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miércoles, 22 de mayo de 2019

El libre comercio es una ilusión

Cuando se habla del libre comercio, uno puede pesar  que están refiriendo a comprar y vender lo que quiera, donde quiera, como quiera y cuanto quiera. Sin embargo, esta idea se empequeñece cuando estamos en el mundo real. En primer lugar, cualquier venta o compra, esta sujeta a impuestos, de una manera u otra, por tanto limitada y controlada por el gobierno de turno. Así mismo, la competencia desleal, fruto de la existencia de multinacionales, corporaciones  o macro- empresas, distorsionan el mercado en todos los sentidos, impidiendo el libre comercio y la libre competencia. Por otro lado están los aranceles y las restricciones que se ponen en las fronteras, lo que impide que muchos productos no puedan ser exportados y adquiridos en otros países. Todo esto hace que "el libre mercado" no sea más que una idea  carente de fundamentos e irreal.

El principal problema que impide que esta idea se desarrolle, son, cómo he dicho antes,  los monopolios. De estos tenemos  ejemplos en lo que se refiere al ámbito tecnológicos y el alimentario, este mucho más perjudicial que el primero. Todas las grandes empresas multinacionales, quieren acaparar el mercado y ser las únicas suministradoras de productos concretos, aniquilando a sus competidores; es a lo que aspiran por mucho que lo nieguen. Evidentemente,  esto sera  un perjuicio para todos, pues una vez tomada esta posición de fuerza y poder, la empresa pondrá el precio que le de la gana a sus productos, ya que no tendrá competencia que le haga frente. En el campo de la alimentación, tenemos ejemplos muy claros de este tipo de empresas y como utilizan  técnicas muy sucias para hacerse con el poder. La más conocida de ellas podría ser la empresa agroalimentaria   Monsanto, poseedora de patentes semillas genéticamente modificadas y productora del veneno,  al que las plantas salidas de estas semillas son inmunes. Estas y otras jugadas sucias, son acometidas, en  ocasiones, con el beneplácito de los gobiernos, que se ven influidos por el gran poder que acumulan dichas empresas. Otra forma de juego sucio, es vender por debajo de coste hasta acabar con la competencia. Para ello, las empresas se deslocalizan y se van a producir a los países  pobres; donde la mano de obra es más barata y las leyes que protegen el medio ambiente más laxas o inexistentes.    

En teoría, el libre comercio debería proporcionar diversidad de productos, avances tecnológicos y bienestar a las personas, pero la realidad es que ninguna de estas cosas se cumple. Muy al contrario, lo que produce este supuesto libre comercio, es la creación de monopolios, una distribución de la riqueza injusta y lo peor de todo, una destrucción del entorno y el agotamiento de los recursos naturales del planeta. Un agotamiento incrementado por la producción desmedida de productos inútiles, de corta duración o de muy baja calidad, que se producen con el único objetivo de ganar dinero rápidamente. Así pues, lo que llamamos "libre comercio", como otras muchas cosas dentro de este sistema, no es algo que esté pensado para el bien común,  sino que es algo que surge del lucro y satisfacer la avaricia insaciable de unos pocos.  Dicho de otra manera,  se trata de una consecuencia directa sel sistema, y no de algo que parta de la lógica y el sentido común.  Por lo que, lo que subyace detrás de este fracaso, no es otra cosa que el fracaso mismo del sistema económico, basado en la obtención de beneficio inmediato; causa directa de todos los males de esta sociedad, especialemente del del empobrecimiento moral,  del trabajo esclavo y, si no lo paramos, de la destrucción de la vida en el planeta.

Cuando alguien se atreve a hablar de de distribución de productos, riqueza o recursos,  inmediatamente le tachan a uno de comunista. Pero esto no es una cuestión de ideología política, sino de la aplicación de la ciencia, que nos dice cual es la mejor manera para procurar la  sostenibilidad del planeta y el bienestar de la sociedad en general; lo que llamamos el bien común. Pensemos por un momento en el medios de trasporte más utilizado, el automóvil. Como cambiarían las cosas si solo existiese un solo modelo  que este fuese el mejor posible, tanto en comodidad, calidad, eficiencia energética, diseño etc. Pensemos como sería bajar de casa, y coger cualquier coche disponible utilizando una tarjeta de identificación. Sería un vehículo actualizable, y al cual se le podrían aplicar mejoras, con una larga vida y de fácil reparación. No sería necesario cambiarlo cada cierto tiempo, las reparaciones serían baratas, el reciclado de las piezas sencillo y  su vida útil dependiente solo de nuevas tecnologías más eficientes. Por supuesto, no harían falta ni la mitad de vehículos  para cubrir las necesidades de transporte. Lo mismo podría ser aplicado a todos los electrodomésticos y herramientas que utilizamos y que sean imprescindibles. Aplicando esto, y la eliminación de la fabricación de todo tipo de aparatos de mala calidad o prescindibles, el gasto energético, el consumo de materias primas y tiempo para fabricarlas, disminuiría drásticamente. Sería difícil calcular cuanto, pero sería muchísimo menos gasto y muchísimo más tiempo para vivir la vida. El problema de esto, es que no habría tanto trabajo y por tanto personas con poder adquisitivo para comprar productos. La solución es sencilla, pero no estaría utilizando el actual sistema económico, ya que este precisa de un crecimiento perpetuo para seguir funcionando. Sería necesario cambiarlo completamente por un sistema basado en recursos. Dentro de un sistema así se repartirían estos en función de su disposición y existencia, entre todos los ciudadanos y por familias, dependiendo si se tratase de electrodomésticos, o elementos de uso personal. Tenemos que tener en cuenta, que  pronto y a medida que se automaticen los proceso productivos, los puestos de trabajo de baja cualificación van a desaparecer; es inevitable. Para solucionar esto, utilícese ese tiempo sobrante en educación, ciencia, cultura y arte; cosas más humanas que un trabajo esclavo para producir mierda por una miseria. Mierda que sirve para llenar los vertederos y gastar recursos valiosos.

Por desgracia, mucho tiene que cambiar en la política y en la mentalidad de las personas en general, para que estas ideas, que no son otra cosa que la puesta en marcha de lo que es lógico, se pongan en marcha. Hay elementos como la corrupción y la podredumbre moral sel ser humano, que deben ser reconducidos en pro del bien común; tan necesario para desarticular esta sociedad basada en hechos, que aunque nos parezcan inamovibles y sólidos, no son más que mentiras muy bien articuculadas para parecer eso mismo. En realidad es todo como un castillo de naipes, listo para ser derribado y construir una sociedad sólida basada en principios morales, donde el respeto al prójimo, la libertad  y los derechos, solo sean la base de un buen edificio, completado con la ciencia, la igualdad de oportunidades, de derechos y de deberes.  

 

lunes, 3 de diciembre de 2018

VOX el lado oscuro de la fuerza

 La energía en el universo tiende a  buscar el equilibrio. Cuando nace una fuerza, otra de signo contrario y de poder equivalente aparece para restablecerlo. De esta forma se  mantiene la armonía  de las cosas en la naturaleza; yo diría que es parte de su  belleza salvaje. En la política sucede más o menos lo mismo. Cuando una fuerza política cae en el  extremismo, otra de la misma fuerza y signo contrario aparece para oponerse. Así pues, se pude afirmar que Vox es la consecuencia del abono pestilente excretado por las fuerzas extremistas de izquierda; esos que nunca asimilaron que perdieron una guerra que ellos mismos empezaron. Se repite la historia con actores diferentes, pero es la misma escena. Parece que, de la misma manera que el orden natural se rige por ciclos repetitivos, lo haga también la escena política; diferentes actores pero misma obra macabra en la que la mayoría estamos inmersos, como actores secundarios y pusilánimes. 

Pero entrando en la realidad de las cosas y alejándolos un poco de las metáforas; hablemos de Vox y de su espectacular auge en las urnas andaluzas. Este partido político, populista y demagogo, tiene ideas que no son del gusto de muchos, pero es una opción tan respetable como las ideas de los secesionistas, los que quieren la vuelta a la república o los que quieren imponer un régimen bolchevique. En democracia, todas las ideas son respetables, pero es el pueblo el que decide cual es válida y cual no. Así es la democracia, o al menos eso pensábamos antes de que algunos la entendiesen de otra manera. Porque para algunos, la democracia solo es buena si triunfan sus ideas u opción política, en caso contrario ya no lo es tanto. Tan mala es en esos casos,  que se sienten legitimados para intentar ganar en las calles lo que no han ganado en las urnas, algo que siempre trae malas consecuencias. Se retratan así estos supuestos demócratas, que curiosamente se jactan, no solo de ser los más demócratas del mundo mundial, sino de estar en posesión de una superioridad moral indiscutible. Estos mismos, que nada más saberse el resultado de las elecciones andaluzas, como antaño, llaman a luchar en las calles contra un supuesto fascismo de derechas, que no es más que su imagen reflejada en el espejo. Son muy hipócritas al no reconocer que son ellos los auténticos fascistas, al menospreciar a parte de la población, insultándoles y tratándolos de idiotas. Ellos no han reconocido ni uno solo de sus errores, como basar sus campañas electorales en el miedo al enemigo, en vez de plantear soluciones a la gente. Tampoco la tremenda contradicción que supone defender la unidad del país cuando el presidente de tú partido está aliado con aquellos que pretenden destruirlo, solo  para poder permanecer en el poder.


Era todo un poema de tragedia griega el rostro de Susana Díaz, vapuleada por un pueblo harto de tanta corrupción y palabrería barata. La reina de la vacuidad fue destronada por su mala gestión, por su pertenencia a un partido político incoherente y presidido por un tipo mentiroso y acompañado de un séquito de inmorales, que evaden impuestos y mienten. Las cosas son así Susana, y debes marcharte y respetar la voluntad del pueblo. Así es esta democracia imperfecta, que permite el engaño del pueblo durante años. Pero todo tiene un límite y se ha rebasado con creces.

Quizás dentro de muchos años, la gente estará preparada para ser demócratas de verdad y poder intervenir en la gestión de los recursos, la planificación de las ciudades y todas aquellas cosas que le atañen, sin representantes que conviertan su sentido común en pura estupidez y ambición personal. Hasta entonces, tendremos que esperar años para que un gobierno corrupto caiga, para evitar que un presidente usurpe la voluntad popular con engaños y no tenga consecuencias. Cuando llegue ese día, recordaremos con vergüenza estos días de circo político y luchas fratricidas por el poder. Quizás entonces llegaremos a ver personas que dediquen su tiempo a la política, sin perseguir las riquezas y la gloria del cargo, solo sirviendo  al pueblo, mejorando su bienestar igual que el suyo propio, sin pedir más de lo que se pide en un buen trabajo.

miércoles, 31 de octubre de 2018

Disentir será delito.


Hay  indicios que  dan pie a pensar que quizás, solo quizás,  un plan estratégico se está  llevando a cabo, un plan urdido por una élite, la que ostenta el poder mundial  en las sombras y que domina las finanzas de todo el mundo.  Se trata, como no, de  una conspiración a gran escala. Una conspiración,  que en esta ocasión, va dirigida a conseguir la homogenización de las ideas, el pensamiento único; en definitiva, acabar con la disidencia a  la oficialidad. Sería una  parte ineludible de un plan maestro, destinado al dominio total del ser humano consistente en el llamado nuevo orden mundial. Es algo siniestro,  anular el sentido crítico y el  libre albedrío, la  única forma de resistencia contra la opresión y la esclavitud planeada  por los conspiradores.
¿Les parece una idea extravagante, insólita e imposible?  Pues no sé de qué se extrañan. Los libros de historia están plagados de enfermos mentales, sedientos de poder, sátrapas, cuidillos, emperadores y reyes que han pretendido el poder absoluto  utilizando las  conspiraciones como medio para obtenerlo. Esos mismos libros están plagados también de personajes que ansiaban  la dominación total sobre su mundo conocido; y no eran personajes de ficción. ¿Qué les hace pensar  que no existen en nuestros días o que han abandonado estas malas artes o sus deseos de dominación? Hoy cómo en el pasado, el poder se sigue forjando a base de conspiraciones. Y ya saben, para qué una conspiración sea efectiva, no debe ser desvelada, debe permanecer oculta, sino no sería tal cosa. Y creo que es obvio, que la  mejor forma de ocultar algo así, es a la vista de todos. Parce una contradicción, pero es así. Cuándo se quiere hacer algo de forma que no levante sospechas, es mejor que tenga la forma de lo absurdo, de algo que parezca imposible, así pasa inadvertido y sorprendes a tú adversario con la guardia baja,  no se dará cuenta de lo que se le viene encima hasta que es demasiado tarde. Nadie podría creer que aquello era verdad. Los que hacen esto conocen  bien la técnica de la rana cocida a fuego lento para que no salte de la olla, imitan también a las  personas afectadas por el síndrome de Münchhausen, esas que administran venenos a sus seres queridos para que estos dependan de ellos y puedan curarlos. Es decir, crean problemas para crear la necesidad de gente a que alguien los resuelva, así nos presentan sus soluciones que aceptamos de buen grado, o mejor dicho, se  las pediremos a gritos. 

Si nos fijamos en lo que está ocurriendo en la sociedad, respecto a temas como la violencia de género, la libertad sexual o el cambio de paradigma, respecto a las tradiciones o la cultura popular, el cambio climático, etc.  Nos daremos cuenta de un hecho curioso, todos  medios de comunicación influyen y lo hacen de forma coordinada, en  que parece una estrategia  para crear corrientes de opinión convergentes. Dicho de otra manera,  los medios de comunicación de masas, salvo los independientes, que quedan bien pocos, actúan en  una estrategia planificada,  en lo que parece ser la consecución de la homogenizar la opinión pública en una dirección única. Lo hacen  también, que intentar ir contra estas corrientes, es exponerse a insultos o calificativos tales como  facha, machista, racista, xenófobo o homófobo o otros improperios, solo por ir a contracorriente. Y no son los medios de comunicación, las autoridades o la justicia, de momento, las que te acusarán, sino, tus compañeros de trabajo, algunos amigos y puede que hasta miembros de tú propia familia; hasta este punto hemos llegado. La tendencia, es que la divergencia sea penada con leyes que pediremos nosotros mismos, y que aceptaremos  cómo hemos aceptado muchas otras antes. Leyes injustas o absurdas, cómo la ley de la memoria histórica y otras similares, que atentan directamente la libertad de pensamiento u opinión. Llegará un punto, que cuestionar la historia, previamente revisada y adaptada, será un delito. Llegará un día que disentir podría ser causa para que a uno le sometan a un proceso de reeducación o lavado de cerebro.    Oponerse al movimiento LGTBI, que  pretenden que veamos normal lo que no es, contra el feminismo radical, que pretende infundir terror y crear una guerra sexos o contra los destructores de la cultura popular, será delito, y sino al tiempo. 

jueves, 25 de octubre de 2018

Demagogia


La demagogia, como muchos saben, es una práctica utilizada por malos políticos, sobre todo por aquellos dispuestos a pagar cualquier precio por o alcanzar el poder y mantenerse en el, sin importarles las consecuencias que pueda tener para el pueblo o para ellos mismos.
Mentir compulsivamente, tratar al pueblo como si fueran niños, hacen ver que todo va bien cuando se avecinan desastres, realizar acciones que a corto plazo pueden funcionar, pero que a la larga provocan grandes perjuicios, estas son algunas de las prácticas de los políticos que han fulminado países enteros y llevado a sus habitantes a la ruina. Y no es de extrañar, ya que la demagogia es un síntoma más de una una enfermedad mental, que además se manifiesta con otros síntomas, como los delirios de grandeza, la megalomanía, la mitomanía, el narcisismo y el egocentrismo. Si juntamos todo esto y añadimos un poco de inteligencia para la manipulación, tenemos un psicópata que esconde un único objetivo, él mismo.
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La demagogia es una forma perversa de gobernar, que aporta solo resultados nefastos, tanto para los políticos que la practican, como para el pueblo que las sufre. A pesar de ello, todavía hay una masa ingente que mantiene a estos políticos en el poder con su voto inconsciente. Con la demagogia, al final todos acaban perjudicados, aunque siempre, en mayor medida el pueblo en general, que puede verse arrastrado por la ideología del demagogo y cayendo en sus mismas contradicciones y miserias morales.
A pesar de conocer sus resultados, hoy en día, los parlamentos de todo el mundo están plagados de demagogos irresponsables, que asumen puestos de relevancia política con el objetivo de hacer realidad sus ambiciones personales, en vez de servir al pueblo y gestionar sus recursos. Se trata pues de un mal endémico de una sociedad a la que le queda mucho por aprender, sobre todo en lo que se refiere al bien común y a la democracia, incapaz de excluir a estos enfermos, tan perjudiciales, de las instituciones y puestos de relevancia política, empresarial o financiero.
Entre principios del siglo XX y hasta hace poco, era más común la práctica de la demagogia por parte de algunos políticos, de la llamada derecha. Ahora, esta práctica se ha extendido y se hace más evidente entre los políticos, de la llamada izquierda. Es lo que se ha dado en llamar populismo, un cóctel realmente tóxico y reaccionario, no tanto por la ideología en sí, que al fin y al cabo, no es más que una etiqueta voluble, sino por el corte totalitario, que apenas se preocupan de ocultar detrás de sus discursos, plagados, como no, de demagogia.

viernes, 21 de septiembre de 2018

Independentismo catalán VS. Petróleo


Existe una teoría, poco creíble, en mi opinión,  que relaciona el independentismo catalán con los yacimientos de petróleo encontrados en 2014 frente a las costas gerundenses. Otra que nos dice que el movimiento independentista se acentuó a raíz de destaparse el profundo grado de corrupción de Convergencia i Unió. La teoría de la conspiración del petróleo, estaría reforzada por el hecho de la presencia de capital procedente de George Soros. Y si, es cierto, Este señor apoyó el movimiento  independentismo catalán a través de sus fundaciones. A parte de eso, existen coincidencias de fechas entre la  radicalización del proceso con dicho descubrimiento. En cuanto a la segunda teoría, coinciden también las fechas. Además, el movimiento funcionaría muy  bien como cortina de humo. Ambas teorías son muy pobres, pero no descartables. 

Pero para analizar este movimiento social correctamente, pienso yo,  hay que hacerlo desde los hechos y no desde teorías poco fundamentadas. Ya qué, cómo muchas otras cosas, el independentismo no es otra cosa que un compendio de circunstancias y acciones de personas con la capacidad de influencia necesaria para influir en una masa considerable de personas. Algunos de esto hechos irrefutables y fácilmente verificables son:

  • Políticos mediocres en el gobierno central y el gobierno autonómico, incapaces de llegar a acuerdos y más preocupados por su escaño que por el bien del pueblo.
  •  Inversión lingüística y adoctrinamiento en las escuelas durante los treinta años de autonomía, con la intención clara del objetivo independentista por parte de algunos políticos, que luego se desvelaron corruptos, léase plan 2000 y 3%. 
  • Victimismo de estos políticos, echando la culpa de todo lo malo que pasa al gobierno central y fomentando odio a todo lo español.
  •  Crisis económicas vinculadas a acontecimientos internacionales.
  •  Decisiones equivocadas, a veces belicistas del gobierno central que no eran compartidas por el pueblo.
  •  Pactos con los separatistas para preservar los sillones de la Moncloa, dando concesiones y permitiendo la segregación de ciudadanos no independentistas.
  •  Dejación de funciones del gobierno central al no impedir la propaganda internacional pagada con dinero público desde la Generalidad y las vulneraciones del estado de derecho.
  •  Manipulación por parte de la radio y televisión pública  catalana, completamente volcada a promover el movimiento y en contra del gobierno central.
  • Fomento del odio a todo lo español por parte de asociaciones, políticos y periodistas afines al movimiento.
  •  Manipulación de la historia con la finalidad de poner a los catalanes como víctimas de un estado represor.
Hay más, pero nos sirven para mostrar cómo se ha llegado a la situación actual. A todo esto habría que añadir, y sin ánimo de ofender, que nada de esto hubiese sucedido si no existiese un sentimiento de inferioridad enfermizo de la sociedad catalana. 

El pueblo catalán, como cualquier otro, está formado por individuos que deciden seguir una corriente ideológica u otra. Evalúan y toman sus decisiones o creen en unos u otros en función de la información que reciben. Si esa información está deformada, manipulada o es incorrecta, sus decisiones seguramente, lo estarán también. Como llegaron a la conclusión de que desvincularse o separarse es la solución a todos sus problemas cotidianos, es algo que solo se puede  explicar de esta manera, con información falsa producida de forma interesada. 

Los políticos que les mueve la avaricia y el ansia de poder, enfermos mentales y psicópatas, se aprovechan del miedo y de los sentimientos más bajos de las personas de bien, para hacer reales sus panonias y  sueños de grandeza. Lo hemos visto a lo largo de la historia miles de veces. Todos los conflictos se pueden resolver por el diálogo y aplicando algo de empatía. Si nuestros dirigentes no se aplican esta regla de oro, es porque su intención no es resolver el conflicto, sino otros intereses inconfesables.      

jueves, 20 de septiembre de 2018

Anonymous descubre que los jueces españoles son humanos y no máquinas


Los geniales hackers de Anonymous,  últimamente más preocupados por apoyar a nacionalistas golpistas que en destapar las grandes conspiraciones financieras,   han hecho un terrible descubrimiento. Han  accediendo a las cuentas de algunos jueces españoles  y han descubierto algo incalificable y realmente perturbador. Inmediatamente lo han filtrado a la prensa que se han hecho eco del terrible descubrimiento. Al enterarse, los políticos independentistas y otros afines, se tiraban de  los pelos, al mismo tiempo que  una profunda oscuridad  cubría el cielo y aparecían peces amarillos muertos en los ríos y mares. Resulta que algunos jueces españoles tienen opinión propia y estaban  preocupados por la situación en Cataluña,  antes de que se cometieran los delitos, es decir, son tan humanos como nosotros y no máquinas sin sentimientos ni pensamiento propio , cómo pensaba todo el mundo; Dios mío que catástrofe.

Resultado de imagen de anonymous catalanistasBien por Anonymous, felicidades por destapar este escándalo. Ahora ya sabemos que trabajáis para Soros ayudando a la desestabilización de la democracia. Ahora solo os queda demostrar que las preocupaciones personales, así como la ideología personal de cada juez, han afectado a su profesionalidad y a sus decisiones judiciales.  Para eso no necesitáis que algún funcionario de la Generalitat os filtre las direcciones de correo de los jueces, ni siquiera necesitáis ordenadores, con que os saquéis la carrera de derecho y tengáis unos cuantos años de experiencia, ya podréis tener la capacidad para analizar las sentencia,  que todavía no se han producido, por cierto. Podréis evaluar hasta que punto las preferencias personales han influido. Lo que si podéis hacer, mientras salen, es ver hasta que punto estaban influidos los políticos secesionistas para tomar decisiones contra la mitad de los ciudadanos, pero ese no es trabajo que os encargó el jefe, verdad. 

La verdad es que ya estaba escamado con algunas de vuestras últimas acciones y declaraciones a favor de los presos y los independentistas, a favor de los que ocultan sus corruptelas  bajo la cubana y los lacitos, sin importarles las consecuencias. Si, habéis perdido vuestro espíritu, si es que alguna vez fuisteis algo más  que disidencia controlada.  Daré por buena la idea de que muchos de vosotros habéis caído en el engaño  y que no actuáis con mala fe, si es así retomar la senda de la cordura y apuntar al auténtico enemigo, ese que está por encima de todo esto y que instiga a la gente de bien a enfrentarse unos contra otros, todo  para recoger los despojos de la batalla.  Perdonar que no os desee buena suerte al despedirme de vosotros, porque me habéis defraudado.

jueves, 13 de septiembre de 2018

El actor Pedro


Cada día estoy más convencido de que Pedro Sánchez es un actor interpretando el papel de su vida. Pero como toda película que tiene un principio también tiene un final, y en este caso, muy  trágico para el protagonista. Después de destaparse que la formación de alguna de sus ministras era un fraude, le toca a él tener que dar explicaciones, y no creo que las tenga, ya que su caso es claro y su doctorado es más falso que el dinero del monopoly.  Ya no podrá seguir  haciendo malabares con los nacionalistas y populistas, comprando su estancia en la Moncloa bajándose los pantalones y poniendo el culito en pompa para que los separatistas se lo dejen bien abierto. Después de esto tendrá que irse a que lo mantenga su mujer, y no creo que ninguna empresa esté dispuesta a contratar a un mal actor, que además es un mentiroso.  Puede que para él no se abran las puertas giratorias.
Su antecesor ZP, como se recuerda, no solo por su nombre, sino por ser uno de los más nefastos presidentes que ha tenido la democracia española, dejó muy alto el listón de la mediocridad. Pero Pedro lo ha superado con creces, y en poco más de 100 días, ha fulminado todos los sus records, incluyendo el del cinismo y la mentira.
Algunos medios de manipulación, ya han empezado a minimizar el este gravísimo fraude a los ciudadanos y a las instituciones universitarias, diciendo que muchos políticos cometieron fraude y plagio en sus trabajos de fin de carrera y no dimitieron. Mal de muchos, consuelo de tontos. Se trata de un artículo muy mal intencionado, para que digiramos de no es tan malo ser un mentiroso y un lerdo integral.   
Como he dicho muchas veces, para que una democracia sea posible, tendríamos que aceptar que no todos valemos para ser políticos ni estamos preparados para poder votar. Para hacer cualquiera de estas dos cosas necesitaríamos pasar un test psicológico y un examen que acreditase que sabemos lo que estamos haciendo.  
Pero está clara una cosa, el productor de esta película, así como los guionistas, permanecerán en la sombra, viendo como este mal actor cae y preparando al siguiente. Mientras el dinero de los trabajadores fluya a sus bolsillos, no importará demasiado quien es el actor ni el título de la película.