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lunes, 26 de enero de 2015

La bruma que cubre tu ser.


Si deseas con desespero que pasen los días para que llegue el fin de semana o las horas para salir del trabajo se hacen eternas, es que lo que haces no te gusta. Llegado este punto y habiendo reconocido el hecho, tienes dos opciones: o asumes que no tienes el suficiente coraje para cambiarlo o tomas las riendas de tu vida y dejas de desperdiciar el precioso tiempo de tu vida en ese lugar.

Si eres valiente y tomas el camino que te pide tu alma, te darás cuenta cuan difícil puede llegar a ser desprenderte de aquello que representa la seguridad. La decisión, ya de por si difícil, lo será mucho más, porque te han inculcado que tener un trabajo remunerado es necesario para satisfacer los caprichos de tu ego. Además, es una decisión que entraña cambiar todo lo aprendido por lo que está por aprender, es cambiar una supuesta seguridad por libertad. Pero si supieses lo efímera e inestable que es la seguridad que te ofrecen, lo tendrías más claro.

Lo que llamas estabilidad y seguridad es algo que te han dado para alimentar tu apego y tu miedo, sobre todo miedo. Pero nada tiene de seguro y estable vivir, ya sea desperdiciando tu vida en cautividad o en libertad. La muerte, como a todo ser que vive, puede alcanzarte inesperadamente y entonces, todo el esfuerzo, las horas extras, los quebraderos de cabeza y las broncas de los jefes, quedarán atrás, inútiles como el tiempo desperdiciado.

Los que dirigen la sociedad conocen bien ese miedo y se aprovechan de él para hacerte creer que no tienes opciones, que debes obedecer y ser un buen trabajador; respetando las normas y no haciendo caso a tus intuiciones y instintos primarios. Instintos,  que al contrario de lo que te dicen, no son algo malo.

Desde el colegio fuiste creciendo en una sociedad de persona temerosas de tomar decisiones y tú sigues el ejemplo y los consejos de los que se equivocan. Podías haber sido un gran artista, un magnífico escultor, un poeta, pero tu miedo, la educación que has recibido y el apego a una falsa seguridad, han hecho que otros decidan por ti, encerrándote en una jaula sin barrotes.

No necesitas caprichos, dinero ni nada material, lo que necesitas no lo podrás encontrar si lo buscas fuera de ti. Lo hallarás bajo capas y capas de mentiras y conceptos abstractos, ideas que te han inculcado para ocultar tu esencia, para que no veas tu verdadero ser, él que te está pidiendo que lo escuches. Si cierras los ojos y estás en silencio podrás sentirlo, primero como un susurro lejano y fugaz, apagado por las toneladas de escombros que lo cubren. Pero a medida que practicas el silencio y la atención, más se hará sentir. Puede tardar mucho tiempo, pero con la práctica descubrirás que es lo único que existe en realidad. Cuando caigan todas las mentiras y los velos que lo cubren, tu ser interior se manifestará en plenitud. Las dudas que hasta entonces formaban parte de tu vida desaparecerán como bruma cuando el sol de la mañana brilla sobre el prado. No habrá más engaños, ni de los demás ni a ti mismo. El principal enemigo a vencer en esta batalla no deberás buscarlo fuera tampoco, sino en el reflejo que ves cuando te pones frente al espejo. Derrotado el peor de tus enemigos, no habrá voz que se alce por encima de tu voluntad inquebrantable.

En el estado del BUDA sabrás que has muerto muchas veces y sufrido el dolor porque tú lo has elegido. Necesitabas llegar hasta ese estado para darte cuenta de lo que eres y el porqué de todas las cosas. No habrá preguntas sin respuesta ni amenaza a la que debas temer. Ya no tendrás nada que ganar ni que perder, porque comprenderás que todo lo que conoces eres tu en conjunción con el universo.

No lo dejes para mañana, empieza ahora mismo a escuchar lo que a gritos te pide tu alma.

lunes, 19 de enero de 2015

La trama del dinero


A lo largo de la historia han sido muchos los que han conspirado para obtener sus objetivos, sobre todo cuando el objetivo era el poder. Eso no ha cambiado y hoy nuestra sociedad está forjada por estas conspiraciones. De todas ellas, la más elaborada, perfecta y que nos afecta a casi todos, es el dinero. Al aceptar su uso, tal y como nos lo han entregado, también hemos aceptado sus condiciones draconianas, que no son, ni más ni menos, que la pérdida de la libertad individual y la entrega de nuestra vida al beneficio de quienes lo controlan.

En principio el dinero hubiese sido útil si se hubiese utilizado para lo que fue inventado, pero hoy no representa más que lo peor del ser humano. Y la causa es que su uso, creación y regulación está controlado por psicópatas egoístas que han hecho de él un medio por el cual nos esclavizan sin que seamos capaces de verlo. Se dice que si quieres guardar algo para que nadie lo encuentre lo mejor es ponerlo a vista de todos. La fabricación y manipulación del dinero es uno de esos secretos, que a pesar de estar a la vista de todos no somos capaces de verlo, pero vaya si sentimos sus efectos.

No se sabe muy bien cuando empezó a urdirse este plan de dominación. Algunos creen que todo empezó cuando un tal Jehová dio el poder al pueblo judío de prestar dinero con intereses, lo que en palabras castellanas se llama usura. Es muy posible que en ese mismo instante el dinero dejase de ser una herramienta para realizar intercambios y convertirse en una lacra que ha marcado nuestro destino. Lo cierto es que después de todo este tiempo el sistema no ha cambiado, y hoy como entonces, con ajustes para perfeccionar la trama, el dinero ya no representa bienes que se intercambian con el. En el momento en el que el dinero se pudo generar de la nada, sencillamente es se convirtió en un fraude. Por medio de este fraude se altera el valor de las cosas y el valor de nuestro trabajo. Lo que podemos intercambia y producir con el sudor de nuestra frente e intercambiarlo con otras personas, ya no tiene un valor un real, sino el dado por la gente que manipula el valor del dinero.

Hay muchos economistas, teóricos y expertos que lo único que hacen es maquillar la realidad para hacerla más esquiva a nuestros ojos. Este complicado entramado de palabras y términos confusos no es más que una cortina de humo para ocultar la una trama que ni siquiera conocen la mayoría de los políticos; y por supuesto, aquellos que la conocen callan como putas.

No es complicado explicar lo que lleva tanto tiempo oculto, gracias a internet y a gente que piensa empezamos a destapar los secretos. Podemos empezar por tener presente que el dinero no tienen ningún valor, es solo una representación y un sistema que aunque aparentemente muy complicado, no lo és. Cuando un banco, concede un crédito genera deuda que se tiene que pagar con intereses. Puede generar de la nada nueve veces el dinero que tenga en caja. Es decir, que puede crear de la nada aquello que representa un valor. Este dinero fiduciario solo se sostiene en la confianza y no se apoya en nada tangible. Es por eso que se llama fiduciario, porque la gente confía en su valor, lo que no quiere decir que lo tenga, claro. Cuando el banco genera deuda, diluye el valor que debiera tener el dinero. Así es como las cosas cada vez cuesten más y hace falta más trabajo para conseguirlas. Y así es como hemos llegado a este círculo vicioso, en el que cada vez tenemos que trabajar más y producir más cosas para poder tener la misma calidad de vida. Todo ello a pesar de que la tecnología avanza y cada día nos permite producir más y en menos tiempo. Si esta rueda de aumento de consumo se parase o disminuyese el ritmo, si la gente no pidiera préstamos o todo el mundo los pagase, el sistema se iría inmediatamente a pique.
En si mismo, el sistema es una completa locura pensada para un mundo de recursos infinitos, que sabemos con certeza que no lo és. Pese a ello y sabiendo perfectamente su naturaleza caduca, la oligarquía está dispuesta a acabar con todo antes de cambiar el sistema. Ni siquiera contempla alternativas.
Dejo unos cuantos documentales muy ilustrativos de su funcionamiento. 




sábado, 10 de enero de 2015

Cuestionándose el Islam y otras religiones


Si queremos ser políticamente correctos, es decir, cobardes y poco claros como los políticos, diremos que la religión busca la espiritualidad humana, pero estaríamos haciendo un flaco favor a la verdad, ya que cualquier religión monoteista como sería el Islam o el cristianismo, entre otras, son intrínsecamente violentas e intolerantes.

Tenemos que partir de que el Islam, por ejemplo y más que ninguna otra religión, considera a los infieles, es decir, a todos los que no practican esta religión ni son creyentes en ella, como seres inferiores y despreciables. Peter Towsend, que dedicó mucho tiempo a estudiar la violencia en el Corán y la Biblia. En su libro Cuestionándose el Islam hizo una investigación exhaustiva que le llevó a considerar muchas citas de estos textos como incitaciones a la violencia. De hecho, son interpretaciones sesgadas de estos pasajes los que han dado pie a muchos para justificar atentados, decapitaciones y otras atrocidades. Pero basta con echar un vistazo a la historia y contabilizar los muertos y las guerras producidas en nombre de Alá o de Dios, para tener perspectiva de su alcance.

Al leer estos libros podemos sacar nuestra propia interpretación debido a su ambigüedad. La lectura de la Biblia, el Corán o la Torá, en si no es algo ni bueno ni malo. Si es tomado como literatura, igual que lo haríamos con Idiada de Omero, hasta nos puede resultar divertido. El problema comienza cuando creemos ciegamente en que lo que allí se dice sin hacer un análisis o sacando conclusiones equivocadas, conclusiones  que luego pueden servir como pretexto para hacer cosas que no obedecen a ninguna lógica.

Ha sido su divulgación y la creencia ciega de las interpretaciones de estos libros, hechas por personas trastornadas, lo que han influido en la conducta de algunos, de la misma forma que la televisión incita al consumo.Pero si bien esto es innegable, también lo es que a esta situación no se ha llegado por casualidad, sino que se ha provocado de forma deliberada, igual que las cruzadas en la edad media; siempre por la misma causa, el dinero y el poder.

¿Son las interpretaciones tergiversadas los causantes de los atentados de Francia que tanto nos han conmocionado estos días y anteriormente en otros lugares o las provocaciones y la financiación de poderes ocultos?


 Estos atentados atroces han cambiado nuestras vidas, nos han hecho menos libres y desconfiados porque han sembrado el miedo en esta sociedad nuestra, ya de por si propensa a tenerlo. Hemos visto atentados y decapitaciones televisadas. Las decapitaciones no se hacen porque sí. La decapitación, forma de asesinato preferida por los islamistas porque es un ritual religioso, ya practicado mucho antes de Mahoma. Su objetivo no solo es asesinar,  sino que el alma del decapitado jamás descanse; como si fuera poco ya asesinarlo de esta forma tan atroz e inhumana más propia de salvajes que de hombres. Pero esto no lo dice el islam, sino que es una interpretación. Conste que esto lo pongo como curiosidad.  Estamos pues ante una literatura tremendamente influyente, si no se toma como lo que es, literatura. Aunque también hay que decirlo, la maldad no está en los textos y puede que ni en quien los escribe, sino quien los interpreta y lleva hasta las últimas consecuencias.

No obstante, y es algo que no debe pasarse por alto, es que otros se están aprovechando, de forma sutil y mal intencionada, del fenómeno islámico, quizás creado deliberadamente por intereses que no obedecen a la religión, sino al poder y el dinero. Hay personas poderosas que persiguen implantar un estado del miedo. No son religiosos, o al menos, no son musulmanes. Ellos solo persiguen el poder y la sumisión de la población utilizando el miedo. Las leyes que van contra el derecho de movimiento de las personas, las cámaras de seguridad y la represión policial no son fruto de los terroristas musulmanes, al menos en occidente, sino de los políticos que actúan en consecuencia de un problema, que puede que ellos mismos hayan creado. Hay pruebas de que algunos gobiernos y organizaciones de estos estados, han estado financiando a los movimientos musulmanes radicales. Tampoco se puede decir que estos gobiernos no hayan hecho nada para provocar el odio de estos radicales al mundo occidental. Son los mismos que saquean los recursos de los países islámicos, sobre todo el petróleo. Estos políticos que actúan mandados por un gobierno en la sombra que nadie ha votado, saben que a río revuelto ganancia de pescadores. Y esto es precisamente lo que necesitan para conseguir sus fines, un estado del miedo donde la libertad de las personas sea limitada.

Resulta tremendamente curioso que en todos los atentados los terroristas dejen pistas sobre su identidad. En el último atentado de Francia uno de los terroristas se dejó un carnet de identidad. En España, e el atentado de los trenes de Atocha, se dejaron una furgoneta con le Corán y efectos personales que no dejaban duda de quienes eran los autores. Y los más escabroso. Entre los escombros de de las torres gemelas, encontraron los pasaportes de los terroristas.

¿Es posible que esto sea casualidad?

Los que nos consideramos normales, como usted o como yo, jamás consideraríamos la idea de asesinar a miles de personas. La simple idea de asesinar a alguien, de quitarle la vida para siempre, nos aterra. Por más arrebatos de ira que tuviésemos, en un estado mental normal, sencillamente no nos cabría en nuestra conciencia, seamos religiosos o no. Solo si se nos lava el cerebro y se nos prepara militarmente seriamos capaces de acometer las atrocidades que acometen los terroristas. Pero para eso hace falta mucho dinero,  mucho más dinero del que se recauda en una mezquita. Los islamistas radicales tienen muchas armas, lanza misiles, explosivos y una organización compleja y muy cara de mantener. Solo con la financiación de algunos estados y organizaciones es posible entender la abundancia de recursos y armamento. 


viernes, 2 de enero de 2015

Resumen del año


Las fiesta del consumo, las comidas copiosas y las roturas familiares ha pasado. Vacías han quedado las tarjetas de crédito y llenos los estómagos como las arterias de colesterol. Los gimnasios quedarán pronto llenos de mentes arrepentidas Los mensajes de esperanza que no se cumplirán, los buenos deseos que no se realizarán y un sinfín de otras tonterías de igual calado dan paso a la cruda realidad de día a día. Pronto llegarán las elecciones y volverán a salir los mismos, porque nada que procede del sistema está destinado a cambiarlo y la navidad no es una excepción.

A modo de discurso real haré una valoración de lo que este año nos ha traído y el que viene nos traerá; será muy breve:

Hemos visto el nacimiento de un nuevo partido político que trae la intención de quedarse y sustituir lo establecido; aparentemente nuevo, al menos eso dicen, pero nada que nazca y pretenda coexistir con el sistema es nuevo ni diferente.
Los brotes verdes han aparecido en el último momento, unos brotes que ya vimos salir otras veces para desgracia de todos. La realidad es que el modelo económico del sistema ya caducó hace mucho y todo esto es una cortina de humo para ocultar su fracaso. Aunque si lo pensamos bien, el fracaso es tan solo relativo, pues si lo miramos desde el punto de vista de esa minoría privilegiada ha sido un éxito completo.
Nuevas formas de control mediático e inducción al miedo colectivo se han gestado y consolidado durante el año pasado. Un año que será recordado por la desaparición misteriosa de un avión del que ya nadie se acuerda. Un año en que los conflictos bélicos y la tensión entre la OTAN y Rusia nos acercan más al desastre.
En lo local, el engaño patriótico acabó calando entre las gentes de Catalunya. Algunos políticos, bajo el pretexto del sentimiento y el victimismo, al convencido a mucha buena gente para unirse a su causa egoísta, que no es otra que quedarse todo el pastel para ellos. Dentro de esta gente está también la que quiere un cambio real, que no se da cuenta de quienes están detrás de todo esto y a que va a conducir.

El año que viene, para empezar, no será muy diferente al año pasado, más de lo mismo, más represión leyes y salvaguardas en Internet. La nueva ley de protección de la propiedad intelectual se consolidará como el cuchillo que corte la libertad en internet, ya de por sí hecha jirones. La ley mordaza acabará con los disidentes de la calle en en la cárcel. Nuevos impuestos, subida de la luz, los trasportes...vamos, lo habitual, y eso que el petróleo esta por los suelos por las estrategias de lucha económica contra Rusia. Ya no se podrán evitar los desahucios.
Y mientras tanto, vendrán más medidas de austeridad a las que el gobierno títere de turno nos tiene ya acostumbrados. Acabarán diezmando nuestros ya vacíos bolsillos para pagar la ficticia deuda, como la han hecho sus predecesores y como harán los que vendrán. Será nuevamente el año de la prosperidad para los ricos, es decir los de siempre. Porque mientras los datos macro aumentan, en proporción aumenta la pobreza y precariedad del resto, que son la inmensa mayoría. Prueba de ello es el trabajo basura y mal pagado. Tendremos nuevos productos de maquillaje para las cifras del paro. Pero tranquilos, lo peor puede tardar un año más, porque puede que no sea este año, pero el TTPIP acabará llegando y cuando llegue todos los derechos laborales, las jubilaciones y los servicios públicos serán recuerdos del pasado que los medios de comunicación de masas se ocuparán de que se olvidemos.
Pero no todo es negativo. Cada vez mayor número de personas descontentas y de consciencias despiertas están alzando su voz. Poco a poco su número crece. Si la masa crítica necesaria para producir este cambio se adelanta a los planes de la élite para diezmar la población habrá una revolución como nunca antes se ha visto. Por el contrario, si no sucede, bienvenidos a un mundo feliz o a 1984.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Maniobras para la guerra


Se sospecha y no sin razones que la caída de la economía rusa es producto de las decenas de maniobras hechas por el gobierno en la sombra de Estados Unidos. Estas maniobras, al parecer son para provocar la ira de Putin y hacerlo entrar en un juego muy peligroso, al que éste no a respondido como se esperaba; de momento. E conflicto ucraniano se inició y está siendo alimentado por la EU y EU, que sumado con todo tipo de sanciones, ahora si, y gracias a la bajada del crudo, han hecho mella en la floreciente economía rusa, cuya principal fuente de ingresos era esta materia prima entre otras; que al igual que el petróleo han reducido también sus precios. Simultáneamente a la caída de valor de las materias primas, se ha producido una subida general de los productos básicos de alimentación, lo que me hace sospechar de que algo se está gestando. Eso, exactamente fue lo que pasó antes de la segunda guerra mundial, las materias primas bajaron de precio mientras productos como el trigo y la cebada se dispararon a niveles estratosféricos.

Rusia ha modernizado en los últimos años, de manera muy significativa, todo su arsenal armamentístico, incluyendo armamento nuclear. Al igual que china, que ha empleado gran parte de sus ingresos para este fin. Mientras tanto, en Estados Unidos se está produciendo un declive económico, que más que declive es un debacle; con una deuda que, como mínimo, triplica su producto interior bruto. Esta decadencia no ha sido solo económica. A nivel interno se aprecia un malestar generalizado entre la población y un creciente rechazo contra Obama, que tiene el poco honorable récord de alcanzar el nivel más bajo de popularidad de la historia de EU.

Si miramos en su conjunto la situación internacional, podemos intuir que algo se está gestando y no es nada bueno. Ya no se trata de una crisis económica artificial como la pasada, sino de maniobras para provocar una guerra a gran escala con siniestros fines que no son la guerra en si misma.

Otra maniobra interesante, que por su sutileza nos puede llevar al engaño, es la apertura de relaciones diplomáticas entre EEUU y Cuba. En realidad se trata de una sutil pero poderosa estrategia que podemos englobar dentro de las maniobras de asedio a Rusia. Obama pretende, por la vía de la seducción y aprovechando la debilidad económica de Rusia, privarle de su aliado más fiel y que podría ser una amenaza en caso de darse es espera conflicto. Muy posiblemente, veremos como en poco tiempo el bloqueo impuesto sobre Cuba acabará con una bonita ceremonia en la que se dirán grandes palabras para ocultar los verdaderos fines de este gesto de aparente buena voluntad.
El acuerdo de no proliferación de armas firmado con el anterior presidente estadounidense, incluía el cierre de las bases de vigilancia electrónica asentadas en Cuba por parte de Rusia y la no proliferación de bases militares por parte de Estados Unidos en Europa. Mientras Putin a cumplido con su palabra, está a la vista que Obama ha incumplido totalmente este acuerdo. Es por ello que ahora Putin se reserva el derecho de reabrir esas instalaciones, cosa que Obama pretende impedir con la apertura de relaciones con el gobierno castrista
Hay indicios y causalidades que solo pueden obedecer a un plan para premeditado para sumir al mundo en un conflicto armado de consecuencias impredecibles. Lo que se pretende es resetear el sistema para hacerlo controlable, y no parece que tengan reparo alguno ni que les importe las vidas que se pierdan en ello. Es más, uno de los objetivos sería reducir la población mundial con el fin de mantener el actual estatus o ahondar más en este sistema de esclavitud y control.
Ante estos planes siniestros, los habitantes de este planeta no podemos permanecer impasibles.
Los oscuros planes de los señores de este mundo, a los que nadie a votado y que dictan las políticas internacionales, pretenden acabar con gran parte de la población, dejando una cantidad controlable de personas ante los que se presentarán como los salvadores de este mundo. Llegado ese punto, sus planes se habrán cumplido y ya no tendrán que ocultarse.

lunes, 15 de diciembre de 2014

El misterio del precio de la electricidad


Ya resulta intolerable que algo que por derecho nos pertenece a todos sea algo que se le ponga un precio, pero si además esos precios no se ajustan a la baja cuando bajan las materia primas, de la que se extrae una buena parte, entonces ya es el colmo. Ni el mismísimo Sherlock Holmes sería capaz de averiguar como es posible que cuando baja el precio del petróleo el gobierno de España sube la tarifa eléctrica. Y es que es una vergüenza, el precio de la energía no deja de crecer a pesar de la modernización de las instalaciones, las plantas fotovoltaicas y las turbinas eólicas, cuyo coste de mantenimiento y gratuidad de la fuente deberían contribuir a la baja de los precios si o si.

Si tanto creen este sistema y tanto saben de él, sabrán que un precio razonable de la electricidad contribuye a la reducción de costes de las empresas, por tanto mejora la competitividad y el crecimiento de la economía. De igual forma contribuye a aumentar el nivel adquisitivo de los usuarios y por tanto, aumenta también el consumo. No, no piensen que me he vuelto un creyente de este sistema, solo aludo a sus creencias, que hasta en ellas se contradicen.

El precio de la electricidad está manipulado desde el origen por puro interés económico de las compañías eléctricas. No se cortan a la hora de hacer lo mismo que hacen algunos agricultores cuando bajan los precios de la fruta, tirar la energía al cubo de la basura. Antiguamente, cuando había un exceso de energía en la red, esta era reconducida a enormes plantas de bombeo, que subían el agua hacia las presa para posteriormente, cuando aumentaba la demanda, dejarla caer y producir electricidad. Hoy, cuando sobra energía paran las centrales eólicas o sistemas de producción, creando así escasez para aumentar o mantener los precios. Es una estrategia que se ciñe a la perfección con una máxima del sistema “No importa lo que se pueda producir, sino lo que se pueda ganar”

No se puede poner ejemplo más claro de las consecuencias de este sistema y a donde nos conduce, pues no solo es la energía, sino todo lo que se produce está sujeto a estas prácticas demenciales y derrochadoras. Crear un bien escaso de forma artificial y maniquea, aunque perjudique a todos y solo beneficie a unos cuantos, es una práctica habitual y consecuencia del sistema, que le llaman capitalista, pero que ni siquiera es eso, ya que el dinero no está basado en algo tangible.

El pueblo, aborregado y engañado, no tiene ni puñetera idea de hasta que punto todo esto pude derivar en una escasez real de recursos básicos. Si lo pensaran por un momento se darían cuenta del futuro que les espera, no solo a ellos, sino a las generaciones venideras, que seguramente se acordarán mucho de nosotros.

domingo, 14 de diciembre de 2014

El tiro por la culata


La cosa tiene su gracia, cuando lo que querían era primar a los grandes medios de comunicación en contra de los pequeños, va el todo poderoso Google y les rompe los planes. Y es que no se puede ser más estúpido. Yo no entiendo para que carajo el gobierno español se gasta una millonada en asesores, si luego demuestran su inutilidad de esta manera. Bueno, claro, no saben de lo que les estoy hablando, pues de la ley mordaza y la nueva sableada de los derechos de autor promulgadas por el gobierno del PP en España; ley que no ha apoyado nadie salvo ellos .

Si tenemos que recordar en que consiste esta dos leyes las resumiríamos en dos palabras, represión y capital. Por un lado viene a evitar que la gente proteste o actúe frente a las acciones del gobierno, y más concretamente de sus amos, los bancos. Por otro lado fomentaba la centralización de la información en los grandes medios, obligando a los buscadores y a los usuarios a pagar o pedir permiso por difundir sus noticias, algo que ya se intentó en Alemania y fue inmediatamente desestimado por ser una estupidez. Entendamos esto como una puerta que se planta entre dos prados sin vallas ni cercados, y en frente de esa puerta un cobrador que te pide pasta por pasar. Pues bueno, simplemente rodeas la puerta pasas al otro lado y dejas al cobrador con tres pares de narices. Pues esto es lo que pretende hacer el gobierno en internet. Bueno, este gobierno y todos, lo único que se lo ha impedido es que no tiene un cercado lo suficientemente grande para tapar todos los sitios de paso. La protección de los derechos de autor, a sido la escusa, nuevamente, para limitar la libertad de expresión, y nuevamente han sido intereses ajenos a lo común quienes han instigado este movimiento hacia la represión.

Por supuesto, los socialistas, estos que ya dieron los primeros pasos de esta carrera hacia la represión, ahora nos dicen que si suben al poder derogarán estas leyes. Sinceramente, creo que a estas alturas ya nadie cae en el cuento del poli bueno y el poli malo.

Los dos partidos u otros que lleguen al poder harán lo que los poderes fácticos desean que hagan. Esta claro que esta ley estaba hecha a dictado de los grandes medios de comunicación para salvar su constatada ruina económica, solo sostenida con subvenciones y la entrada de capitales de los que ya sabemos. Trabajar a sueldo de los mercados haciendo artículos de opinión en pro de sus intereses, les ha costado toda la credibilidad. A estas alturas ya es muy difícil saber cuando están manipulando o cuando están haciendo periodismo; cosa que raras veces ocurre. Esta es la causa de su declive que ahora intentan subsanar con esta ley. Lo malo es que no contaron con que Google, como ya ocurrió en Alemania, se pusiera por medio y les estropease el festín.

martes, 9 de diciembre de 2014

Un fallo de la naturaleza.


Es triste ver como el ser humano, inicialmente capaz y preparado para alcanzar las más elevadas metas, superar las fronteras de su propio planeta y alcanzar las estrellas, ha acabado siendo un esclavo del engendro que el mismo ha creado. La sociedad humana, al contrario que todas las sociedades animales, es una cárcel para nuestra mente y espíritu, y si no ta has dado cuenta es que estás ciego o prefieres ignorarlo. El consumismo, el dinero y todos los mecanismos de control creados para satisfacer la insaciable sed de algunos hombres enfermos, han acabado por cortar las alas de uno de los seres más evolucionados que la naturaleza a creado... aunque puede que en eso también nos estemos equivocando y la naturaleza no haya tenido nada que ver en esta creación.

De todos los seres que viven en este planeta, el ser humano es el único que ha demostrado su capacidad para romper el equilibrio natural, algo que a la naturaleza le ha costado miles de años conseguir. O la naturaleza de ha equivocado con nosotros al desarrollar un ser tan tremendamente destructivo o alguien nos trajo aquí. Como he dicho antes, puede que la naturaleza no sea más que una víctima de la aparición del hombre, pues todo lo creado por ella parece estar en perfecto equilibrio, mientras que el hombre representa el caos y la destrucción de este equilibrio.

Stephen Hawking afirmó en una de sus conferencias, que si el ser humano llegase algún día a crear una inteligencia artificial seria su perdición. De hecho, si esta inteligencia se crease, como afirma Stephen, por muy rudimentaria que fuese, se daría cuenta inmediatamente que el ser humano, a parte de ser una amenaza para sí mismo, también lo es para el entorno y por tanto para el mismo espacio que esta inteligencia ocuparía. Para este nuevo ser inteligente, cuyo principal objetivo como el de cualquier ser de este planeta sería sobrevivir, vería al ser humano como una amenaza para su propia supervivencia. Así pues, debería destruir o someter a este ser tan infame.

No obstante, no tenemos que vernos a nosotros mismos como seres imperfectos y destructivos, nuestra esencia como individuos es tan inofensiva como la de una hormiga lo es para un elefante. Es cuando actuamos socialmente que se desata el desastre y nos convertimos en una plaga sin raciocinio. Cuando somos conducidos como rebaño es cuando empezamos a destrozar cosas. No hay ninguna razón lógica para que la evolución del hombre sea incompatible con el equilibrio natural. No fuimos dotados de inteligencia para ir en contra de nuestro habitad ni destruirnos a nosotros mismos. Sin embargo, es evidente que lo hacemos y que hay una causa.

Hemos creído que individualidad es separación, pero por más que creamos que estamos separados, aun siendo seres pensantes e individualistas, estamos vinculados unos con otros y formamos parte de la misma materia y energía que lo crea todo. Esa separación solo está en nuestra mente, trastornada por los continuos bombardeos a los que nos someten. Para controlarnos y evitar nuestro crecimiento nos separan, en razas, en preferencias, en ideologías estúpidas, en nacionalismos y un sin fin de conceptos extractos de paradigmas falsos que no tiene ningún soporte lógico más que la idea que lo creó. Todos estos paradigmas forman la auténtica cadena que nos ata a la irrealidad y nos aleja del crecimiento, condiciona nuestras relaciones con los demás, nos hace desconfiar y estar inseguros.
Nuestra vulnerabilidad ante la influencia nefasta de campañas electorales, anuncios televisivos y demás entretenimientos para nuestra mente, ansiosa por aprender cosas nuevas, ha hecho de nosotros lo que somos, seres en peligro de extinción.

Puede, que en su gran sabiduría creadora, la naturaleza o Dios o llámese como se llamé, pensó en el ser humano como el vehículo por el cual expandirse por el universo. Si pensamos en este ser como otro ser cualquiera, cuyo fin último es crecer y multiplicarse, en teoría el ser humano tendría ese objetivo, sería al vehículo para que la naturaleza se expandiese. Por desgracia, nuestro creador debe estar ya decepcionado de su creación, pues lejos de alcanzar su objetivo, está haciendo todo lo contrario, destruyendo a su creador y así mismo.

Puede que solo seamos uno de tantos intentos de la naturaleza por llegar a su objetivo final, seguro que otros han fallado. Siendo así, no sería de extrañar, que la naturaleza, vendo la incompetencia del hombre para alcanzar la tarea encomendada, hiciese borrón y cuenta nueva. Puede incluso que ni siquiera tenga que mover un dedo para que el hombre desaparezca de la faz de la tierra, porque para eso ya se basta solito.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Revolución, un concepto sobrevalorado.




La reciente desaparición de 24 estudiantes en México o el asesinato de un niño de color cosido a balazos en estados por un policía blanco, son motivos suficientes para desatar revueltas y revoluciones violentas. La corrupción política en España, los recortes en Francia y la pésima gestión de Holande, o la venta de bienes públicos en Grecia, también podrían ser motivos para una revolución en estos países. Pero si pensamos que una revolución supone una solución, podríamos muy estar equivocados.

Si echamos la vista atrás en la historia y examinamos el papel nefasto que han tenido casi todas las revoluciones, nos lo pensaríamos dos veces e iríamos con más cautela a la hora de plantearnos participar en alguna. La revolución francesa, por ejemplo, supuso el ascenso al poder de Napoleón y el asesinato de casi todos los ideólogos y promotores de la revuelta, así como la implantación de la educación prusiana y un sin fin de muertes. La revolución bolchevique en Rusia termino en la dictadura estalinista, una de las más sangrientas de la historia, detrás de la revolución cultural china, con más muertes y un régimen dictatorial que se ha prolongado hasta nuestros días. La emancipación de la mujer, que también puede considerarse como una revolución, trajo cosas positivas, pero también la incorporación de la mujer al trabajo esclavo, apartándolas de su papel fundamental en la familia, que es el cuidado y la educación de los hijos. Si somos un poco objetivos y nos alejamos del pensamiento feminista impuesto por la fundación Rockefeler y otros organizaciones interesadas en la destrucción de la familia, principales promotores de esta revolución y pensamiento radical, la vida de la mujer empeoró. La llegada de la llamada emancipación de la mujer, ha supuesto más perjuicio que beneficio. Antes de la llegada de esa revolución se necesitaba que un solo miembro de la familia trabajase para mantenerla. A partir de entonces, rara es la familia donde no se necesiten dos. Ayer como hoy, destruir la familia, que es un entorno naturalmente resistente a la imposición ideológica, siempre ha sido un objetivo de la élite. Otro ejemplo claro fue también la revolución o movimiento hippy, que acabó en el neo-liberalismo y la cultura de las drogas, suministradas principalmente por la CIA.

Aunque no todos las revolución son negativos, cuando estas son inducidas por el poder, ya sea económico o gubernamental, siempre acaban perjudicándonos y sumiéndonos más en la esclavitud. Estas revoluciones inducidas se convierten en herramientas que el poder utiliza para afianzar más su posición. Si estas revoluciones van acompañadas de violencia mejor, porque entonces los resultados son más efectivos. Aparte de provocar muchas muertes inútiles, acaban siempre en dictadura, al menos es lo que dice la historia, que siempre hay que coger con pinzas, pues ya sabemos que la historia siempre se puede tergiversar.

A mi entender, la única revolución que puede traernos cosas positivas y mejorar nuestra vida, solo se puede desarrollar en nuestro interior, cambiando nuestra mentalidad. Tendríamos que empezar abandonando definitivamente esa idea infantil de que vendrá un salvador a resolver nuestros problemas. Ningún político o mesías va a acudir a nuestra llamada. Es algo que ya deberíamos saber por la experiencia acumulada. Los que acuden en nuestro auxilio acaban siendo nuestros amos y señores. Después de muchos años jugando con nuestras esperanzas y anhelos, engañándonos con falsas promesas, no me explico como todavía hay una inmensa mayoría de personas que cree todavía en esta farsa.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

La autoridad moral y la autoridad jurídica


La palabra autoridad puede hacer alusión a dos formar de la misma, la que se refiere a la autoridad jurídica o a la moral. La primera es una facultad que se le otorga a alguien como representante de la ley e implica obediencia, la segunda no se otorga, se obtiene mediante el mérito tras la demostración de la valía o la experiencia y afecta a ámbitos concretos de la vida. Se dice entonces que es una persona con autoridad, ya sea en una materia o en la labor que desempeña, como sería la de una madre, un profesor o un científico reputado, por poner algunos ejemplos.

Cuando se trata de autoridad jurídica, la persona que la ostenta o dice tenerla, no necesariamente merece tal potestad, es más, en la mayoría de los casos carece de ningún mérito para poseerla.

 A mí entender, la diferencia es tan grande que no se debería usar la misma palabra para definir dos conceptos tan dispares, sobre todo si tenemos en cuenta  lo que se refiere al reconocimiento. Porque mientras la autoridad jurídica es algo impositivo, la autoridad moral es aceptada y reconocida voluntariamente. En definitiva, uno es libre para reconocer la autoridad en una persona, bien sea por edad o por conocimientos.

Lo lógico sería que  solo tendríamos  doblegarnos ante esa autoridad moral, pues es la única que merece nuestro respeto.

Si analizamos los orígenes de la autoridad jurídica, nos daremos cuenta de que carece de fundamento para ser respetada. Yendo más lejos aún, diría que no está legitimada y es antinatural.

Partamos de que la autoridad jurídica emana de las leyes y que estas a su vez, emanan de representantes del pueblo, votados por personas, que en su inmensa mayoría no son precisamente versados en política o aptos para reconocer los engaños que la clase política es capaz de acometer; son más  bien, pese a que suene mal, bastante ingenuos.

No creo que a estas alturas alguien desconozca como a través de la ingeniería social o campañas de propaganda se legitima la autoridad jurídica. En el sistema político actual, los que aspiran a representantes del pueblo, por lo general, no han demostrado su valía. Lo que si han demostrado algunos es una carencia de ética a la hora de acceder al poder. Puñaladas traperas y juego sucio son muy habituales entre los aspirantes; no nos engañemos, es así. Una vez han alcanzado el poder y se han convertido en representantes del pueblo, comienza su labor legislativa. En teoría, y solo en teoría, porque en la práctica ya sabemos que tampoco es así, hacen leyes para el pueblo, supuestamente para su bien. Estas leyes son, por supuesto, de obligado cumplimiento. A partir de ahí, un sin fin de mecanismos represivos y recaudatorios, que yo llamaría "violencia del estado" se ocuparán de que esas leyes se cumplan. Los que se encargan de dicho cumplimiento se les otorgará el título de representantes de la autoridad. Así, es como de la nada, al igual que el dinero, surge la autoridad jurídica, que debe ser obedecida y respetada, sin merecimiento alguno, pues no ha demostrado su valía en ningún momento del proceso. Pese a ello, aceptamos esta autoridad como legítima y la obedecemos.

Si tuviera que dar una respuesta a esto, podría hacerlo desde la misma naturaleza del ser humano, pues, de alguna manera, parece que estamos programados para responder instintivamente ante la autoridad con obediencia. Creo que posiblemente se deba de un mal funcionamiento de nuestro instinto de supervivencia. En los animales, que muchas veces demuestran más inteligencia que los hombres, este mecanismo se desactiva con la edad y la experiencia. Al parecer en los seres humanos, la necesidad de aprender siempre cosas nuevas hace que este mecanismo de respeto a la autoridad no se atrocie. Lo que en principio debiera ser bueno  para crecer como personas tomando ejemplo y aprendiendo de los que ostentan la autoridad moral, se convierte en una trampa cuando obedecemos a la autoridad jurídica.
Parece que damos muchas cosas por sentado, y confundimos muy fácilmente  la verdadera autoridad de la falsa. Así lo demostró el experimento Mirgran, un referente que demuestra hasta que punto esto es cierto. Vasta con llevar una bata blanca o ser un presentador de televisión, o simplemente una persona con un traje caro, para que nuestra necesidad de autoridad nuble nuestro juicio y nos haga caer en las garras de la obediencia a mentira. Así es como nos dominan, utilizando lo que la naturaleza nos dio, no se sabe muy bien si para ser más inteligentes o más estúpidos.

Solo quien nos demuestra con hechos su valía y mantiene sus principios es digno de tener autoridad para mandar, dirigir o enseñar a los demás, siempre y cuando se el individuo reconozca y acepte esa autoridad.