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jueves, 28 de noviembre de 2019

La conveniencia de un pacto de estado

La imagen  lamentable que da el actual estado español, puede llevar a la idea de que  podría desaparecer como  nación en muy poco tiempo. Y este tremendo desastre, no estaría causado por problemas graves y de índole trascendental, cómo pudieran ser la falta de alimentos, infraestructuras, servicios sociales  o calidad de vida etc. Pues según todos  los los informes  oficiales europeos y de las ONU,  que hacen mención a los indices de democracia, bienestar y demás en España, sitúan a nuestro país  entre  los mejores países del mundo  para vivir. Son otras y varias las causas que estaría provocando este proceso de  degradación. Un proceso que afecta a un estado de primer orden, democrático, europeo  y rico.

La primera de estas causas, por orden de importancia, sería, indudablemente,  la corrupción de los partidos políticos, especialmente los hegemónicos y muy especialmente la corrupción del partido socialista.  Y no sería la corrupción en si misma, sino las consecuencias derivadas de la misma. La corrupción política arrastra mucho más que el aspecto económico; no es esta su peor cara. El descrédito de las instituciones, la intrusión del poder ejecutivo en el judicial  y el desapego del pueblo con los representantes electos, son todas causas directas de la corrupción.  Si añadimos a esto la tibieza con la que es castigada o la imposibilidad de resarcir el daño causado, ya sea económico o material; la corrupción se convierte en una plaga bíblica para un estado.

La segunda causa de esta degradación tiene una  relaciona directa con la demagogia y nos electores no educados para no ser engañados por ella. Englobo en esto también el llamado populismo, que es otra forma de demagogia.  Cuando se habla de la falta de honestidad, también lo es prometer cosas que no se cumplen o proponer soluciones sencillas a problemas muy complejos y asegurar que funcionan sin poder demostrarlo. La demagogia también tiene  muchas caras. Otra de ellas serían las ideologías  que nunca han demostrado su validez o, directamente ha sido un completo fracaso y provocado  millones de muertos. Socialismo, comunismo, capitalismo, en fin, he hablado muchas veces  de sus males y consecuencias. dejar de lado estas ideologías y aplicar, en su  lugar, el sentido común y la ciencia, para resolver los problemas, podría evitar todo esto. Si además, los políticos respondieran por sus errores y se pudiese tener listas abiertas, donde cada ciudadano pudiese elegir las personas que le representen, sería un paso más par terminar con esta sangría de desafección.

Por último estaría la avaricia y la insolidaridad demostrada por las regiones llamadas históricas. Ya de entrada, el nombre se las trae, se hacen llamar históricas como si las demás regiones de España no lo fuesen.  Los gobernantes de estas comunidades han sido desleales y siempre ha pretendido quedarse el pastel para ellos solos. El coso de la catalana es especialmente sangrante,  pues mientras sus políticos se llevaban los sacos llenos de billetes a Andorra y no cumplían con la mejora de los servicios públicos, acusaban al gobierno central diciendo que les robaban !Hace falta tener cara¡ Detrás de todo esto se encuentra una de las ideologías más devastadoras del siglo veinte, el nacionalisno; que conduce directamente al supremacismo y, como consecuencia final, el nazismo.    

Después de las últimas elecciones, Pedro Sánchez, alias Dr. fake. Por segunda vez ha sido elegido por mayoría, aunque no suficiente y menos que la vez anterior. Este político mediocre, sospechoso de no tener la formación de la que presume, conocido mentiroso, hipócrita y cínico, ha conseguido engañar nuevamente  a un electorado ferviente seguidor del gran marrano  y el sálvame de lux. Por desgracia, lo tendremos que soportar un poco más, ya que la mayoría de borregos habló. Pero para que este egocéntrico acabe en el poder, en esta ocasión, a más de los podemitas,  va a necesitar el apoyo de los que que quieren desintegrar el reino; juntándose,  lo más rancio del comunismo con nazis. Antes esto, solo caben otras elecciones o que el partido popular y ciudadanos, formen un pacto de estado con el nefasto personaje y su corrupto partido. La consecuencia de esto, es que  se verían involucrados en políticas que son contrarias a sus idearios, algo que les quitaría credibilidad y coherencia. Además, produciría un aumento espectacular de VOX, que ya se frota las manos en cualquiera de los tres escenarios posibles.

Lo que yo creo, es que un pacto con P$O€,  ERC, PODEMOS y otros, sería una calamidad para el primer partido y para el país, pues todo el mundo vería que son capaces de lo que sea para ocupar el congreso; aunque a estas alturas, de este partido ya no sorprende nada.
De producirse este gobierno Frankenstein, yo no le echaría ni un año.  Si por el contrario, ciudadanos y PP pactasen con el Dr. Fake, se verían salpicados de sus nefastas políticas;aunque evitarían que separatistas y podemitas llegasen al poder, algo que nadie en su sano juicio querría. Por otro lado, este pacto de estado, muy común en otros países con más experiencia democrática que en España, sería un freno a las aspiraciones de los nacionalistas; ansiosos por destrozar el estado de derecho desde dentro. Por último, si el Dr. fake no llegase a acuerdos con nadie y no pudiese formar gobierno, cosa que no dudo va ha pasar, tendrá que convocar nuevas elecciones, con el consiguiente desgaste de un partido que por tres veces lo intentó y no lo consiguió. Dada la coherencia y firmeza que ha demostrado VOX en su programa y en los planteamientos, siempre en contra del pensamiento único y defendiendo a capa y  espada los mismos planteamientos, sin variar de camino; Los grandes partidos se verían sorprendidos por un incremento de voto a esta formación. Puede que el Partido de ciudadanos, liderado por  Inés Arrimadas, también recuperase votos y la coherencia perdida. Siendo así, las posibilidades para el Dr. fake, se verían reducidas a la nada. 

     



sábado, 23 de noviembre de 2019

La verdad oculata tras el MALDITO BULO y su censura en las redes sociales.


L

La novela de George Orwell "1984"  describe  un mundo distópico, es decir, un mundo imaginario e imposible, que solo cabe en una novela de ficción. Pero  a medida que uno se va adentrando en ese oscuro mundo propuesto por el autor, se da cuenta que  esa distopía se desvanece y comienzan a verse terribles semejanzas con  nuestro mundo. En mundo creado por el este  autor visionario, se describe  un ministerio ocupado del control mental de la sociedad, encargado de decidir que es verdad y que no. A ese ministerio, el autor le llamó, precisamente,   "ministerio de la verdad". Pues bien, hoy en día, no es uno, sino que varios  los que se erigen, así mismos, como funcionarios del ministerio de la verdad. Estas organizaciones, supuestos periodistas, comentaristas, tertulianos y trolls de internet, van todos en una misma dirección;  destruir la disidencia e inducir al pensamiento único.

Al igual que en la novela,  se dedican a imponer la  verdad oficial y oficialista, como única posible. Persiguen  al disidente con saña, desacreditándolo, denunciándolo o craendo corrientes de opinión contrarias. Intentan que estos individuos, libre pensadores, no se salgan del redil.  No los matan, como en la novela o los envían a escuelas de reeducación, simplemente les llevan a la exclusión social, les quitan relevancia, no los subvencionan, les acusan, los ponen en ridículo y los excluyen de las redes sociales. Estas organizaciones tiene a gobiernos detrás que les apoyan, subvenciones  o el apoyo de oscuras organizaciones. De no ser por ellas,  la disidencia solo sería  otros puntos de vista que enriquecerían un debate de ideas enfrentadas; pero no es así. Cuando detrás está el poder del estado, con subvenciones y ventajas fiscales, entonces ya son otra cosa. Deciden que individuo es fiable y cual no, que noticia es falsa y cual no , que web es fiable o cual no.

Hay ya muchas delegaciones del ministerio de la verdad:  Los medios informativos, controlados por el capital o el poder, los censores de internet, como https://maldita.es  y los organismos oficiales, dependientes de los intereses económicos, farmacéuticas, industria del petroleo, distribuidores de energía, intereses políticos cruzados, etc... en su conjunto, actúan como un solo ministerio, conduciendo al rebaño humano a ser una sola voz; la voz que  que a ellos les gusta escuchar "Si amo, lo que tú quieras,   tiene razón, no volveré a tener este pensamiento ni me haré más preguntas".
Ante esto, poco pueden hacer estos héroes , que se dedican a propagar hechos y acontecimientos ocultados por los grandes medios de comunicación, a verter opiniones contrarias a las corrientes  dominantes. 
    

viernes, 22 de noviembre de 2019

Preguntas y respuestas.




La historia es limpia y cristalina cuando se mira a través de los ojos de un buen historiador. No hay manipulación, sino la narración de unos hechos sucedidos, que sin interpretación ni sesgo, el historiador se limita a narrar. Si la misma se lee con abyectas intenciones, se convierte en algo perecida a una novela de ficción; llena de erratas intencionadas que pretenden confundir al lector y llevarlo a un mundo fruto de la imaginación retorcida de un perverso manipulador.

 

Ya fuese por el separatismo creado por la ruptura luterana y la destrucción de la unidad del cristianismo; o por la derrota y humillación infligidas a los germanos por los ejércitos victoriosos de Luis XIV durante la excepcionalmente mortífera  guerra de los Treinta Años; o por la brillante, soberbia y a veces arrogante supremacía de Francia en toda parcela del obrar y del pensamiento, que causó un sentimiento de inferioridad a los derrotados y humillados alemanes, quienes buscaron en el mundo interior del espíritu todo lo que habían perdido en el mundo material (y nada conduce al cultivo de fantasías terribles como lo hace este tipo de ‘alienación’), lo cierto es que, por una u otra razón, fue entre los alemanes donde surgió el nacionalismo moderno, y demostró ser violentamente contagioso. (…) 

La reacción dentro de Alemania hizo acopio de fuerzas lentamente: adoptó una forma pacífica con el nacionalismo cultural -mejor descrito como populismo– de pensadores como Herder y Möser, quienes celebraban las raíces históricas, la afinidad entre los hombres que compartían una lengua y unas tradiciones, la importancia de los sentimientos locales y regionales, el papel de las artes y las costumbres como expresión más vívida y valiosa de la esencia interior humana que el cosmopolitismo vacuo y ostentoso de los conquistadores franceses. Después, tras la segunda humillación militar de Alemania y la destrucción, por parte de los ejércitos napoleónicos, de la imagen idealizada que los escritores y, en Prusia, los soldados habían comenzado a erigir, vino la transformación de esa suave autarquía cultural en una furia nacionalista exacerbada que bulló en los alemanes durante todo el siglo XIX. (…)

Estas corrientes tan cargadas alimentaron la tensión que se había estado acumulando en toda Europa (…) Resulta fácil trazar el desarrollo del proceso desde la pacífica analogía de Herder entre la sociedad humana y un jardín en el que todos los grupos de plantas (las naciones) podrían convivir pacíficamente y, de hecho, fertilizarse entre ellas, pasando por las imágenes románticas de la historia como un salvaje campo de batalla entre distintas visiones, temperamentos, culturas y fuerzas creativas ocultas, hasta llegar a las siniestras doctrinas raciales de Treitschke, Wagner, Houston Stewart Chamberlain, los antisemitas y antieslavos nacionalistas austríacos del Tirol y Viena durante el reinado del último emperador alemán, Ludendorff y los generales vencidos, el pastor Adolf Stoecker en Potsdam y, finalmente, Hitler.
Un observador atento podría haber detectado las semillas de este temible conflicto bajo la calma superficie de la Europa del siglo XVIII, hacia la cual todavía miran con admiración y nostalgia equivocada muchos de quienes consideran que el nacionalismo es una aberración detestable” (p.20-23).


Para pensar

miércoles, 20 de noviembre de 2019

La trágica verdad



Lo más grave de la sentencia de los ERE, no es que hayan condenado a dos expresidentes socialistas de la justa de Andalucía, no es tampoco la cuantía del dinero desaparecido, calculada en 930 millones de euros. Lo realmente grave y cuasi una tragedia, es que ha quedado demostrada la infiltración del poder ejecutivo en el poder judicial,  lo que convierte da una idea de la debilidad de nuestra joven democracia.   

La caída de Ribera.


Albert Ribera, se fue con lágrimas en los ojos  después de un emotivo discurso en el qué explicó sus razones. Abandonó la que hasta entonces había sido, según sus propias palabras, su pasión. Lo hizo porque debía hacerlo, asumiendo sus responsabilidades y el reconociendo de sus múltiples errores. Se marchó con la cabeza bien alta, dejando su acta de diputado y la política, algo que lo que muy pocos políticos españoles pueden presumir.

Su actuación ha sobresalido entre toda esa chusma que está en la política española para conseguir pensiones vitalicias, mordidas y las ventajas del cargo o el escaño; chusma y casta que  son la mayoría. Gente de una calaña  vergonzante,  que ningún país serio merece. Me refiero, como no,  a esos que dicen estar allí por motivos ideológicos, para cambiar las cosas, para acabar con la corrupción, para aumentar el bienestar, dar trabajo. Me refiero a esos que al final, cuando están en el poder y tienen la oportunidad de cambiar las cosas y dar ejemplo, se olvidan de sus promesas y  se dedican a imponer a los ciudadanos leyes, impuestos y restricciones a su libertad. 

Albert era liberal, quería que el dinero estuviese en manos de los ciudadanos y no tanto en lo público, pero se rodeó de socialistas rebotados del PSC y ahí comenzaron sus problemas. el partido ya no era liberal, pasó a  social demócrata, tirando a socialista. Muchos vimos en esto una traición al origen del partido, inicialmente trasversal y liberal. Al principio lo teníamos muy claro, no era una cuestión de ideología, sino de objetivos. El primero de ellos era sobrevivir al nacionalismo, combatirlo con razones y alternativas, dar voz a toda esa gente oprimida por el yugo nacionalista; cuasi fascista, diría yo. Imponer el sentido común frete ala ideología , el sectarismo  y al sello de silencio impuesto por los los corruptos  Pujoles, ese era el ojjetivo. Ciudadanos, era entonces, casi una necesidad vital de muchos. Crecieron, ganaron las elecciones catalanas, pero no gobernaron. Aun así muchos,  estaban contentos e ilusionados, se veían fuertes para dar el gran salto a la política nacional.   Pero los infiltrados de del PSC y otros, ya habían podrido las raíces de Ciudadanos desde  dentro y Albert no se dio cuenta. Ese fue su mayor error. Las derivas y constantes contradicciones con la ley esa asquerosa ley de violencia de género, que primero querían derogar y luego no, la colocación del oportunista y camaleónico Valls en BCN, acabaron de rematar y herir, ya veremos si de muerte, al partiddo.  
Para evitar que muera, toca ahora volver al los origenes, expulsar a los infiltrados y reparar los daños de la falta de coherencia. Inés Arrimadas es liberal, ama a su tierra y a su gente  y parece  estar dispuesta a hacer esa tarea. No sabemos si podrá, pero si no empieza sacando el mal del partido y volviendo al germen del mismo, Ciudadanos será pronto un recuerdo.     







lunes, 18 de noviembre de 2019

Un CDR explica muy bien cuales son sus intenciones.

Esta declaración fue efectuada por Núria Martí en TV3, la televisión del régimen fascista de Cataluña por un miembro destacado de la CUP, principales promotores de la desobediencia civil y los  sabotajes del tsunami democrático; que bueno, de democrático tiene lo que yo de comunista.  


“Nosotros en lo que no creemos en absoluto es en los derechos individuales. Nosotros creemos que solo son legítimos los derechos colectivos. Entonces que una persona no pueda entrar en una facultad o que no pueda llegar a la hora a su puesto de trabajo a nivel individual cuando miles y miles de personas se están jugando su libertad para conseguir derechos fundamentales pero también objetivos a larga duración me parecería como una visión muy egoísta. Además las cosas se consiguen luchando en las calles, es la única forma que tenemos de conseguir nuestros objetivos. Para nosotros nuestro límite no son nunca ni los derechos individuales ni la ley impuesta. Nuestro límite es la razón, porque la tenemos”.

La primera frase ya es de por si demoledora y podría estar sacada, perfectamente,  de la novela 1984, ya que es totalmente orwelana. Léanla  otra vez y despacito "no creemos en absoluto en los derechos individuales".  Así es,  refleja  lo más rancio de  la  ideología comunista, expresando  algo totalitario y liberticida, como es atentar contra los derechos individuales del ser humano. Pensemos que no estamos hablando de obligaciones ni deberes, sino de los derechos individuales, como la propiedad o el derecho a decidir sobre todo lo que atañe a nuestras vidas,; derechos, por otra parte, perfectamente compatibles con los derechos colectivos.

 Cualquiera con dos dedos de frente, sabe que los derechos individuales acaban en el momento en que estos vulneran los de otros, de la misma manera que lo hacen los derechos de un colectivo o el derecho internacional.  Para evitar que las personas, a sabiendas de esto, no se les ocurra vulneren los derechos de los demás, se inventaron las leyes. Estas, deberían  en teoría, servir precisamente para eso, para evitar que algunos, que creen que sus derechos están por encima de los demás, pararles los pies.

De la frase de esta dirigente de la  CUP, solo se puede deducir que ella,  no solo no respetarían los derechos de los demás, sino que decidiría cuales son los derechos colectivos que deberían prevalecer sobre los demás y que todos deberían respetar, fueran en contra de su pensamiento o no.

Por otra parte, estos aspirantes a Stalin, obvian algo tan trascendente y simple como que los derechos colectivos jamás deben prevalecer sobre los derechos individuales, a menos que estos dañen al colectivo, que al fin y al cabo, es dañar los derechos de mucha gente y no necesariamente, a un colectivo concreto. 

No pretenden convencer a nadie, sino imponer el pensamiento colectivista que degrada al ser humano a una pieza del sistema  que debe obedecer y sacrificarse a petición del líder; porque claro, el él y no otro, quien sabe  cual es el bien común.   

Unamuno reflejaba muy bien esta idea cuando a la pregunta de quién eres tú, respondía con Obermann: "¡Para el universo, nada; para mí, todo!".

viernes, 15 de noviembre de 2019

Cómo parar a VOX ✋����

La catalunya fascista no tiene cabida en europa ni en la ONU

Acampadas, cortes de carretera, destrucción del mobiliario urbano, continuos disturbios, sabotajes, huelgas ilegalesuniversitarias con coacciones; todo ello sin consecuencias y con total impunidad. Así es la Catalunya sin ley de la republiqueta. Paro, ruina, inseguridad jurídica y totalitarismo del gobierno autonómico al servicio del más rancio nacionalismo.

con todo esto,  la que fue una de las provincias más dinámicas de España, se va convirtiendo, a marchas forzadas, en parte del llamado tercer mundo; un mundo alejado de la legalidad y del derecho. Pronto será un sitio hostil y peligroso, sonde las marchas fascistas, pseudo-nazis, caminaran  por las noches oscuras buscando disidentes. Serán   como zombis, con la mente vacía y trastornada, ciegos incapaces de ver que se van ha tener que comer sus propios excrementos. 

Los derechos humanos se vulneran todos los días en Cataluña, y lo hacen aquellos que dicen que no los tienen, pero que vulneran la ley todos los días, utilizan los instituciones públicas y cobran de ellas. Son unos hipócritas, cínicos y traidores que no merecen más que el destierro de una tierra que no merecen. en cualquier país serio, esta gente no hubiese durado ni diez minutos en la calle, pero en esta, nuestra España, se lo hemos consentido todo.

La republiqueta fascista que pretendían crear no tiene cabida en ninguna institución democrática europea. A la vista de las leyes para las desconexión, un panfleto totaliario y fascista como pocos, no nos hubiese quedado otro remedio, a los que no estábamos de acuerdo con esta barbaridad,  que abandonar nuestra propia tierra.

Yo no soy un patriota, me dan asco las banderas, no me gusta la monarquía  y pienso, que no debería existir una sola frontera en el mundo, pues el ser humano es un solo pueblo y solo tenemos una casa que es la Tierra.  Al menos, hasta que podamos llegar a otros planetas habitables, este es el único planeta en el que podemos vivir. Pero de la misma forma que creo en todo esto, creo que solo desde la democracia y desde el estado de derecho se pueden cambiar las cosas. el vandalismo, el odio, los disturbios y joder a los demás, nunca solucionó nada.