmente reconocibles, pues tratan los temas de modo frívolo y superficial. El miedo es un poderoso medio de control a la que los periodistas no son ajenos.


Pero a pesar de la manipulación, el descontento sigue creciendo, y ya no son solo jóvenes perroflautas los que protestan y manifiestan abiertamente que es te sistema es malo o, mejor dicho, nefasto. Académicos, economistas e incluso, premios Novel, lo afirman. Lamentablemente, detrás de todas estas declaraciones y protestas, no hay soluciones alternativas, y si la hay, no tiene el suficiente eco social para ser aceptadas. Por otra parte, la dependencia que se ha creado a este sistema es enorme, precisamente debido al miedo, un miedo atroz  a la pérdida. Esto hace que la resistencia al cambio sea todavía mayor, casi imposible.

Hoy no basta con ser disidente, no basta con luchar por cambiarlo, es necesario tener alternativas viables que persigan un único fin; procurar el bien común. Dichas alternativas pasarían, ineludiblemente, por la pérdida de la propiedad privada. Si, suena a comunismo, lo sé. ¿Pero que es lo que nos pertenece en realidad?
Pensemos un poco: 
En este sistema la inmensa mayoría de nosotros no somos dueños de nada, al contrario, muchas de las cosas que podrían proporcionarnos bienestar están fuera de nuestro alcance, incluso la libertad. La mayoría no elegimos nuestro trabajo porque nos guste, no hacemos lo que nos llena nuestras inquietudes, no podemos conocer lo que deseamos; nos vemos abocados ha hacer otras cosas por necesidad y pura supervivencia. Y esta obligación, en el fondo, es una forma de esclavitud. Si lo pensamos detenidamente, la propiedad privada no es más que una mera ilusión que puede desvanecerse en cualquier momento, de echo se desvanecerá seguro con nuestra muerte. Por otra parte, es la expresión de nuestros más bajos instintos, pues está directamente relacionada con el egoísmo malsano.
Una alternativa sería la “propiedad privada limitada”, es decir, algo es tuyo mientras lo utilizas. Esta concepción de la propiedad, es más acorde con el orden natural de las cosas. Un sencillo ejemplo sería : tu podrías disponer de cualquier vehículo que esté aparcado en la calle, usarlo, cuidarlo como si fuese tuyo, y dejarlo nuevamente en la calle para que otro lo use cuando acabes. Evidentemente, las fábricas de coches no iban ha estar muy de acuerdo con ello, pues, seguramente, solo se necesitarían fabricar un diez por ciento de los coches que ahora mismo están circulando. Lo que hacemos ahora, disponiendo de un vehículo de uso exclusivo, es solo un ejemplo de como este sistema va en contra del sentido común y de nuestro bienestar. Si esto lo aplicásemos a todo, la cantidad de recursos naturales, energía y mano de obra, solo sería una fracción minúscula de lo que hoy el mundo necesita para mantener este sistema insostenible. Eso, nos permitiría aspirar a algo más que pasar por esta vida sobreviviendo con un sin fin de preocupaciones. Podríamos tener más tiempo para dedicar a nuestros hijos, aprender o realizarnos como personas sin padecer las enfermedades que esta sociedad nos provoca. Pero la renuncia o el desapego a lo material, cuando hemos sido instruidos en el egoísmo, es un paso muy difícil de dar.

Creemos, falsamente, que esta renuncia nos anulará como individuos, cuando es todo lo contrario, nos enriquecería más que disponer de una cuenta bancaria millonaria. Nuestro grado de libertad, de decidir sobre nuestras vidas, sería mucho mayor de lo que es ahora.
Este planeamiento social, que implicaría a todos por igual, sin tener en cuenta su actual estatus, supondría la desaparición del dinero y todos sus perjuicios, con lo que, inevitablemente, también desaparecerían las fronteras que limitan nuestros movimientos y los privilegios de los poderosos. Yo no soy mago, ni conozco la forma de hacerlo, pero seguro que hay gente con la cabeza mejor amueblada que tiene ideas para llevarlo acabo. De lo que estoy convencido, y esto es de puro sentido común, es que no podemos continuar así por mucho más tiempo. Puede que nuestra generación  no sufra las consecuencias fatales del fracaso de este sistema, pero la siguiente generación, de no cambiar las cosas, está condenada al hambre, la guerra o los desastres naturales. Lo que es seguro, es que este sistema es completamente insostenible.